Francia estrenó su pasaporte sanitario en medio de una grieta social por la vacunación

Los dueños de locales comerciales deberán controlar que quienes ingresen cumplan con la medida. El periodista Jorge Morón, residente en Francia, habló con Radio U.

Francia estrenó su pasaporte sanitario en medio de una grieta social por la vacunación

Foto: Reuters

Internacionales Radio U Noticias al mediodía / Rebrote COVID / / Publicado el 21 DE JULIO 2021

Luego de que miles de franceses que no desean vacunarse salieran a las calles para decir “no” al pasaporte o pase sanitario, la medida impuesta por el Gobierno comenzó a utilizarse durante la jornada de este miércoles. En concreto, la certificación que varios países buscan imitar debe presentarse para entrar a un museo, ir al cine o ser parte de eventos de más de 50 personas. El periodista Jorge Morón, residente en Francia, dio detalles del "pasaporte sanitario" que se implementó en ese país.

“Este tiene dos etapas, la primera inició este miércoles oficialmente. Se trata de un pasaporte sanitario que desde hoy comienza a ser requerido en determinados lugares, especialmente a todo lo que concierne al ocio, las actividades culturales y parques de atracción, como es el caso de Disneyland o la Torre Eiffel. En esos lugares se exige el pasaporte sanitario”, dijo Morón a Radio U.

Dadas las condiciones de inoculación del país, el Gobierno francés busca que todas las personas tengan las dos dosis de la vacuna. Sin embargo, aquellos que no lo pueden tener porque su turno aún no lo permite, se exige un test de antígenos o PCR negativo.

“Por el momento, esto es posible porque a partir del mes de agosto cambia todo. No solamente los testeos comenzarán a ser pagos, sino que además se empieza a pedir el pasaporte para prácticamente todos los lugares que van a recibir público, como bares, restaurantes, museos, entre otros. En estos casos, quienes tendrán el trabajo de exigir el cumplimiento de la medida son los propios dueños de los locales, de los cuales muchos dijeron que no lo van a hacer porque no es su rol. Sin embargo, quien no lo haga se somete a una multa de 1 500 euros como mínimo”, expresó Morón.

En líneas generales, el objetivo del Gobierno es incitar la vacunación de quienes aún desconfían de las dosis. Hasta el momento, el país europeo posee 30 millones de vacunados con dos dosis, de una totalidad de 60 millones de personas. “Es una obligatoriedad un poco mentirosa porque ellos dicen que no es obligatoria la vacunación, pero pedir el pase sanitario y que eso sea obligatorio es como que genera una obligatoriedad por debajo de la mesa”.

“El propio ministro de Salud dijo que para finales de agosto quieren que el 80 % de la población esté vacunada, algo que si sigue este ritmo probablemente se alcance. De hecho, hay una serie de beneficios que aquellos que estén vacunados van a poder empezar a tener, como poder dejar de usar el tapabocas en el interior de cualquier lugar, e incluso quienes tengan las dos dosis de la vacuna dejen de ser consideradas caso contacto. Es muy particular porque prácticamente están diciendo que si nos vacunamos vamos a dejar de contagiar, lo cual sabemos que no es así”, agregó Morón.

Durante los últimos días, Francia se ha divido y existe una grieta entre los vacunados y los no vacunados. “Hoy dijo el Primer Ministro que se descarta que la vacunación toque a los niños, que pidan el pasaporte de vacunación en las escuelas, pero es lo que se dice hoy. No sabemos qué va a pasar cuando sea el inicio de clases en septiembre”.

Audio

  • Informe de Jorge Morón.