Caro Gero, primera persona de Mendoza en recibir el DNI sin género binario

Se trata de Gerónimo Carolina González Devesa, quien en 2018 obtuvo la aprobación administrativa para que en su partida de nacimiento no figurara ni “femenino” ni “masculino”.

Caro Gero, primera persona de Mendoza en recibir el DNI sin género binario

Fotos: Télam

Sociedad Unidiversidad Sexo, género y diversidad / por Unidiversidad / Publicado el 21 DE JULIO 2021

Este miércoles se publicó en el Boletín Oficial el decreto 476/2021, que establece la posibilidad de consignar una “X” en los Documentos Nacionales de Identidad (DNI) de quienes no se reconocen dentro del sistema binario femenino/masculino. Uno de los tres documentos que se entregarán será el de Gerónimo Carolina González Devesa, quien viajó desde Mendoza hasta el acto oficial del Gobierno nacional. 

En noviembre de 2018, el Registro Civil de Mendoza había dado lugar al pedido de dos personas de la provincia para modificar su partida de nacimiento en relación con su género, para que no consignara ni “femenino” ni “masculino”. Mediante la resolución Nº 420/2018, el organismo les avaló la corrección, amparada en el derecho de las personas a ser reconocidas de acuerdo a la identidad de género autopercibida. Gerónimo Carolina fue una de ellas. 

Aquellos pedidos fueron los primeros en resolverse por una vía administrativa en América Latina. La deuda, por ese entonces, era que el Registro Nacional de las Personas (Renaper), del Ministerio del Interior, avalara el cambio de sexo en el DNI. Hoy, en una jornada histórica de conquista de derechos en materia de igualdad de géneros, ese documento es una realidad. 

La abogada Eleonora Lamm, subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia, fue quien llevó adelante el pedido que logró una respuesta administrativa. También acompañó a Gero Caro al acto en el Museo Casa Rosada, donde harán entrega del DNI no binario.

En 2018, Gerónimo Carolina Gonzáles Devesa dialogó con Radio U. Aseguró que, a pesar de todos los avances que se venían concretando, “pensaba que nunca podía pasar algo así”. No solo por el reconocimiento de un derecho sino por la repercusión que tomó el caso. Lo sintió como “una gran responsabilidad” porque, a partir de ese momento, se le acercaron muchas personas que querían hacer el trámite. “Yo he ido respondiendo las preguntas que me han hecho con la información que tengo”, dijo.

Durante mucho tiempo había intentado encasillarse en la estructura femenina: “Tuve mi etapa de lesbiana durante muchos años”, recordó. Luego empezó un proceso de hormonización con testosterona que hizo masculinizar su imagen, aunque, aclaró, “nunca queriendo llegar a ser un varón”. En esta transición quedó en un punto intermedio y cambiar el género de su partida de nacimiento no era una opción “hasta que me dijeron que podía tener mi DNI sin género”.

“Tenemos que entender, de a poco, que hay tantos géneros como personas en el mundo. Eso lleva mucho tiempo de introspección, de entenderte, de aceptarte (...) Recién ahora estoy logrando este derecho a ser realmente lo que soy”, reflexionó Gerónimo Carolina.

Sus pilares de apoyo fueron familiares y amistades, que ayudaron en el proceso. Pero esto no solo es algo positivo para las personas que en su individualidad deciden cambiar de género o autopercibirse como “no binaria”. “Para la sociedad en general es beneficioso. Viene una generación con mucha fuerza necesitando esto que va a dar una gran batalla para que podamos vernos con equidad”.

En aquel momento, sentía que necesitaba un nombre masculino para “hacer un impass con mi imagen y no tener que explicarle a todo el mundo que me llamaba en masculino”. Pero la elección del nombre tuvo mucho azar: una trabajadora de un café “donde ponen el nombre” en el vaso, escribió “Gero” en lugar de “Caro” y eso le gustó. Además, le recordaba la frase de la niñez, cuando gritar “‘¡Gerónimo!’ era como tirarse al vacío”

Gerónimo Carolina González Devesa hoy tiene 34 años. Estudió medicina y hoy trabaja en el primer consultorio de IVE-ILE, ubicado en el Hospital Perrupato, de San Martín.