En cuarentena, los sueños son más vívidos o cercanos a las pesadillas

Especialistas sostienen que ayudan a procesar la nueva realidad, ya que nuestra mente está trabajando excesivamente para digerir los estímulos del aislamiento.

En cuarentena, los sueños son más vívidos o cercanos a las pesadillas

Foto: Télam

Sociedad Unidiversidad Salud / por Unidiversidad / Télam / Publicado el 14 DE MAYO 2020

La acumulación de estímulos de la mente, la falta de contacto social, de descarga motriz o de actividades de la "vida normal" afectan el descanso, por lo que el hecho "traumático de estar aislado" por el coronavirus se canaliza por el insomnio y un reposo muy liviano, en el que estamos "muy cerca de la vida consciente y los sueños son más vívidos", afirman los especialistas. "Todo el exceso de estímulos que absorbe nuestra mente, a causa del hecho traumático que se genera al estar aislados, se canaliza por el insomnio y el sueño muy liviano, donde estamos muy cerca de la vida consciente", explicó la médica psicoanalista Claudia Borensztejn, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Borensztein puntualizó que, a causa del aislamiento social, "son muchas las personas que tienen sueños muy vívidos o cercanos a la pesadilla".

Según la psicoanalista, que confirmó que en APA recibieron más de 500 consultas de personas todo el país a través de su línea de atención gratuita por la COVID-19, "el sueño es muy potente y vívido porque no tenemos nuestra descarga motriz, las relaciones sociales y la vida normal, que funcionan como otro tipo de descarga". "Nuestro sueño es muy liviano ahora porque nuestra mente está trabajando excesivamente para digerir los estímulos permanentes de pantallas e información constante, y está muy cerca de la conciencia", dijo la psicoanalista, que indicó que "es un sueño de alerta".

Con respecto a las maneras de sobrellevar el aislamiento, la psicoanalista remarcó: "La videollamada es un esfuerzo muy grande". "Es lo que podemos hacer para hablar con amigos y familiares, pero no se sostiene mucho porque se torna muy caótico y no satisface la necesidad de contacto", agregó.

Realizar ejercicio físico diariamente, según la titular de APA, ayuda mucho porque se logra descansar mejor, aunque enfatizó la necesidad de "no exigirse demasiado".

"Coincido con las palabras de Pedro Cahn (médico infectólogo que colabora en el comité de expertos que asesora al Presidente) que dijo: 'Cada uno haga lo que pueda en esta cuarentena'. Hay que perdonarse por no hacer todo y tratar de encontrar algo de felicidad en este momento", señaló Borensztejn.

Ante la pregunta sobre si se sueña más durante el aislamiento, la escritora y psicoanalista Gloria Gitaroff explicó: "Lo que sucede es que se recuerdan más los sueños". "El sueño es un guardián del dormir. Si las cosas de nuestra cabeza se enlazan con los sueños, seguimos durmiendo, pero si nos despertamos de repente, es porque vuelven la angustia o el miedo", explicó Gitaroff, miembro de APA y autora de los libros Los sueños y Claves para escribir en psicoanálisis. "Nos altera mucho el cambio radical e intempestivo del aislamiento, y nos falta la parte importante del abrazo, el mimo y el contacto, que los echamos mucho de menos", dijo.

Por su parte, el psicoanalista Harry Campos Cervera, magíster en Neuroinmunoendocrinólogía de la Fundación Favaloro, describió al contenido de los sueños durante el aislamiento como "más lineales".

"Los sueños suelen tener un alto contenido simbólico, sobre todo en los adultos, pero como estamos inhibidos de tantas funciones, la función del sueño de satisfacer nuestros deseos sucede de manera muy lineal: permiten sentir que uno escapa del encierro", indicó Campos Cervera.

El también psiquiatra de la Universidad de Buenos Aires contó que la intensidad de los sueños se debe a que "ahora tenemos más tiempo para pensar lo que soñamos y no tantas actividades que den lugar a que la represión opere sobre el recuerdo del sueño".

La desarticulación de la rutina, génesis de los trastornos del sueño

Teniendo en cuenta que pasamos alrededor de un tercio de nuestra vida durmiendo, era difícil pensar en una cuarenteba impuesta para prevenir las transmisiones de coronavirus que no afectara también la vida nocturna.

Desde un plano más neurológico o de la fisiología del sueño, Cervera señaló que el sueño "es una forma de mantener activos los aprendizajes motores cuando los músculos están paralizados en la etapa REM". "En ese momento, cuando nos movemos menos, el sueño mantiene activos elementos motores de nuestro cuerpo", recalcó.

En ese mismo sentido, el médico homeópata Esteban Liberczuk, coincidió en que "lo más importante es salir de sensación de parálisis, de shock y de todo lo que está generando externamente esta situación de la pandemia".

"El sueño es nuestro refugio, porque nuestro sistema inmune y energético necesita poner algo de lo propio en esa situación, es una forma de inventar una realidad y darle un sentido a esta situación", remarcó Liberczuk, que puntualizó: "Si no, aparecen el pánico, la parálisis y la muerte".

Y agregó: "Nuestro sistema inmune está relacionado con esto porque la parálisis disminuye los linfocitos".