Hostigamiento digital: cuando la vida de una persona es arruinada por hechos virtuales

Sextorsión, divulgación de contenido sexual, ciberacoso sexual y suplantación digital de la identidad son algunos artículos que podrían ser parte del Código Contravencional en Mendoza. La diputada Daniela García, autora de uno de los proyectos, afirmó que “podría obtener sanción inicial antes de julio”.

Hostigamiento digital: cuando la vida de una persona es arruinada por hechos virtuales

Foto: latfem.org

Sociedad Unidiversidad Nuevo Código de Faltas / por Unidiversidad / Ángeles Balderrama / Publicado el 26 DE MAYO 2021

Estudiás en la Facultad, te juntás con tus pares, hacés un deporte y todo parece ir bastante bien, pero un video íntimo que le mandaste a tu expareja empieza a rondar tu cabeza. Después de dos meses, las amenazas que te escribió en todas tus redes sociales se cumplieron: subió ese contenido en varios sitios de internet utilizando tu identidad. Desesperación, miedo y vergüenza son algunos de los sentimientos con los que tenés que lidiar. Esta historia representa uno de los tantos casos de hostigamiento digital, una violencia que aumenta día a día, y que Mendoza busca incluir en el Código de Faltas. 

En términos generales, el hostigamiento digital es un conjunto de conductas generadas por un agresor que consisten en mortificar, molestar, generar intranquilidad, ansiedad o miedo en sus víctimas. Estas prácticas se realizan de manera periódica y reiterada, y afectan al desarrollo de la vida de una persona.

Estas conductas pueden ser de distinta naturaleza y pueden darse todas juntas. Algunos ejemplos tienen que ver con hacer publicaciones en redes sociales, crear perfiles usando la imagen de la víctima y generando conductas determinadas en esos perfiles, hacer que terceras personas se comuniquen con la víctima publicando sus datos personales en páginas de Facebook o de índole sexual. También tiene que ver con amenazas, extorsiones, desde utilizar los datos de la víctima para perjudicarla económicamente hasta lo que se llama stalking, en el que las víctimas reciben mensajes que dicen: ‘Te vi cuando salías del trabajo, te quedaba bien esa remera roja’ o ‘Vi que hoy pudiste dormir la siesta’”, expresó la abogada, especialista en Ciberdelitos y vicepresidenta 2da de la Asociación Derecho Informático Argentina (Adiar), Bárbara Peñaloza, a Unidiversidad.

En Argentina no existe un marco legal específico para este tipo de violencia, por eso es complejo su procedimiento. Hasta el momento, solo en la Ciudad de Buenos Aires se instituyó como contravención y su pena supone el pago de una multa.

“Estas son conductas que, cuando llegan a la justicia, no se advierten de gran magnitud, pero la realidad es que afectan el día a día de la persona porque el hostigamiento es periódico. Lo ideal sería que el delito de acoso digital se tipificara en el Código Penal, como ocurre en España o Perú. Entonces los operadores del derecho nos vemos con el desafío de demostrar en la justicia que cada una de estas conductas por separado implica una conducta mayor que busca generar en la víctima una mortificación permanente”, indicó Peñaloza.

Sin embargo, desde la Fundación Activismo Feminista Digital destacan que las vivencias de hombres y mujeres no son las mismas en el plano analógico, y tampoco lo son en el digital. “El mundo virtual se presenta como un espacio propicio, accesible y, fundamentalmente, poco regulado”, advierten.

“Las mujeres somos las destinatarias preferidas de los agresores también en este campo, reproduciéndose en el plano digital el esquema de desigualdad y ejercicio de poder propio de una sociedad machista. La mal llamada pornovenganza es solo una nueva vertiente de la violencia de género. Varios casos han salido a la luz en los que todas las víctimas de pornovenganza son mujeres, y donde la sociedad en su totalidad se encargó de procurar que su vida se vea devastada luego de la viralización de esas fotos o videos”, explican desde la ONG.

En este sentido, un relevamiento publicado por Amnistía Internacional Argentina destaca que 1 de cada 3 mujeres ya ha experimentado una situación de violencia en las redes sociales. De las usuarias de plataformas digitales que sufrieron este tipo de agresiones, el 59 % fue objeto de mensajes sexuales y misóginos, mientras que el 34 % recibió mensajes con lenguaje o comentarios abusivos en general. En tanto, el 26 % de las mujeres víctimas de violencia o abuso en las redes sociales recibió amenazas directas y/o indirectas de violencia psicológica o sexual.

“En la mayoría de los casos, las víctimas resultan ser mujeres, pero esto no quiere decir que los hombres no lo padezcan. Efectivamente, tengo consultas de hombres y ellos no tienen la protección de la Ley de Protección Integral de la Mujer, entonces se encuentran vulnerables ante esta situación. Con respecto a la totalidad de los casos, durante la pandemia se han mantenido las consultas, pero aumentaron otros delitos, como la ciberestafa”, dijo la especialista en Ciberdelitos.

 

Mendoza y el hostigamiento digital

La Legislatura de Mendoza se encuentra trabajando con dos proyectos relacionados con el hostigamiento digital y la sextorsión, con la finalidad de incluirlos dentro del Código de Contravenciones provincial. Se trata de iniciativas impulsadas por Daniela García y Adrián Reche (UCR).

“No es un proyecto nuevo. Lo venimos trabajando con una ONG de Buenos Aires llamada Activismo Feminista Digital y vimos que se podía abordar desde dos puntos: por un lado, a nivel nacional, incorporando como delito el hostigamiento digital, y a nivel provincial, como contravención. El proyecto busca incorporar un capítulo específico al Código Contravencional de la provincia, en el que se sancione este tipo de hostigamiento llamado pornovenganza, o la suplantación de la identidad”, expresó la diputada provincial por la UCR Daniela García a este portal.

La iniciativa se trató en comisiones desde el mes de marzo y participó un grupo de especialistas en la temática. Actualmente se cuenta con el borrador y podría obtener media sanción antes de julio.

“La comisión lo ha trabajado mucho y ya tenemos un borrador porque no había solamente un proyecto, había tres, que se han acumulado. Hemos hecho un despacho y actualmente se está trabajando con Gobierno para que salga y se pueda ejecutar directamente. Está en pleno tratamiento y creo que es muy posible que salga antes de julio. Luego veremos en qué instancia pueda salir en Senadores”, concluyó García.