La argentina que trabaja en la NASA contó cuáles serán las próximas misiones en Marte

La ingeniera Clara O'Farrell habló sobre el histórico vuelo del Ingenuity y contó cómo traerán a la Tierra las muestras recogidas en el planeta marciano.

La argentina que trabaja en la NASA contó cuáles serán las próximas misiones en Marte

Foto: Télam

Ciencia Unidiversidad Tecnología / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 26 DE ABRIL 2021

La ingeniera argentina Clara O'Farrell, del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, que trabajó en el diseño de los paracaídas que permitieron el aterrizaje en Marte de la misión Perseverance, habló sobre cómo llegó a la agencia espacial estadounidense, el histórico vuelo del Ingenuity y las futuras exploraciones del planeta marciano. 

 

Su carrera

O'Farrell es una bonaerense de 35 años que vive en California. "A los 19 me vine acá (Estados Unidos) a estudiar ingeniería, pero la posibilidad de trabajar en la NASA no se me cruzaba por la cabeza. Tuve la suerte de llegar en 2004, que fue un año en el que la NASA estaba enviando las sondas Spirit y Oportunity a Marte y se estaban gestando estas misiones que hoy se desarrollan, entonces me empecé a enterar de todo este mundo", contó.

Uno de los ingenieros involucrados en ese proyecto era un argentino, Miguel San Martín. "Es un capo total acá en la NASA, además jugaba un papel protagónico; saber de él ayudó mucho porque entonces pensé que, si llegaba uno, también podíamos llegar dos", agregó la ingeniera.

Cuando terminó su carrera, O'Farrell se fue a hacer un doctorado en el Instituto Tecnológico de California, responsable del laboratorio de la NASA en el que ahora trabaja. "Cuando estaba terminando el doctorado, sabiendo que los dos estábamos en la misma ciudad y que había que dar el próximo paso, me puse en campaña para ver si lograba conocer a Miguel (San Martín)", comentó.

Sobre su trabajo en la agencia espacial, la argentina recordó: "La primera vez que me di cuenta de lo que estaba haciendo fue después de un año de empezar a trabajar en la NASA, creo que en 2014. Estaba conversando con mis padres y de repente les tuve que avisar que tenía que cortar la comunicación porque tenía que recibir los datos de un satélite para un análisis para una misión a Marte; cuando caí en lo que había dicho, me di cuenta de adónde había llegado".

En alusión a su inserción, comentó: "En el centro de la NASA donde estoy yo, más o menos el 25 % somos mujeres y ese es el promedio en Estados Unidos. Mi experiencia en ese sentido fue positiva porque siempre tuve compañeros, mentores y profesores que me alentaron y que me hicieron sentir parte del equipo, pero si miro las estadísticas, me doy cuenta de que mi experiencia es más parte de la excepción que de la regla, por eso tenemos que ayudar a ir abriendo camino a las próximas generaciones".

La especialidad de O'Farrell es la aerodinámica y desde que entró a la NASA, en 2013, se dedica al diseño de paracaídas supersónicos. Primero participó en dos proyectos chicos y después le llegó la oportunidad de sumarse al grupo del paracaídas para el Perseverance.

 

Su trabajo en la NASA

O'Farrell fue parte del equipo que se ocupó de la fase que llaman "entrada, descenso y aterrizaje" del Perseverance en Marte, que ocurrió el 18 de febrero de 2021. Dentro de ese grupo, fue parte del equipo que se ocupó de diseñar y verificar el paracaídas.

"Empezamos a trabajar en este proyecto antes de que finalizara la misión Curiosity de 2012. Específicamente en este paracaídas comenzamos a trabajar en 2015 con distintas pruebas en las que todo nos fue bien, pero nada te garantiza que Marte no te presente un imprevisto. Son pocas las veces que misiones aterrizaron en suelo marciano, así que no había mucha experiencia como para tomarlo con la tranquilidad de algo habitual", sostuvo.

