Defensa aluvional: buscan financiamiento para 20 obras clave

Así lo aseguró la titular de la Dirección de Hidráulica, Yamila Arnosti. El monto es de 15 millones de dólares. Equipo de UNCUYO evalúa el sistema.

Defensa aluvional: buscan financiamiento para 20 obras clave

Todos los años se realizan obras de mantenimiento del sistema de defensa de aluvional con el que cuenta Mendoza. Foto: Prensa Gobierno

Sociedad Unidiversidad Medio ambiente / por Verónica Gordillo / Publicado el 30 DE NOVIEMBRE 2020

El Ejecutivo busca financiamiento por 15 millones de dólares para realizar 20 obras clave que permitirán reforzar y completar el sistema de defensa aluvional con el que cuenta Mendoza. Así lo aseguró la directora de Hidráulica, Yamila Arnosti.

La funcionaria explicó a Unidiversidad que la realización de las obras tiene dos objetivos. El primero es reforzar y mejorar la estructura existente, ya que la mayoría de los diques se construyó en la década del 40, por lo que necesitan adecuaciones; el segundo es completar el sistema en Luján de Cuyo, que hoy no cuenta con esa protección.

Aluviones: la clave es la prevención

En Mendoza hubo y habrá aluviones. Con esa certeza, el investigador en Hidrología Superficial del Instituto Nacional del Agua (INA), Jorge Bonilla, dijo que lo importante es la prevención para que las medidas de seguridad funcionen y ayuden a reducir al máximo los efectos negativos de este evento extremo, al tiempo que aseguró que la urbanización del piedemonte es uno de los factores de peligrosidad, porque impermeabiliza el suelo, lo que impide la infiltración del agua.

 

Escudo de protección

Mendoza, y en especial el Área Metropolitana, cuenta con un sistema de defensa aluvional formado por los diques Frías, Maure, Papagayos y San Isidro, cuya función es retener el agua, que luego se liberará en forma controlada a través de un sistema de zanjones y canales.

Esta especie de escudo con el que cuenta la población es esencial, dado que en Mendoza hubo y habrá aluviones, tal como aseguró en diversas entrevistas que concedió a Unidiversidad el investigador en Hidrología del Instituto Nacional del Agua (INA) Jorge Bonilla. El profesional definió al fenómeno como una corriente de agua, producto de las crecidas o de precipitaciones, que trae material en suspensión, desde arena hasta rocas más grandes.

Hay otros factores que marcan la necesidad de mantener en buen estado ese sistema de protección contra las crecidas de agua. Investigadores del Conicet ya advirtieron que, debido al cambio climático, se incrementarán los eventos extremos (sequías y lluvias), a lo que se suma la urbanización descontrolada del piedemonte, que afectó la primera defensa natural, porque la impermeabilización del suelo impide que se infiltre el agua, por lo que corre con mayor fuerza aguas abajo.

La necesidad de mantener el sistema en buen estado y libre de basura que es otro de los problemas que lo afectan. Esto se comprobó una vez más con la tormenta del 12 de noviembre, que causó graves daños y, lo que es irreparable, la pérdida de la vida de un niño.

La urbanización barre la protección del piedemonte

La urbanización del piedemonte destruye la protección natural contra eventos climáticos extremos, ya que se impermeabiliza esa zona, lo que genera efectos cada vez más adversos. Así lo aseguró el investigador del Instituto Nacional del Agua (INA) Jorge Bonilla, durante el VI Taller de eventos hidrometeorológicos extremos, que se realizó en la UNCUYO.

 

Acciones a corto y largo plazo

Mantener ese escudo de defensa aluvional en buen estado implica dos acciones, una a corto y otra a largo plazo. La primera se basa en una planificación anual de limpieza de los diques y canales de basura, pero en especial de sedimentos que arrastra el agua y que reducen su capacidad de contenerla. La segunda es la proyección de obras de envergadura, como las 20 para las que se busca financiamiento, que son esenciales para reforzar y completar el sistema.

En cuanto a la primera acción, es decir, la de corto plazo, Arnosti explicó que desde el inicio de la gestión trabajan en la planificación anual de mantenimiento de cauces y colectores primarios, identificando las zonas prioritarias. En este sentido, dijo que, gracias a esa labor, el sistema respondió en la última tormenta del 12 de noviembre.

La planificación es central, teniendo en cuenta que tanto el personal como el presupuesto de Hidráulica son escasos. En cuanto al primer aspecto, la dirección cuenta con 58 personas, entre administrativas y técnicas, de las cuales actualmente solo asisten en forma presencial 33, ya que el resto es considerado de riesgo por la pandemia de COVID-19 y realiza la labor desde su casa. En cuanto al presupuesto del organismo, es de 36 millones de pesos, casi 20 millones menos de los que tenía en el ejercicio anterior.

