Chacón: las dificultades de los peritos

Los profesionales explicaron al tribunal que juzga a Luque los problemas que enfrentan cuando el cuerpo de una persona ha sido quemado en su totalidad. Eso fue lo que aseguró la principal testigo de la causa.

Chacón: las dificultades de los peritos

El profesional del Cuerpo Médico Forense analizó los restos que obtuvo un grupo de antropólogas forenses en 2016. Foto: gentileza Celeste Perosino.

Sociedad

Johana Chacón

Unidiversidad

Verónica Gordillo

Publicado el 18 DE OCTUBRE DE 2018

Si el cuerpo de un ser humano fue calcinado, inclusive sus huesos, resulta casi imposible que los perros entrenados encuentren su rastro, que se determine con una certeza absoluta si esos huesos quemados son de animales o personas y mucho menos practicar una prueba de ADN. Esos fueron los testimonios que dieron los profesionales del Cuerpo de Canes de la Policía y los del Cuerpo Médico Forense durante el juicio oral y público contra Mariano Luque por el homicidio de Johana Chacón.

Los dichos de los profesionales cobran relevancia en la causa, teniendo en cuenta que el testimonio principal y que llevó a la detención e imputación de Luque fue el de Beatriz Chacón. La joven dijo ante la Justicia que su expareja ahorcó a su hermana delante de ella, quemó su cuerpo y luego lo enterró en el interior de la finca.

Beatriz Chacón volvió a acusar a Luque

Durante el juicio por el homicidio de su hermana Johana, la joven desestimó una grabación aportada por la defensa y ratificó que el hombre ahorcó a su hermana. Se tomaron las muestras para un cotejo de ADN.

El tribunal colegiado, compuesto por Rafael Escot, Aníbal Crivelli y Gonzalo Guiñazú, presidió una nueva audiencia del juicio que se inició el 19 de septiembre y en el que juzgan a Luque por el asesinado de la niña lavallina que fue vista por última vez el 4 de septiembre de 2012.

Los magistrados, los querellantes y la defensa del imputado escucharon las declaraciones de tres profesionales del Cuerpo de Canes de la Policía de Mendoza, que participaron en tres rastrillajes que se concretaron en las inmediaciones y en el interior de la finca donde vivían Luque y la adolescente. El primero fue pocas horas después de la desaparición; el segundo, 11 días más tarde, y el tercero, años después de la última vez que sus compañeros vieron a la niña, cuando se bajó del micro que la trasladó desde la escuela Virgen del Rosario hasta la puerta de la finca.

Tanto Gabriel González, quien guio a los canes en el primer operativo, como Norman Tonini, quien estuvo a cargo de los procesos, ratificaron que aun los perros más entrenados no podrían encontrar rastros de un cuerpo que fue calcinado en su totalidad.

“Diría que hay un 99,5 % de probabilidades de que el perro no encuentre nada, porque aun si uno tiene una prenda de la persona, el perro no tiene final para buscar”, fueron las palabras de Tonini.

En el mismo sentido, González explicó que cuentan con perros entrenados para la búsqueda de personas y también para la búsqueda de cadáveres, pero que si los únicos restos están calcinados –inclusive los huesos–, el resultado siempre sería negativo.

Denuncian mala praxis en la investigación del caso Chacón

La antropóloga forense e investigadora Celeste Perosino denunció mala praxis en la investigación que se llevó adelante para intentar saber qué le pasó a Johana Chacón. Explicó que hace dos años entregaron a la Justicia evidencias halladas en la finca donde vivía la adolescente y que nunca fueron analizados por ningún perito.

 

Sin confirmación

Los magistrados también escucharon la declaración de Carlos Luque, del Cuerpo Médico Forense, especialista que analizó los restos óseos que un grupo de antropólogas forenses obtuvieron en un punto de la finca en 2016. Explicó que según la inferencia que hizo, existe un 60 % de probabilidades de que sean restos de animales (basado en la estructura del material), pero que existe otro 40 % de que sean restos humanos.

El profesional explicó que, debido al mal estado de los restos, especialmente por haber sido quemados, es imposible determinar con certeza, a partir de los elementos con los que cuentan, si pertenecen a animales o a humanos. Explicó además que esto también impide hacer una prueba de ADN, ya que el fuego produce la desaparición de proteínas que son las que permiten hacer este cotejo.

chacó desaparición lavalle tres de mayo luque homicidio restos óseos huesos antropólogas