La otra cara de los Juegos Olímpicos

Las olimpíadas de Río de Janeiro no fueron inmunes a la crisis económica, política y social que vive Brasil.

La otra cara de los Juegos Olímpicos

La celebración de clausura de los Juegos Olímpicos 2016 causó sensación internacionalmente. Foto publicada en juegosolimpicosrio2016.com.

Internacionales Unidiversidad JJOO Río 2016 / por Unidiversidad / Fuente: New York Times Español / Publicado el 23 DE AGOSTO 2016

Si bien se asegura que a pesar del miedo que sentía la ciudadanía en su mayoría de no estar preparada para albergar los Juegos Olímpicos (JJ. OO.), la mayor celebración de los deportes a nivel mundial, muchos brasileños coincidieron en que el evento fue un éxito y sirvió como distracción de la crisis que atraviesa el país. No obstante, la inseguridad se hizo sentir en la ciudad carioca.

El boletín en español del New York Times hizo un análisis sobre qué le espera a Brasil luego de los JJ. OO. Pese a algunos comentarios positivos de los habitantes del país, el matutino neoyorkino señaló que el evento deportivo no ha sido perfecto, porque aunque las autoridades desplegaron un gran operativo de seguridad, que incluyó a 85 mil uniformados para combatir el crimen, sucedieron diversos episodios delictivos. Son ejemplos que el ministro de Educación de Portugal fue asaltado y amenazado con un arma blanca y que un transporte en el que se desplazaban periodistas fue apedreado.

Además, hubo enfrentamientos armados entre la policía y habitantes de un conjunto de favelas, que, según el periódico citado, estos incidentes fueron un recordatorio "de la violencia salvaje y la desigualdad que azotan a una ciudad que las autoridades prometieron sería la más segura del mundo durante los Juegos".

En cuanto a la inversión económica, el New York Times afirmó que la población brasileña tiene diversas opiniones sobre si la inversión valió el esfuerzo y el gasto invertidos: el 62 % piensa que los Juegos han perjudicado al país; en comparación, el 30% sostiene que han sido beneficiosos, según una encuesta realizada por Ibope. En tanto, el 57 % considera que las Olimpíadas han mejorado la imagen del Brasil en el mundo. 

Es necesario destacar que, aún en medio de las celebraciones, la "polarización política" de Brasil fue notable. Un día que Globo filmaba las celebraciones en el centro de la ciudad, una multitud interrumpió la transmisión al gritar “¡Globo golpista!”, teniendo en cuenta que esta cadena de noticias es señalada por muchos como uno de los principales cómplices en el proceso de destitución de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff.

En cuanto al futuro del país, el respiro que significaron los JJ. OO. parece ser efímero: en los próximos días el Senado de Brasil comenzará el juicio contra Rousseff, quien está acusada de manipular ilegalmente el presupuesto federal. El presidente interino, ex vicepresidente de Rousseff, no participó del cierre de los juegos porque en la apertura había recibido un coro de abucheos.

Por otro lado, en materia de inseguridad, lo que preocupa a la población es que desde el sindicato de policías ya se ha advertido que harán huelga si no les pagan los salarios a las fuerzas de seguridad locales.