El wichí y el qom comienzan a ser hablados en la primera infancia y en la adolescencia

Ambas lenguas indígenas son transmitidas por las y los ancianos hacia las generaciones más jóvenes para evitar perder una parte elemental de su cultura.

El wichí y el qom comienzan a ser hablados en la primera infancia y en la adolescencia

Ilustración de Pablo Blasberg paraTélam

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Publicado el 11 DE ABRIL DE 2022

Según el Centro Universitario de Idiomas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en Argentina existen entre 16 y 36 lenguas indígenas. Pese a que, en general, están en proceso de retracción o desplazamiento por el castellano, especialistas dicen que el wichí y el qom resurgen gracias a los mayores que los transmiten y a su recuperación en ámbitos universitarios.

En ese sentido Naciones Unidas, a través de la Unesco, proclamó el período comprendido entre 2022 y 2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas del Mundo. El organismo multilateral busca llamar la atención del mundo sobre la difícil situación de muchas lenguas indígenas, así como movilizar a las partes interesadas y los recursos para su preservación, revitalización y promoción.

Beatriz Gualdieri es lingüista, con formación en Perú y Brasil. Se desempeña como docente de posgrado en la formación de educadores indígenas en Bolivia; en la actualidad, además, coordina el Área de Estudios Interdisciplinarios en Educación Aborigen de la Universidad Nacional de Luján. La especialista consideró que "el destino de las lenguas está inevitablemente atado a sus hablantes. No existen sino entramadas con la vida de las gentes en comunidad".

"Las gentes tampoco existimos sin una o más lenguas en nuestra vida. Distintos tipos y grados de bilingüismos no son una rareza, aunque, en los imaginarios que sustentan y son sustentados históricamente en la construcción de nuestra 'identidad nacional', se refuerza esa ecuación heredada de Europa, a la que podemos sintetizar en el concepto 'un Estado, una nación, una lengua'", afirmó.

Verónica Azpiroz Cleñan, mapuche, politóloga, referente de la comunidad mapuche Epu Lafken de la localidad bonaerense de Los Toldos e integrante del Tejido de Profesionales Indígena, señaló que, en general, las lenguas indígenas están todas en proceso de retracción o desplazamiento por el castellano, salvo el wichí y el qom, que comienzan a ser habladas tanto en la primera infancia como en la adolescencia. A la vez, indicó que ambas lenguas están siendo recuperadas en ámbitos universitarios o en ámbitos de autogestión comunitaria, mientras que el mapudungún (lengua mapuche) también es una lengua en retracción, porque no hubo ni hay traspaso generacional y lo hablan personas mayores. Recién después de 40 años, se está iniciando un proceso de revitalización.

Por su parte, Silvia Sosa, docente, investigadora y hablante de la lengua quichua santiagueña y coordinadora de la carrera Tecnicatura Superior Universitaria en Educación Intercultural Bilingüe con mención en esa lengua, señaló que "la lengua quichua de Santiago del Estero es una variedad lingüística perteneciente a la familia quechua extendida por la zona andina, desde Colombia hasta Argentina, con alrededor de 8 millones de hablantes", y que vive también un panorama de una enorme vulnerabilidad. La mayor parte de las comunidades quichuahablantes se localizan en zonas rurales con altos índices de pobreza, por lo que "ser quichuista es sinónimo de atraso y pobreza en el imaginario social aún vigente; sumado a esto, el grado de bilingüismo y el desplazamiento de cientos de santiagueños radicados en el conurbano bonaerense y a otros tantos distribuidos en todo el país", agregó.

Gualdieri sostuvo que la lengua originaria va dejando de ser hablada, arrinconada, porque es tan drástica la dominación y estigmatización, y tan vital la necesidad de hablar la lengua dominante (la necesidad de "integrarse", en principio, laboralmente), que la socialización de las nuevas generaciones se empieza a realizar en esa lengua dominante. Después de dos o tres generaciones, ya casi no queda más que memoria de aquella lengua propia, y algunos términos en la lengua dominante.

En Argentina, existen entre 16 y 36 lenguas indígenas, según el mapeo elaborado en el "Año internacional de las lenguas indígenas 2019" por el Centro Universitario de Idiomas de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA).

Las especialistas y referentes indígenas coinciden en señalar la falta de datos cuantitativos oficiales y actualizados. "Después de 200 años de historia del Estado argentino, aún no existe institucionalidad que se ocupe del tema, que regule, normatice y brinde datos cuantitativos sobre situación y estado de las lenguas, cantidad de hablantes, recuperantes, enseñantes, etc. Esto fue lo que desnudó el proceso de instalación de la pregunta 24 sobre diversidad lingüística en el Censo 2022", indicó Cleñan.

Por su parte, Sosa señaló que hubo avances, pero no es suficiente: "Con la reforma de la Constitución Nacional, en 1994, hubo un gran avance a partir de la incorporación del artículo 75, inciso 17, y la posterior implementación del Programa de Educación Intercultural Bilingüe, pero no es suficiente". Este artículo reconoce "la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos".

Gualdieri cuestionó el término extinción, ya que "lenguas supuestamente extintas han emergido en la memoria de ancianos y ancianas", y recomendó "un hermoso documental del Canal Encuentro (Guardianes de la lengua/Yagán), donde una nieta de Cristina Calderón, 'la supuesta última hablante de yagán', viene realizando, desde la lingüística, un trabajo de documentación e investigación sobre esa lengua".

Fuente: Télam

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