En cuanto a la planificación de obras de largo aliento, algunas fueron proyectadas hace años, aunque aún no hay financiamiento para realizarlas. Estas se pueden dividir en dos grupos: las que buscan reforzar y reacondicionar la estructura que existe y las nuevas, cuyo objetivo es completar el sistema hacia Luján de Cuyo, para que ese escudo de protección se extienda desde El Challao hasta Blanco Encalada.

Multan a privados que cambiaron los cursos de agua en zonas de Mendoza

Un grupo de privados recibió actas y multas por modificar los cauces de agua en zonas del piedemonte y del Valle de Uco, específicamente en San Carlos y Tupungato, lo que pone en riesgo a quienes viven en el lugar y afecta el funcionamiento del sistema de defensa aluvional de Mendoza.

 

Obras proyectadas

La mayoría de las obras proyectadas están en esa línea que atraviesa el Gran Mendoza. Estas son, entre otras: la construcción de los colectores Blanco Encalada y Sosa (Luján de Cuyo), modernización de los colectores Los Ciruelos (Las Heras-Capital) e Infanta (Las Heras), reconstrucción de estabilizadores y badenes del colector (Las Heras), trasvase del dique Papagayos al Frías (Luján de Cuyo) y revestimiento en distintos tramos de los colectores Maure (Godoy Cruz), Los Cerrillos (Godoy Cruz), Sosa (Luján de Cuyo) y Base Cóndor (Las Heras). A esto se suma, entre otros, el proyecto integral de defensa aluvional Barrancas-Maipú.

También se proyectaron obras en el resto de los departamentos. Algunas de ellas son: el control de erosión en Los Pozos (Tupungato), la construcción de defensa aluvional en Divisadero Negro-Cápiz (San Carlos), el revestimiento de un tramo del colector Rawson, la modernización  de tramos de los colectores Tirazo y Alberdi y la protección de márgenes de El Salado (todas en San Rafael). A esto se suma la construcción de un reservorio regulador del canal Bosch (General Alvear).

Dos diques, los puntos débiles del sistema de defensa aluvional

El piedemonte y el Gran Mendoza tienen un escudo frente a la posibilidad de un aluvión. En ese sistema de defensa hay dos puntos débiles, los diques Maure y Papagayos, cuya seguridad es necesario mejorar con obras que ya están proyectadas y para las cuales el Gobierno busca financiamiento internacional.

 

Evaluación del sistema

Arnosti explicó que el sistema de defensa aluvional de Mendoza fue pensado y diseñado en forma inteligente y que cumple su función. Sin embargo, señaló que la mayoría de los diques se construyó en la década del 40 –salvo el Frías, que es del 70–, por lo que necesitan obras de modernización.

La funcionaria no compartió la evaluación que hizo sobre el sistema el anterior director de la repartición, David Cangialosi, que en una entrevista que concedió a Unidiversidad en febrero de 2019 aseguró que los eslabones débiles eran los diques Maure y Papagayos. En ese momento, explicó que era imposible aumentar su altura por el tipo de terreno donde estaban emplazados, por lo que proyectaron obras agua arriba, cuya función sería reducir el caudal que reciben.

Para Arnosti, se requiere un análisis profundo sobre el sistema, una evaluación técnica tanto desde el punto de vista estructural como hidráulica. Para lograr ese objetivo, explicó que trabajan en convenios con distintas universidades que puedan colaborar con esa evaluación.

La UNCUYO estudiará cómo reducir los riesgos aluvionales en Mendoza

Patricia Infante, docente de la Facultad de Ingeniería, explicó que esta investigación actualizará el sistema de defensa aluvional y evaluará qué obras se de...

 

Proyecto en marcha

Un equipo multidisciplinario de investigadores de la UNCUYO ya inició un trabajo para evaluar, desde el punto de vista estructural e hidraúlico, el sistema de defensa aluvional, aunque la labor se retrasó por la  pandemia de COVID-19.

La vicedecana de la Facultad de Ingeniería de la UNCUYO, Patricia Infante, explicó que el objetivo del trabajo es crear un sistema de información de libre consulta en el que se analicen y evalúen las condiciones del sistema, tanto desde el punto de vista estructural como hidráulico, utilizando los nuevos métodos de diseño, de cálculo y, sobre todo, las nuevas condiciones a las que están sometidas las obras; por ejemplo el cambio climático y la urbanización del piedemonte, entre otros aspectos.

Infante explicó que el sistema fue pensando, diseñado y construido con las mejores herramientas que existían en ese momento. Hoy, los avances son significativos tanto en materia de cálculo y de diseño como de materiales, por lo que es pertinente realizar una evaluación general que permita planificar las obras y las estrategias futuras.