Sobrevivir en el desierto

La rata vizcacha colorada.

Sobrevivir en el desierto

Rata vizcacha colorada con un transmisor de radiofrecuencia ajustado al cuello. Foto: Andrea Tarquino.

Ciencia Unidiversidad Especial Biólogas en acción / por Andrea del Pilar Tarquino Carbonell / Publicado el 20 DE JUNIO 2018

Este bloque especial de ciencia está coordinado por Natalia Fischetti (Incihusa-Conicet) y Natalia Schroeder (Iadiza-Conicet). Surge del Curso-Taller Epistemología y Metodología de la Investigación Científica del Doctorado en Ciencias Biológicas (Probiol) de la UNCUYO y busca divulgar las reflexiones epistemológicas de las y los estudiantes acerca de sus investigaciones científicas.

 

Dentro de las actividades del Instituto Argentino de Investigación de Zonas Áridas (Iadiza), dependiente del Conicet Mendoza, actualmente se desarrollan estudios sobre ecología espacial de un roedor que habita el desierto de Monte argentino. A este roedor se le conoce como la rata vizcacha colorada (Tympanoctomys barrerae).

¿Por qué ir a trabajar al desierto de Monte? ¿Por qué investigar a este roedor? El desierto de Monte es tan variado, con escenarios tan heterogéneos, no solo en ambientes, sino también en condiciones climáticas, que nos da la posibilidad de plantear preguntas y entender cómo se mueven e interactúan los animales en el desierto.

Para hacerse una idea sobre el desafío al que investigadores de campo se enfrentan, este artículo versará sobre el roedor como modelo de estudio. Sí, es una rata, pero no una rata de ciudad: es del desierto del Monte, y es tan carismática que no parece una rata.

La rata vizcacha colorada es una especie fascinante por sus adaptaciones a la vida en el desierto. Está restringida a ocupar lugares asociados a salares o dunas de arena. Es un roedor pequeño, que pesa entre 90 y 110 gramos. Actualmente este roedor se encuentra categorizado como “casi amenazado” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Para alimentarse, la rata vizcacha colorada usa una serie de cerdas bucales ubicadas detrás de los incisivos inferiores a manera de “cepillo”, con la que limpia el exceso de sal de las plantas que consume. Entre las plantas que consume están la zampa (Atriplex), vidriera (Suaeda) y otras plantas asociadas a ambientes salinos (Allenrolfea, Heterostachys).

Para evitar al máximo la pérdida de agua en un lugar donde no abunda, la rata vizcacha posee riñones especializados capaces de mantener su orina más concentrada que otros roedores. Entre sus características particulares, posee el genoma más grande entre los mamíferos, 102 cromosomas para ser exactos (¡los seres humanos solo tenemos 46!). Otra de sus adaptaciones corresponde al tipo de refugio que usa en el desierto. Para protegerse del sol, bajas temperaturas y depredadores, la rata vizcacha colorada construye sistemas de madriguera en forma de montículos arenosos, siempre asociados a las plantas de las que se alimenta, con varias entradas que conectan túneles internos y galerías.

Aún se desconocen muchos aspectos de su historia de vida, como, por ejemplo, cuántos individuos viven en cada madriguera y si machos y hembras se comportan de forma similar en cuanto al uso de su espacio en diferentes sitios del desierto de Monte. Estas preguntas nos conducen a la necesidad de conocer cómo funcionan sus poblaciones y, a una escala más pequeña, de entender cómo usan el espacio que ocupan.

 

La investigación

Para estudiar este particular roedor, nuestro grupo de trabajo viaja en promedio una vez al mes a monitorear dos poblaciones en el norte y sur de la provincia de Mendoza. El sitio de estudio del norte de la provincia forma parte del sistema de Lagunas del Rosario de Huanacache, en Lavalle. El sitio en el sur corresponde a la Reserva Natural Provincial Llancanelo, ubicada en Malargüe.

Estos dos sitios de estudio muestran variaciones en composición y estructura de la vegetación. Se piensa que estas variaciones entre sitio podrían influir en el espacio o área de acción de los roedores. ¿Qué es el área de acción? Se define como ese espacio o lugar usado por el organismo para realizar sus actividades diarias. Todo este uso del espacio está relacionado con el conocimiento de los recursos disponibles, las áreas de alimentación y la calidad y ubicación de los sitios de refugio. El conocimiento de ese espacio podría influenciar la respuesta de los individuos a diferentes amenazas. Además, la variación de esa área de acción puede estar asociada a características intrínsecas (si es macho o hembra, cuánto pesa el animal), o extrínsecas, que pueden ser disponibilidad de recursos y propiedades de cada sitio.

Las salidas de campo tienen una duración de aproximadamente 10 días, en los que se cambia la tranquilidad y comodidad de la ciudad por carpas de camping, fuego y trabajo nocturno prolongado. El primer día, en horas de la mañana, se instalan trampas para asegurar la captura de este roedor. Un par de horas antes del amanecer se revisan las trampas. Si han caído roedores de rata vizcacha, se llevan al campamento y se les coloca un transmisor (ver foto principal) ajustado a una frecuencia específica. Después de esto, los animales se liberan.

Durante el día se busca la siesta como refugio del sol y altas temperaturas. También se prepara todo el equipo para la jornada que espera durante las horas de la madrugada. Antes del anochecer, los investigadores y asistentes de campo (principalmente biólogos, ingenieros en recursos naturales y técnicos en conservación), se dirigen al sitio y cada dos horas chequean con una antena qué tanto se han movido los animales desde su ubicación inicial. Así pasan un par de noches de trabajo, insomnio, historias y futuras amistades que acompañan siempre en las memorias de campo.

En esas noches frías que el equipo pasa en el desierto, surge la pregunta: "¿En serio sobreviven al desierto?". Una vida principalmente nocturna y tantas adaptaciones a estas condiciones extremas indican que sí.

Para darle continuidad a esta investigación, los científicos continuarán estos estudios en otras poblaciones del desierto de Monte e integrarán los resultados a toda la información disponible de la rata vizcacha colorada. Esto ayudará a establecer prioridades respecto a qué poblaciones conservar. Así, esta investigación proporcionará información fundamental para el mejor diseño de planes de conservación, no solo de este roedor, sino también de otros roedores adaptados a la vida dura del desierto.

 

Autora: Andrea del Pilar Tarquino Carbonell

  • Bióloga, Universidad del Tolima, Ibagué (Colombia).
  • Becaria doctoral del grupo de Investigaciones de la Biodiversidad-Instituto Argentino de las Zonas Áridas-Conicet.
  • Estudiante de Doctorado en Ciencias Biológicas (Probiol), Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina.
  • atarquino@mendoza-conicet.gob.ar.

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