En silencio y sin comer: así hay que permanecer en el transporte público y el supermercado

Especialistas recomendaron una serie de medidas para disminuir el riesgo de contagio de COVID-19en un colectivo, una sala de espera o un comercio. Mirá la infografía.

En silencio y sin comer: así hay que permanecer en el transporte público y el supermercado

Foto: Freepik

Sociedad Unidiversidad Rebrote COVID / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 29 DE ABRIL 2021

Utilizar barbijo con doble o triple capa con buen ajuste, no comer ni beber y abrir las ventanillas son algunas medidas que pueden disminuir el riesgo de transmisión de COVID-19 en lugares como el transporte público, una sala de espera o un supermercado. Esto se debe a que al hablar y gritar emitimos hasta 50 veces más aerosoles –pequeñas gotas– que cuando respiramos.

Andrea Pineda Rojas, investigadora del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA) y del Conicet, advirtió que lo ideal sería evitar que personas no convivientes permanezcan en un lugar cerrado, pero la realidad indica que cotidianamente se comparten espacios como el transporte público, filas en supermercados o salas de espera de médicos y médicas. Es por esto que hay que tener en cuenta algunos consejos para disminuir los riesgos de contagio de COVID-19. Especialistas realizaron un punteo de algunos comportamientos que contrarrestan postales de la vida cotidiana, como alguien que habla a los gritos por el celular en el colectivo, que se baja el barbijo para grabar un mensaje de voz en la fila del supermercado o que se pone a comer un snack mientras espera el turno con el médico.

En primer lugar, explicó Pineda Rojas, siempre es importante el uso de tapaboca, doble o triple capa, cubriendo nariz, boca y mentón con buen ajuste para que el aire siempre ingrese y salga a través del barbijo. "Esto es clave, más ahora con las nuevas variantes, que son más contagiosas", advirtió.

En segundo lugar, a la hora de ir al supermercado o al médico, por ejemplo, hay que hacerlo de a una persona por grupo familiar. "Ir solo siempre que se pueda porque hay que disminuir la cantidad de personas en los espacios cerrados”, recomendó la especialista. 

Otro punto importante, señaló Pineda Rojas, es no hablar. "Ni con alguien que está al lado, ni por teléfono, ni mandar mensajes de audio porque, cuando hablamos, emitimos muchísimos más aerosoles que cuando solo respiramos y esto, que parece una pavada, es muy importante si pensamos en un espacio como un colectivo, donde puede haber hasta 50 personas”, explicó la especialista, que remarcó que en el transporte público hay que abrir la ventana al sentarse.

Al respecto, la médica infectóloga Elena Obieta recordó que al hablar, estornudar, reír o toser, se emiten más gotitas que cuando se está callado, "entonces hay conductas que debemos tratar de incorporar cuando compartimos espacios cerrados con otras personas". La recomendación de silencio en el transporte público fue emitida por sociedades científicas y entes reguladores de transporte de todo el mundo; la primera fue de Japón, cuyo hábito es previo a la pandemia, así como el uso de barbijos, pero también se recomendó en Barcelona (España) y Francia, entre otros. Estas medidas de prevención sirven también para pensar en los lugares de trabajo. “Si tenemos que tener una charla con alguien, lo ideal es hacerlo afuera, por ejemplo, en un patio; lo mismo para comer”, sostuvo Pineda Rojas.



No hablar por celular, mucho menos a los gritos, porque se sabe que, cuanto mayor es el tono de voz, más es lo que emitimos; tampoco hay que comer o beber. Parecen cosas pequeñas, pero son hábitos que, en la medida en que se vayan incorporando, pueden ir reduciendo la transmisión”, sostuvo Obieta, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y jefa del Servicio de Enfermedades Transmisibles y Emergentes de la Municipalidad de San Isidro.

Respecto de comer o beber, el problema está en que para hacerlo hay que quitarse el barbijo. "Si a esto le sumamos que cuando nos juntamos a comer en grupo seguimos hablando, entonces el riesgo aumenta”, indicó Pineda Rojas.

Según el investigador español José Luis Jiménez, que trabaja en la Universidad de Colorado, Estados Unidos, se estima que al hablar emitimos 10 veces más aerosoles que cuando respiramos, y al cantar y gritar, esa emisión aumenta hasta 50 veces. “Los aerosoles son como un humo invisible que las personas emiten cuando respiran o hablan. Son gotas muy pequeñas y que por esa razón quedan suspendidas en el aire por horas, mientras que las gotículas más grandes, las que vemos, caen más rápido”, explicó a Télam.

Según el especialista, la posibilidad de respirar ese humo de otro se da en dos situaciones: cuando estás muy cerca, sobre todo sin mascarilla (barbijo), o cuando compartes el aire en una habitación cerrada, porque el espacio cerrado atrapa el aire que esa persona está exhalando. "Son dos situaciones muy comunes y frecuentes y se ha demostrado que la transmisión por aire (a través de los aerosoles) es la principal vía de contagio del coronavirus”, afirmó.