Cirugía robótica aplicada a intervenciones de ACV: "Cada minuto cuenta"

El objetivo es aumentar la precisión, pero, en países con las características de Argentina, se podría instalar este tipo de equipamientos en áreas de difícil acceso y evitar perder tiempo con los traslados de profesionales disponibles.

Cirugía robótica aplicada a intervenciones de ACV: "Cada minuto cuenta"

Foto: laarena.com.ar

Ciencia y tecnología

Ciencia

Unidiversidad

Unidiversidad

Publicado el 23 DE NOVIEMBRE DE 2021

La utilización de robots para las neurocirugías es una herramienta que permite no solo mejorar la precisión, sino que cobra particular relevancia en los accidentes cerebrovasculares (ACV), en los que, por cada minuto de demora, se pierden dos millones de neuronas, señaló el neurocirujano Pedro Lylyk en el marco de la XXX Semana del Intervencionismo Mínimamente Invasivo (SIMI).

"La idea de estos robots es que el cirujano los maneja, el robot no toma decisiones por cuenta propia. Para realizar este tipo de cirugía, el profesional se tiene que entrenar en simuladores muchísimas horas, como si fuera el entrenamiento que tienen que hacer los pilotos de avión previamente a realizar un viaje", describió a Télam Lylyk.

El especialista explicó: "Se trata de la supervisión a distancia y en tiempo real de una práctica médica mediante dispositivos técnicos robotizados que permiten controlar lo que esta ocurriendo en el quirófano. Se combinan softwares que utilizan el reconocimiento facial, la imagen y el sonido con datos biométricos y, de esta manera, se logra la vigilancia del tratamiento”. La supervisión online automatizada es conocida como proctoring; para que "el robot" funcione, tiene que haber junto al paciente una o dos personas que conecten al robot después de realizar la punción.

"Esta punción puede ser realizada por un médico terapista, no hace falta que sea un neurocirujano endovascular el que la realice, lo que es muy práctico", aclaró el especialista.

A través de esa punción, se conecta el robot y, a partir de allí, ya toma el control el neurorradiólogo intervencionista, que puede estar a distancia", detalló el especialista. Cuando termina, una persona tiene que desconectarlo del paciente; durante la operación, el robot se maneja a través de un panel con distintos controles que tiene que ir manejando el intervencionista para moverlo.

El neurocirujano explicó: "El objetivo es aumentar la precisión, pero, además, en países tan vastos como el nuestro, con distancias tan grandes, quizás no haya cirujanos disponibles en todos los puntos del país".

En este punto, agregó: "Entonces, se podría instalar este tipo de equipamientos en la Patagonia o en el norte, en áreas de difícil acceso, y evitar perder tiempo con los traslados".

"Por ejemplo –continuó–, en un caso de ACV, por cada minuto, se pierden 2 millones de neuronas; entonces, el paciente podría ser trasladado a este centro de robótica y, desde allí, médicos especializados en este tipo de cirugía podrían realizar el procedimiento estando lejos. Otra ventaja es que los médicos operan bajo rayos equis, entonces la radiación a la que nos vemos expuestos disminuiría", añadió.

En la Argentina, si bien se han realizado ya intervenciones con robots, todavía no está presente el equipamiento para estas neurocirugías.

El SIMI es un congreso sobre medicina mínimamente invasiva (esta edición comenzó ayer y se extenderá hasta el 25 de noviembre) que reúne a más de 1500 participantes y en el que se presentan las innovaciones tecnológicas que están revolucionando el mundo de la medicina y de los tratamientos neurovasculares. Desde 2020, se realiza tanto en la modalidad presencial como virtual, y desde hace cinco años, en este marco se realiza la Cumbre del ACV. Además, se dictan cursos especialmente dirigidos a técnicos, kinesiólogos y enfermeros, y en actualización en ecografía y doppler.

Fuente: Télam

cirugías en argentina para qué sirve una cirugía robótica