Economía del cuidado: la "carga" que sigue siendo para las mujeres

En "Este Lejano Planeta" hablamos con Iliana Álvarez Escobar, economista salvadoreña que, desde la mirada del feminismo, escribió un informe sobre la “Organización Social de los Cuidados a la luz del COVID-19 en América Latina y el Caribe”, con apoyo de Oxfam.

Economía del cuidado: la "carga" que sigue siendo para las mujeres

Foto: americalatinagenera.org

Sociedad Radio U Este Lejano Planeta / Paridad de género / por Unidiversidad / Este Lejano Planeta / Publicado el 12 DE MAYO 2021

La crisis económica producida por la COVID-19 ha acentuado las brechas de género. Es más: durante la pandemia, miles de mujeres han tenido que asumir más trabajo no remunerado.

La economía del cuidado es como se define a este trabajo no remunerado y que mayormente practican mujeres y niñas. Para indagar más sobre esta situación y saber cómo y dónde está hoy parada la mujer en Argentina, Latinoamérica y el Caribe, en Este Lejano Planeta (Radio U) hablaron con Iliana Álvarez Escobar, economista salvadoreña que, desde la mirada del feminismo, escribió el informe Organización Social de los Cuidados a la luz del COVID-19 en América Latina y el Caribe, con apoyo de Oxfam.

“Hay que decir que este trabajo no es reconocido ni social ni económicamente, porque está repartido inequitativamente en la sociedad y mayormente recae en las mujeres y niñas de toda Latinoamérica. Este impedimento hace que las mujeres no puedan desarrollarse integralmente ya que no tienen tiempo para actividades educativas, económicas o monetarias, entre otras cosas. Además, se debe recalcar que la pandemia profundizó estas problemáticas”, sostuvo Álvarez Escobar.

Para esta economista salvadoreña, otro factor importante que se magnificó durante la nueva enfermedad fue la brecha salarial, que se va haciendo más amplia a medida que una mujer va teniendo un mejor nivel educativo. “Es lógico que en esto, que las mujeres vienen acarreando desde muy jóvenes, vayan quedando excluidas de muchos aspectos o de la dinámica del desarrollo económico o social. Del mismo modo, debemos decir que las mujeres que llegan al mercado laboral nunca se han desligado de sus tareas de cuidado, ya que crecen con esta obligación. A diferencia de los hombres, las mujeres cuentan con doble jornada laboral, la remunerada y la no remunerada, que es el cuidado de los hogares”, afirmó Escobar.

Agregó: “Estructuralmente, la trayectoria de las mujeres está siendo impactada por la crisis del cuidado que no se atiende. La salud mental y emocional de las mujeres se ve reflejada con esta sobrecarga de los cuidados y esto repercute en la calidad de vida de las mujeres. Esto es lo que no se ve o no quieren ver”.

“Lo que proponemos nosotros es una salida integral porque es una cuestión colectiva. El punto de partida debe ser el reconocimiento como derecho humano fundamental la posibilidad de proveer y recibir cuidados en condiciones dignas, y tiene que ser de calidad, ya que de aquí parte el desarrollo integral de las personas. Hay que reconocer los cuidados como un trabajo y un derecho humano, reducir el horario de trabajo de cuidados de las mujeres trasladándolo a los otros sectores de la sociedad y redistribuir el horario de trabajo de cuidado, pero de manera de global” concluyó Iliana.

 

El 32,9 % de la población de América Latina y del Caribe se encuentra en situación de cuidados

La situación del 32,9 % de la población total de América Latina y el Caribe es de dependencia estricta o potencial de cuidados, pero la organización social de los cuidados (OSC) de ese tercio se concentra en las mujeres, aunque todavía poco se profundiza en cómo las afecta de manera diferenciada respecto de los varones por cuestiones de ruralidad, de clase, raza y género.

“Las mujeres dedican el doble de tiempo que los hombres al trabajo de cuidado” en estas regiones, repone la investigación, que puntualiza tres características de la OSC para analizar las formas en que los hogares están funcionando al interior, y mostrar rasgos de la red de cuidados determinados por su entorno social, político, económico, cultural y natural: “Círculo vicioso para el desarrollo de las mujeres en la economía monetaria; feminización de los cuidados y marcada maternalización del trabajo que sostiene la vida, y crisis multidimensional de la economía del cuidado”.

La causa emergente por la cual “las personas no trabajan remuneradamente ni estudian es dedicarse al trabajo del cuidado”. La mayor disparidad se evidencia al registrar que el 19,9 % de las mujeres no se desempeñan en el mercado laboral ni estudian por ese motivo, subraya el informe, “mientras que, para los hombres, el porcentaje es del 1,2 %”.

 

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  • Entrevista con Iliana Alvarez Escobar.

    Economista e investigadora