Es engañoso decir que el Mundial de Qatar 2022 será “carbono neutral”

El impacto de las megaestructuras que se necesitan para un evento de esta magnitud no parece inofensivo, más allá de la compra de “créditos de carbono” que la organización afirma hacer para balancear la huella que deja la Copa.

Es engañoso decir que el Mundial de Qatar 2022 será "carbono neutral"

El estadio de Lusail, que recibirá a la Selección Argentina en su debut en la la Copa. Foto: Télam

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Publicado el 11 DE NOVIEMBRE DE 2022

A días de que inicie la Copa Mundial de Qatar 2022 y que todo el mundo, fanático del fútbol, se pierda en su desarrollo desde el minuto cero, quedan algunos pendientes sobre la organización de este megaevento en el pequeño y poderoso estado asiático. Hoy, parece que es engañoso haber anunciado que será un torneo neutral en carbono. 

Según un análisis realizado por Carbon Market Watch, una afirmación en tono medioambiental tan amigable deja mucho de desear. Al parecer, es una afirmación que “pierde credibilidad, debido a la aparente subestimación a gran escala de las emisiones del evento y la baja calidad de los créditos de carbono que se compran actualmente para compensar el impacto climático.

Es que si bien la FIFA dijo que iba a ser una Copa que no tendrá impacto neto en el clima, parece dejar muy de lado “la construcción de siete estadios de fútbol de clase mundial y la asistencia esperada de más de un millón de personas que llegarán a Doha en avión”.

Según informó meses atrás Carbon Market Watch, “en el caso de la Copa del Mundo, los organizadores han atribuido una huella minúscula a la construcción de seis estadios de fútbol nuevos y de última generación, a pesar de que fueron construidos especialmente para el evento y corren el riesgo de no ser utilizados o de ser infrautilizados después del evento. Consiguieron esta cifra increíblemente baja distribuyendo las emisiones relacionadas con la construcción como una proporción de la cantidad de días durante los cuales se utilizarán los estadios para la Copa del Mundo dividida por la vida útil total de los estadios, que se estima en más de medio siglo (los datos se pueden verificar en este informe). Entonces, el dato contable más realista y responsable habría sido atribuir todas las emisiones asociadas con la construcción de los estadios al torneo”.

Una idea sobre qué debería ser la descarbonización la esbozó recientemente Andrea Meza, Secretaria Ejecutiva Adjunta de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), a propósito de la COP27.

“La descarbonización es una forma de encontrar alternativas para vivir y trabajar y que, a su vez, reduzcan las emisiones y capturen y almacenen el carbono en nuestro suelo y vegetación. Requiere un cambio radical de nuestro actual modelo económico, centrado en el crecimiento a toda costa. Debemos transformar la forma en que se genera la energía y las diferentes fuentes de energía que utilizamos, cómo construimos y nos desplazamos, y cómo se gestionan los recursos del suelo. Tanto si quemamos combustibles fósiles directamente como si compramos productos con alto contenido en carbono, debemos reducir drásticamente nuestro consumo o cambiar a tecnologías de bajas emisiones y alternativas renovables”, dijo Meza.

Cómo se llega a una declaración de carbono neutralidad

Según un artículo publicado por Periodistas por el Planeta (PxP) los créditos de carbono se utilizan para alcanzar las cero emisiones netas en eventos masivos, como es la Copa Mundial de Fútbol o los Juegos Olímpicos.

Para que sean efectivos, los créditos de carbono deben seguir un principio llamado “adicionalidad”; es decir, deben ser proyectos que generen nuevas reducciones de emisiones y que no habrían sucedido de ninguna otra forma, agrega PxP. 

Entonces, las energías renovables podrían contar como créditos de carbono, solo si previenen el desarrollo de energía sucia. En otras palabras, tendrían que ser proyectos que, de no tener incentivos económicos, inevitablemente llevarían al desarrollo de combustibles fósiles.

“La organización del Mundial de Fútbol está comprando estos créditos pensando que está reduciendo emisiones, pero eso no está pasando en la realidad. El dinero está yendo a un proyecto que iba a suceder de todas formas, entonces no hay una reducción de emisiones adicional”, dijo Gilles Dufresne, de Carbon Market Watch, y dejó en claro las dudas respecto a la compra de estos créditos.

 

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