Ecoparque: una necropsia y un viaje añorado

Han sido días de malas y buenas noticias en el exzoológico provincial. Tras la muerte del último ejemplar de hipopótamo, se anunció la partida a un santuario de dos elefantas.

Ecoparque: una necropsia y un viaje añorado

Foto: Prensa Gobierno Mendoza

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Por Unidiversidad / Fuente: Prensa Gobierno Mendoza

Publicado el 24 DE AGOSTO DE 2021

La vida en el exzoológico de Mendoza transita entre comunicar las razones de la muerte de la última hipopótamo que habitaba el paseo y los preparativos para trasladar a las elefantas Pocha y Guillermina a un santuario a Brasil.

Desde la Secretaría de Ambiente, a cargo del Ecoparque provincial, vivieron una maroma de información, primero con la sorpresa de la muerte el último ejemplar de hipopótamo que habitaba en exzoo, cuyo proceso de transformación sigue en proceso.

Fueron los serenos quienes informaron el sábado pasado por la madrugada del deceso de la hipopótamo, que pasaba los 40 años.

Con alguna polémica por cómo se filtraba la información de la muerte del animal, desde Ambiente luego informaron que en el último mes había mostrado una disminución de apetito y se habían acentuado problemas de artrosis.

Este martes, llegó el turno de la necropsia, que indicó: “El animal de sexo hembra presentaba una cardiopatía dilatada (corazón agrandado), hepatopatía y una marcada artrosis de articulación en la cadera, señales de un cuadro degenerativo propio del paso de los años, que finalmente generó disfunción pulmonar general y derivó en neumonía”.

Una buena

Escasos días después, llegaba una noticia para levantar el ánimo: antes de que termine agosto, Pocha y Guillermina, dos elefantas que habitan el Ecoparque, se preparan para iniciar su traslado al Santuario de Elefantes Brasil (SEB).

Para ello, se indicó que concluyó de manera exitosa com el período de cuarentena y la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial confirmó que comenzaron los operativos para iniciar el traslado definitivo.

Por su parte, la Dirección del Ecoparque comunicó que e está trabajando en las últimas adaptaciones de los contenedores, que se preparan para ser abordados en los camiones que llegarían el próximo jueves a la provincia. Cabe destacar, que el proceso de derivación cuenta actualmente con toda la documentación y certificación de carácter nacional e internacional para hacer efectivo el traslado.

Humberto Mingorance, secretario de Ambiente, manifestó: “Es muy importante destacar que el Santuario se hace cargo de los gastos para trasladar ambos ejemplares y nos ofrecen estos contenedores especiales y camiones que son de su propiedad, para concretar la logística de traslado. Todo este financiamiento fue conseguido por el santuario bajo la modalidad de crowdfunding gracias a la colaboración de personas y asociaciones de todo el mundo que tienen un interés común: el bienestar de estos animales ”.

“Pocha y Guillermina concluyeron de forma exitosa con el periodo de cuarentena, que además fue supervisado por el SENASA, dando cumplimiento con los protocolos sanitarios correspondientes”, comentó, por su parte, la directora del Ecoparque, Mariana Caram.

Los contenedores

Las cajas de traslado han sido diseñadas y construidas especialmente con características y materiales para el transporte de elefantes en cumplimiento con las reglamentaciones internacionales. Tiene un peso aproximado de 5 toneladas y sus medidas son 5 metros de largo, 2 metros de ancho y 3,20 metros de altura, lo que permitirá a Pocha y Guillermina viajar de manera cómoda y segura. Cuentan con una cámara para poder monitorear al elefante y evaluar su estado minuto a minuto.

Asimismo, posee bandas de soporte para poder sostener al animal en caso de que desee descansar durante el traslado.

Es de destacar el sólido apoyo técnico que a lo largo de estos cuatro años han prestado la Fundación Franz Weber (FFW) y el Santuario para hacer un seguimiento exhaustivo de la situación de los animales, tanto en lo que respecta a su bienestar integral como a su salud física, para prepararlos para su adaptación óptima al nuevo espacio.

Revertir

Las condiciones de cautividad en las que han crecido y se han desarrollado los elefantes en el exzoológico de Mendoza distan ampliamente de los requerimientos mínimos que garantizarían una base de bienestar para ellos. La falta de espacio para Pocha y Guillermina; la falta de congéneres para Kenya y Tamy son devastadoras para estos seres. No tan solo se trata de una cuestión de dimensiones espaciales, sino del clima impropio de Mendoza para las especies involucradas, que en invierno sufren las bajas temperaturas a pesar de los sistemas de calefacción que se han habilitado especialmente para ellos.

La bibliografía científica advierte firmemente sobre las vulnerabilidades en general que propicia el cautiverio en los elefantes, que padecen enfermedades físicas y psicológicas que no se observan en el ambiente salvaje. A pesar de recibir atención veterinaria, los elefantes en cautiverio sufren ampliamente la falta de libertad, movimiento, interacción con congéneres, lo que los hace más propensos a desarrollar obesidad, artritis, problemas en las patas y trastornos reproductivos y psicológicos. Además, pueden desarrollar una variedad de comportamientos anormales, como balanceo estereotípico.

Conociendo esta realidad, la Dirección Ecoparque Mendoza se ha ocupado en los últimos cuatro años de evaluar la mejor alternativa para ofrecerles a estos animales condiciones de vida óptimas en un nuevo destino, y al mismo tiempo, mejorar su calidad de vida en el predio todo lo posible hasta tanto se produzca su derivación.

