La fascinación por los fenómenos astronómicos seduce a San Juan

Un próximo eclipse total de sol ha revolucionado a la vecina provincia. Una astrónoma y un divulgador nos explican qué nos cautiva tanto.

La fascinación por los fenómenos astronómicos seduce a San Juan

Foto publicad en RTVE.es

Sociedad Unidiversidad Eclipse solar / por Laura Zulián / Publicado el 20 DE MAYO 2019

“¿Qué sentirán los sanjuaninos durante el eclipse total de sol?”, se pregunta en su título un portal de noticias de la vecina provincia. “Por el eclipse de sol, buscan casas de familia para alquilar a turistas”, titula otro medio local. El 2 de julio se verá un eclipse total de sol, por el cual San Juan quedará de noche en pleno día durante dos minutos.

El fenómeno astronómico es promocionado por el gobierno sanjuanino y ha mutado hasta convertirse en un fenómeno de otro tipo, un imán turístico. La ocupación hotelera de la provincia vecina ya está al máximo y el gobierno incluso está capacitando a los vecinos para que colaboren en la organización de los espacios públicos y tomen conciencia de la importancia del eclipse.

¿En qué momento los eventos astronómicos se volvieron encuentros sociales y turísticos de esta magnitud? Beatriz García, doctora en Astronomía e integrante del observatorio Pierre Auger, explica que los eclipses solares siempre son un fenómeno turístico y que así tiene que ser porque son muy importantes. “Un eclipse de sol ocurre rara vez y que sea largo es todavía más complicado”, cuenta la especialista.

Afirma que ser protagonista de un eclipse es algo maravilloso. Ver cómo la gente se mueve y va de un lado a otro para observarlo hace que en el momento del evento nadie esté solo y que haya personas que compartan esa maravilla del fenómeno.

¿Hay de repente mayor inquietud por ver lo que pasa en el cielo? La astrónoma dice que sí y que eso se debe a que hay diferentes actores que aportan su granito de arena; uno de ellos es que los científicos están más abiertos a la comunidad. “A todo el mundo le interesa la astronomía porque el contacto con las estrellas es un contacto antiguo, es la primera disciplina a la que se ha dedicado el ser humano desde el punto de vista científico. Entonces, cuando los astrónomos nos involucramos, la gente sale muy contenta porque entiende más las cosas y nosotros notamos que los periodistas nos consultan más”, opina.

Para Walter García, fundador del equipo de observación astronómica El Firmamento y guía de los encuentros de astroturismo en la Ciudad de Mendoza, el mayor interés de la sociedad por lo que pasa en el universo comenzó a producirse a la par de la contaminación lumínica.

“Hace diez años podíamos ir a cualquier punto de Mendoza y ver el cielo, no teníamos que estar tan alejados, en Divisadero Largo podías ver la Vía Láctea, pero comenzamos a perder algo de lo que éramos parte, algo que veíamos todas la noches. Cada noche se apagaba una estrella en el cielo y en un momento, cuandos nos acordamos, nos dimos cuenta de que teníamos cada vez menos estrellas. Hoy no creo que veamos más de 70 estrellas en la terraza de la municipalidad de Ciudad. Se perdió esa esencia, se perdió ver el cielo con su magnificencia”, explica el promotor del astroturismo.

Walter coincide con Beatriz en que la divulgación científica también ha sido clave para que los fenómenos astronómicos se conviertan en un boom. “Antes a un astrónomo solo le importaba su trabajo en el laboratorio, entonces cuando comienza a haber una bifurcación en eso, haciéndolo más público, todo eso se sumó: la contaminación lumínica, que había gente que no había visto el cielo, que prendés el televisor y podés ver a alguien que habla de astronomía y habla muy claro, y comenzás a ver cada vez más que hoy tenés una columna por radio o por televisión de astronomía, todas esas cosas s hicieron que cada vez haya más adeptos y tenga más aceptación”, comenta.

Para el divulgador, otro factor clave son las redes sociales, que permiten difundir información sin necesidad de depender de los medios de comunicación.

 

Esa breve oscuridad

El eclipse total de sol del 2 de julio se verá tanto en Chile como en Argentina. Ambos países lo podrán observar en su totalidad en un franja de 140 kilómetros de ancho, pero también podrá verse en forma parcial, lo que también es importante, ya que en Mendoza el sol va a estar cubierto en el 96 % por la luna, aunque ese 4 % de luz solar alcanza para que no se haga de noche.

Beatriz García cuenta que no hay eclipses totales de sol en Argentina desde 1994, año en el que solamente se vio el eclipse total en Misiones. “Es una experiencia que no se puede transferir, es personal y estar donde hay más gente es divertido porque pasan muchas cosas cuando en pleno día se hace de noche”, comenta la astrónoma.

La luna tocará el borde del sol a las 16.30 y el eclipse durará dos horas. La totalidad en San Juan será a las 17.40 y en Mendoza, la parcialidad máxima será a las 17.39. 

“Vemos a este eclipse como una oportunidad única porque el año que viene hay otro eclipse que cruza a la Argentina, en Río Negro. Va a ser cerca del mediodía, con un sol bien alto, y va a durar el doble que este eclipse”, adelantó la astrónoma.