 

La importancia del Ingenuity

Ingenuity, un helicóptero de menos de dos kilos de peso que viajó a Marte enganchado en el rover Perseverance, aterrizó en ese planeta en febrero de 2020 y el lunes pasado se convirtió en la primera aeronave a motor en volar en otro planeta, hazaña comparada a la de los hermanos Wright en 1903 en Carolina del Norte, Estados Unidos. 

Alimentado por energía solar, está equipado con una cámara que tiene como misión realizar una serie de vuelos cortos para comprobar las condiciones de la atmósfera marciana para el vuelo. Al respecto, O'Farrell explicó: "Cuando la NASA envió al Pathfinder a Marte en 1997, la gente también se preguntaba para qué mandar hasta allá algo que parecía un autito a control remoto, pero eso nos dio experiencia y conocimientos para desarrollar todos los rovers que vinieron después y que nos permitieron explorar más allá del punto de aterrizaje, abriendo nuevas oportunidades".

Sobre el Ingenuity, la especialista afirmó que permite demostrar que es posible volar en Marte y que en algún futuro podrían enviar una misión que involucre un pequeño helicóptero que explore la superficie desde el aire para decidir hacia dónde continuar la exploración.

La ingeniera destacó que Marte es un lugar muy complicado para volar porque su atmósfera es mucho más tenue que la de la Tierra. "Eso hace más complicado que el helicóptero genere sustentación para volar, por eso el Ingenuity tenía que ser muy liviano y sus aspas debían poder girar mucho más rápido de lo que necesitarían aquí en la Tierra". Además de enviar imágenes de su propia sombra en la superficie de Marte tomada por su cámara, el dispositivo está enviando datos de ingeniería que permiten mejorar los modelos de la NASA y diseñar la próxima generación de ese tipo de aparatos.

Sobre el aterrizaje en Marte, la ingeniera contó: "Lo viví con pánico porque el trabajo de muchos años de muchas personas dependía de que nosotros hubiésemos hecho bien el nuestro, así que estuvimos con el corazón en la boca hasta que llegó la confirmación de que el paracaídas se había abierto bien. Fue un momento de felicidad y alegría increíble".

 

Detalles del paracaídas

"Una tecnología nueva que usamos por primera vez en esta misión, en la que Perseverance a través de inteligencia artificial fue tomando imágenes mientras descendía en el paracaídas, las comparaba con un mapa de imágenes satelitales de Marte para ubicarse y, con base en eso, corregía su caída para dirigirse hacia la zona en la que debía aterrizar", señaló la argentina. Respecto de su trabajo en el desarrollo de paracaídas, contó: "Las condiciones de la atmósfera marciana nos obligan a desarrollar paracaídas que se abran cuando estamos viajando a casi dos veces la velocidad del sonido, un paracaídas de 21 metros de diámetro que debe ir empacado en un tambor de 70 centímetros de diámetro y debe desplegarse en medio segundo por completo, lo que es un evento sumamente dinámico, casi violento".
 

Próximas misiones

O'Farrell comentó que dentro de un par de semanas finaliza la fase de testeo; el Perseverance va a comenzar a tomar muestras de suelo marciano y a encapsularlas en recipientes. "Nosotros ya estamos trabajando en la próxima misión, que deberá ir a recoger esas muestras y traerlas a la Tierra para que podamos analizarlas", aseguró.

"La próxima serie de misiones va a tener distintos pasos: una fase va a requerir llevar a la superficie de Marte un pequeño cohete en el que un rover va a cargar las muestras que tomó Perseverance para ponerlas en la órbita de Marte, después un satélite va a encontrar esas muestras en órbita para enviarlas a la Tierra donde podemos analizarlas, y aunque todo esto va a llevar varios años, nosotros ya estamos trabajando en las cosas que van a ser necesarias para poder llevarlas a cabo", completó O'Farrell.