En marzo de 2017, la FFW posibilitó la visita de Scott Blais al Ecoparque de Mendoza para diagramar las tareas in situ necesarias en el acondicionamiento de los animales para el traslado al Santuario. En diciembre de 2017, también FFW facilitó la llegada a Mendoza del veterinario y especialista en cuidado de elefantes asiáticos Dr. Rinku Gohain, junto a Katherine Blais, con el objeto de hacer una evaluación médica general, comportamental y de bienestar de los cuatro elefantes.

Por otro lado, se entrenó a Kenya para poder acceder a una herida crónica en su colmillo, y limpiar y tratarla sistemáticamente con medicamentos. Para ello, el Ecoparque Mendoza, y por recomendación del Santuario, contrató a los cuidadores de Bioparque La Plata especializados en condicionamiento operante con refuerzo positivo. Gabriel Gómez y Andrés Defeis, durante tres semanas  de agosto de 2018, trabajaron con Kenya y capacitaron a los cuidadores del Ecoparque Mendoza para asistir en el procedimiento médico. El resultado fue completamente exitoso y, desde ese momento, Kenya recibe tratamiento para mantener su problema crónico en el colmillo bajo control.

En setiembre y octubre de 2018, el Ecoparque Mendoza solicitó los servicios de la especialista en el cuidado de elefantes del Zoológico de San Diego (EEUU) Karissa Reinbold, quien trabajó en conjunto con los cuidadores locales de los elefantes durante seis semanas en el condicionamiento operante con refuerzo positivo de los elefantes. Durante esta visita, el Ecoparque convocó nuevamente al cuidador Gabriel Gómez para colaborar con la especialista, dada la complejidad de los trabajos a realizar. El objetivo fue preparar a los animales para que respondan a los requerimientos médicos y de manejo para el traslado al santuario.

Durante los meses de octubre y noviembre de 2019, la especialista Karissa Reinbold permaneció en Mendoza un mes y medio, conjuntamente con otra especialista estadounidense, René Green, para continuar los entrenamientos, esta vez focalizadas especialmente en Pocha y Guillermina. El objetivo fue contribuir en los entrenamientos finales para su inminente traslado a Brasil. Esta intervención también fue posible gracias al aporte de FFW para solventar los gastos de pasajes, honorarios y estadía de las entrenadoras en nuestra provincia.

 

El Santuario

SEB es una organización sin fines de lucro que ayuda a transformar las vidas y el futuro de los elefantes cautivos en América del Sur. Su origen se remonta a 2012, a partir de la alianza internacional entre Elephant Voices y Scott Blais, cofundador de The Elephant Sanctuary en Tennessee, EEUU. Esta alianza dio lugar a Global Sanctuary for Elephants, que en 2013 sienta las bases de la Asociación SEB en suelo brasileño.

El Santuario obtuvo la habilitación de operación por parte del gobierno brasileño en 2018. Y recientemente certificó estándares de excelencia por parte de The Global Federation of Animal Sanctuaries, convirtiéndose en la única institución latinoamericana con este prestigioso aval.

Se valora positivamente que el Santuario es una instalación diseñada para satisfacer las necesidades individuales y específicas de los elefantes que han permanecido cautivos, posibilitando una nueva vida en ambientes naturales y en convivencia con otros congéneres.

El santuario también cuenta con:

  • Un predio con cierre perimetral robusto y divisiones internas construidas adecuadamente para evitar que personas y animales no deseados entren y salgan de las zonas donde se encuentran los elefantes, garantizando la seguridad y la comodidad tanto de los elefantes como de las personas que están a su cargo.
  • Un clima donde los elefantes pueden estar cómodos al aire libre durante todo el año, excepto en un evento de clima extremo, para los cuales hay sectores de resguardo.
  • Áreas adecuadamente variadas que aseguran la salud de los elefantes, con estimulación física y mental durante un ciclo de 24 horas, de acuerdo con el ritmo natural indicado por la biología del elefante salvaje.
  • Un hábitat suficiente que le permite al elefante obtener la mayor parte de su ingesta nutricional a través de la búsqueda natural de alimentos.
  • Opciones de refugio para elefantes, desde eventos climáticos extremos hasta variaciones climáticas normales.
  • Instalaciones para individuos y grupos de elefantes especialmente diseñadas que permiten la introducción segura de individuos a otros y también al grupo; la introducción segura de un grupo a otro, la provisión de tratamiento médico y el aislamiento de individuos y grupos con fines de cuarentena.
  • Seguridad, protección, espacios cómodos, instalaciones y equipo para que los cuidadores alimenten, rieguen y proporcionen tratamiento y capacitación médica específica centrada en los elefantes que pueden ser necesarios para ayudar en su rehabilitación.
  • Instalaciones seguras para el almacenamiento de suplementos de elefante y equipos de mantenimiento.
  • Instalaciones seguras para el manejo de registros de animales y otras funciones administrativas asociadas con la operación del santuario.
  • Acceso para vehículos pesados para propósitos específicos.
  • Provisión adecuada para especialistas invitados que pudiesen satisfacer cualquier necesidad de los elefantes, evitando todos los conflictos potenciales entre el bienestar del elefante y la seguridad de las personas.

Los elefantes se benefician considerablemente en la nueva ubicación, ya que el área de distribución original de la especie se encuentra en latitudes similares a las cuales se encuentra SEB. El Santuario presenta un bioma apropiado para la especie, posee recintos completamente naturales disponiendo de matorrales y áreas abiertas cubiertas de vegetación. Cada recinto tiene dimensiones muy amplias (entre 40 y 400 hectáreas cada uno). Allí se les proveen dietas excepcionales a los animales y tienen atención veterinaria de alta calidad durante toda su vida. En los recintos internos la temperatura está controlada en un valor constante todo el año, y los animales tienen libre acceso a ellos.

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