Donaron plasma 14 mendocinos recuperados de COVID-19

Se trata de un acto altruista y voluntario que se realiza catorce días posteriores a la recuperación. Los requisitos son similares a los de la donación de sangre.

Donaron plasma 14 mendocinos recuperados de COVID-19

Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Sociedad Unidiversidad Nuevo coronavirus / por Unidiversidad / Fuente: Prensa Gobierno de Mendoza / Publicado el 14 DE JULIO 2020

El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes desde el Centro Regional de Hemoterapia y OSEP, realiza la recolección de plasma de pacientes que se han recuperado de COVID-19 y que pueden ayudar a los que transitan hoy la enfermedad. En este sentido, ya son 14 los voluntarios que donaron.

Cinco extracciones de plasma fueron realizadas por el Centro de Hemoterapia, y 9 por OSEP. Los pacientes recuperados pueden presentarse en forma voluntaria para donar plasma o desde el Centro de Hemoterapia, se contacta con los pacientes recuperados que quieran donar.

Hasta el momento, Mendoza posee 127 personas recuperadas de la enfermedad. Para que ellas puedan donar, es necesario cumplir con ciertos requisitos. Además de los habituales que se solicitan para donación de sangre, estas personas estarán en condiciones de hacerlo pasados 14 días de su recuperación y contando con dos pruebas (hisopados) negativas para
COVID-19.

Cuatro centros recolectarán en Mendoza el plasma de pacientes que tuvieron COVID-19

El Ministerio de Salud publicó este martes en el Boletín Oficial una resolución en la cual la ministra de Salud Ana María Nadal determina las instituciones responsables de realizar la captación y recolección de plasma de los pacientes recuperados de COVID-19.

 “Se pueden realizar cada 48 horas extracción de plasma y a la siguiente semana, nuevamente. A cada paciente se le puede extraer 600 mililitros y a los que se le aplica, dosis entre 400 y 600 mililitros. Por ejemplo en un caso puntual que tuvimos de un paciente que se encontraba en condiciones de recibir el plasma, que se denomina moderado, se le aplico 600 mililitros de plasma, proveniente de tres pacientes recuperado, ósea 200 mililitros de cada uno. Esto se realiza así porque se ha visto que un 30% desarrolla mucha cantidad de anticuerpos, otro 30% desarrolla una cantidad normal de anticuerpos y otro 30% no desarrolla anticuerpos. Esto no quiere decir que no tenga inmunidad, solo que no se detectan los anticuerpos”, explicó Pedro Ruiz, director del Centro de Hemoterapia.

Luego de aplicar el plasma en un paciente que porta la enfermedad, se evalúa durante 48 horas. Si al segundo día los parámetros continúan estables o han empeorado, se realiza la aplicación de una segunda dosis y así se va evaluando hasta una quinta dosis, ósea 10 días.

“Los paciente a los cuales se les puede aplicar el plasma, son aquellos que en base a determinados criterios den registro como moderados o graves. Es aquel paciente que ya lleva varios días en terapia con un respirador. Y estos pacientes ya tienen una carga viral muy alta y han generado anticuerpos, cuyas cantidades son más altas que las que se les aplicaría con el plasma, por lo cual no es necesario aplicarle el mismo”, detalló Ruiz.

Facundo, el "superdonante" de plasma para infectados de coronavirus

Tras su regreso de Europa y de aterrizar en el Aeropuerto de Ezeiza, un día antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al COVID-19 como pandemia, Facundo Ahumada decidió confinarse en la habitación de su casa, ubicada en el barrio de Olivos (Provincia de Buenos Aires).

Se debe tener presente que la donación de plasma es un acto altruista y voluntario, donde se resguarda la identidad y datos de los pacientes con COVID-19. El procedimiento es muy sencillo y ya se utiliza para otros tratamientos. A través de un separador celular (plasmaféresis), se extrae la sangre y el equipo se encarga de separar los componentes, glóbulos rojos, blancos y plaquetas, por un lado y el plasma, por otro en una bolsa especial. Durante el proceso el resto de los componentes de la sangre vuelven al cuerpo. La intervención dura entre 40 y 60 minutos y es muy bien tolerada, en general. También se realizan una entrevista, un examen clínico y pruebas de laboratorio para asegurar la salud del donante.

En nuestro país, esta herramienta terapéutica está en etapa de ensayo clínico. Esto significa que es segura su utilización, pero que los estudios de eficacia son los que aún resultan escasos y nuevos en relación con el tiempo que se lleva estudiando la COVID-19. Sin embargo, los informes parciales demuestran buenos resultados con una aplicación sin consecuencias ni registro de efectos adversos.