Con el cartel no basta

El autor de esta carta, exdirector de la Escuela Virgen del Rosario, de Tres de Mayo, Lavalle, establecimiento al que concurría Johana Chacón y asisten los hijos de Soledad Olivera, le pide a la directora de General de Escuelas más acción y menos simbolismos.

Con el cartel no basta

La foto a la que hace referencia Faillace

Escribe el Lector Unidiversidad #NiUnaMenos / por José Luis Faillace / Publicado el 01 DE JUNIO 2015

La fotografía publicada por la agencia Télam el 28 de mayo muestra a todos los titulares del área Educación de cada una de las provincias junto al ministro nacional Alberto Sileoni, sosteniendo un cartel con el emblemático #NiUnaMenos, lo cual dice de la adhesión no sólo a la movilización del próximo 3 de junio sino, creemos, a todo lo que esa marcha simboliza: basta de violencia de género, basta de femicidios.

Loable la adhesión, por cierto. Porque ello significa que, además de todo lo que en la materia deben hacer la Justicia, la Policía, los organismos oficiales de protección de derechos de la mujer, entre otros, los que tienen la responsabilidad de conducir la educación en el país, por encima de circunstanciales diferencias partidarias, asumen la responsabilidad de, justamente, educar en derechos a las millones de personas que transitan por las innumerables instituciones públicas y privadas de todos los niveles del sistema.

Escondida, casi, detrás de Sileoni (él es muy alto), pero visible, se advierte a María Inés Abrile de Vollmer, directora General de Escuelas de la Provincia de Mendoza.  Ella también sostiene su cartel.

Al verla y reconocerla, recordé tantas y tantas acciones llevadas a cabo por la comunidad educativa de la Escuela Virgen del Rosario de Tres de Mayo, Lavalle, Mendoza, en pos de la aparición con vida de Soledad Olivera y Johana Chacón. Dos mujeres desaparecidas, posibles víctimas de femicidio, según la hipótesis más fuerte manejada por el fiscal a cargo de la causa.

Desde setiembre de 2012, cuando desapareció Johana (“una hija del sistema educativo”, suele decir la directora Silvia Minoli) y se hizo pública la desaparición de Soledad (madre de tres actuales alumnos/as del establecimiento), la escuela batalla con concentraciones, movilizaciones, marchas, entrevistas en todos los medios de comunicación y un sinnúmero de acciones más, tendientes a mantener visible la situación de ambas mujeres. Hasta se logró que la Legislatura Provincial declarara el 4 de setiembre (aniversario de la desaparición de Johana) Día de la concientización sobre la violencia de género y la trata de personas, a efectos de que en todos los establecimientos educativos de la provincia se trabajaran estas temáticas a partir de las leyes vigentes.

¿Y la Dirección General de Escuelas? Hasta aquí, muy poco, casi nada. Una colaboración para afiches en la primera etapa de la búsqueda y… nada más.

Por eso, Sra. Directora General de Escuelas, con todo respeto le digo, adherir a lo que se menciona en los primeros párrafos de esta nota está muy bueno, sostener el cartel de #NiUnaMenos también, pero necesitamos acciones concretas. Hace más de tres años que desapareció Soledad Olivera. Hace más de dos que desapareció Johana. Silvia Minoli dijo hace poco algo así: “¿Qué significa que están desaparecidas? En realidad: o las mataron o las vendieron a una red de trata. Las personas no desaparecen así como así”.

Entonces, insisto, profesora Vollmer: necesitamos más presencia concreta, más acciones decididas para terminar con estos flagelos. Todos tenemos responsabilidad, pero algunos tienen más que otros.