Juicio al chofer de TurBus: testigos y peritos validaron el exceso de velocidad

En la segunda jornada del juicio por la tragedia de Horcones, sobrevivientes de la tragedia y peritos brindaron su testimonio y complicaron aún más la situación del chofer Francisco Sanhueza.

Juicio al chofer de TurBus: testigos y peritos validaron el exceso de velocidad

Foto Prensa Poder Judicial

Sociedad Unidiversidad Tragedia en Horcones / por Unidiversidad/ Ernesto Gutierrez / Publicado el 15 DE FEBRERO 2018

Durante la mañana de este jueves 15 de febrero, ante la Octava Cámara del Crimen, comenzó el juicio contra Francisco Sanhueza, chofer imputado por la muerte de 19 personas en la causa conocida como la “Tragedia de Horcones”.

En la segunda jornada de testimoniales declararon varios pasajeros que viajaban en el colectivo en el momento del accidente, peritos de policía científica e ingenieros de Vialidad Nacional. Todos coincidieron en señalar el exceso de velocidad como el principal desencadenante del trágico hecho.

Si bien todos los testimonios apuntaron al conductor chileno como principal culpable del accidente y al hecho de que iba al momento del siniestro con exceso de velocidad, surgieron varios detalles contradictorios que podrían favorecer al chofer. Un ejemplo de ello fueron las confusiones que alegaron los pasajeros a la hora de afirmar si realmente escucharon la chicharra que marcaba el exceso de velocidad.

En lo que sí coincidieron todos los pasajeros que declararon durante la segunda jornada es en que hubo reiteradas advertencias para que el conductor chileno bajara la velocidad.

Los gritos de "baje la velocidad" se repitieron momentos antes del accidente. Incluso, una pasajera recurrió al chofer acompañante de Sanhueza para que éste le pidiera que redujera la velocidad. Según el relato de la mujer, el acompañante fue hasta la cabina y le hizo una seña para que se tranquilizara. Cinco minutos después se produjo el vuelco.

En este sentido, uno de los pasajeros de nacionalidad peruana que viajaba con su nuera expresó que rl colectivo iba tan rápido que 'se ladeaba', en varios tramos del recorrido, se cayeron bolsos y bultos desde los compartimentos superiores a raíz de las bruscas maniobras del chofer chileno. "Mordió la banquina unas tres veces antes del accidente. Se escuchaban gritos e insultos porque se caían los bolsos. A mí, uno me pegó en la cabeza", recordó un albañil que viajaba en el micro.

Por otro lado, uno de los peritos de policía científica que intervino en la labor pericial del hecho testificó que: “En el lugar del accidente no había cartelería que indicara el límite permitido de velocidad, pero el chofer, como profesional que es, debería haber estado atento a la cartelería de curva peligrosa que se encuentra 10 km antes”.

También comentó que: “La investigación realizada al tacómetro analógico y al GPS determinaron que los rangos de velocidad, 45 minutos antes del accidente, varían entre los 91 a 105 km/h, previos al vuelco. Es decir que hubo exceso de velocidad. Además se pudo comprobar que en la zona de Cobertizos también hubo exceso, cuando la ley dice que lo permitido es de 40km/h”.

“Con respecto a la velocidad se pudo determinar, según consta en el tacómetro, que la misma era de 95km/h en la curva del yeso y que en la curva anterior se registró otro exceso”, confeso el perito.

Otro perito (segundo al mando de policía científica) -que no revelaremos identidad por pedido de la fiscalía- y que elaboró el informe técnico de la ruta y del trayecto del colectivo, informó que “en la investigación presentada y, que consta en el informe primario, se detalla que la velocidad del colectivo en su vuelco era de 97km/h y que previo al vuelco, su velocidad era de 99km/h".

Mañana, a partir de las 8, continuará el juicio que tiene al chofer chileno sentado en el banquillo de los acusados. Sanhueza está imputado por homicidio simple con dolo eventual en 19 hechos y por lesiones gravísimas, graves y leves en otra veintena de hechos. En caso de ser declarado culpable, arriesga una pena de entre 8 y 25 años de prisión.