Mendoza frágil

Un grupo de investigadores realizó un diagnóstico del sistema natural y físico de Mendoza, que será un aporte clave para elaborar el Plan Provincial de Ordenamiento Territorial y avanzar así con la plena implementación de la Ley de Uso del Suelo. La directora del Iadiza, Elena Abraham, enumeró los problemas, las potencialidades y las amenazas que enfrenta la provincia, y aseguró que pondría en marcha una campaña de información y sensibilización para que la sociedad comprenda la importancia del ordenamiento territorial.

Mendoza frágil

Altos limpios, Lavalle. Foto: Archivo Axel Lloret

Sociedad Unidiversidad por Verónica Gordillo / Publicado el 04 DE OCTUBRE 2013


Mendoza está asentada sobre un soporte natural frágil: todo el territorio se extiende bajo condiciones de tierra seca y existe un gran desequilibrio generado por la concentración de la población y de políticas en las zonas irrigadas. A este panorama se suman amenazas, como los sismos y los aluviones, y también potencialidades, como la existencia de glaciares y de nieve.

Estas son algunas de las conclusiones de un diagnóstico del subsistema natural y físico de Mendoza que realizó un grupo de científicos del Instituto Argentino de Zonas Áridas (Iadiza). Este será uno de los ejes para elaborar el Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, y cumplir así con otro paso previsto en la Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo.

Esta ley, aprobada en 1999, es clave para lograr el crecimiento equilibrado y sustentable de Mendoza. Para alcanzar este objetivo, la norma prevé una serie de pasos, algunos de los cuales ya se cumplieron: formar un Consejo y una Agencia de Ordenamiento Territorial y realizar un Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, que será una guía para que cada municipio elabore sus propias líneas de acción.

Las bases de ese Plan Provincial de Ordenamiento Territorial serán tres diagnósticos realizados por científicos de la UNCUYO y del CCT Conicet. En uno se analiza el subsistema económico-social de Mendoza; en otro, el natural-biológico y en el tercero, el político-institucional.

Diagnóstico y amenazas

Los científicos del Iadiza ya concluyeron el diagnóstico del subsistema natural biológico desde una visión científica. Ahora están validando el estudio con la opinión que los distintos actores territoriales, como las organizaciones de la sociedad civil, los vecinos y los funcionarios municipales, aportaron en los dos talleres que realizaron, uno en la zona norte y otro en el sur.

La directora del Iadiza, Elena Abraham, resaltó que el inventario y el diagnóstico que realizaron están al alcance de todo público a través de un sitio libre y gratuito, e incluso pueden proponer modificaciones, que se estudian y se aceptan si tienen fundamento. La licenciada en Geografía consideró que este es un paso significativo en la publicidad de las acciones que se realizan en ciencia y técnica. 

Para realizar el estudio, los científicos realizaron un inventario cartográfico de la provincia, que dividieron en distintos componentes: suelo, clima, relieve, hidrografía, flora y fauna, entre otros. Hicieron en total 17 cartas, con una escala de 1 en 250 mil, utilizando la grilla del Instituto Geográfico Nacional y sistematizando información de una forma accesible.

El grupo estudió cada componente, como suelo y flora, por separado; luego los unió para comprender lo que sucedía en cada una de las unidades ambientales de referencia: montañas altas, montañas bajas, oasis, planicies no irrigadas, la Payunia o la Patagonia mendocina y el piedemonte. 

El análisis de la información les permitió elaborar un diagnóstico y detectar los problemas. El primero es que Mendoza tiene un soporte físico-biológico muy frágil, ya que se extiende bajo condiciones de tierra seca con un relieve muy accidentado y heterogéneo, donde el agua es un recurso clave no siempre bien aprovechado, porque se sistematizó el riego en la zona del oasis, desguareciendo a la población que no habita allí.

El segundo problema planteado es el desequilibrio territorial de Mendoza, generado por la concentración de población, de políticas y de usos del suelo en las zonas irrigadas. En el resto del territorio existen actividades de subsistencia, mineras o petroleras, que no dejan los recursos necesarios para el desarrollo local.

El estudio también enumera las potencialidades de Mendoza, entre las que se destacan los recursos naturales, como los glaciares.

El trabajo incluyó un análisis de las amenazas a las que está sometida la provincia, como los sismos, las sequías, los volcanes, los aluviones y las consecuencias del cambio climático. Abraham explicó que una amenaza se convierte en riesgo cuando se relaciona con la acción del hombre. Un ejemplo de eso son los aluviones, porque la Ciudad crece en forma desordenada sobre el piedemonte, que está siendo desmantelado con procesos de arrasamiento del relieve, extracción de la vegetación y  cubrimiento con cemento, lo que magnifica la amenaza aluvional y la transforma en riesgo.



Campaña de información 

La directora del Iadiza defendió la importancia de la ley, de los pasos que se han dado para cumplirla, aunque recalcó que falta realizar una fuerte campaña de información y sensibilización de la población sobre el ordenamiento territorial y la implicancia que tiene en su vida cotidiana.

Ustedes plantearon algunos de los problemas que enfrenta la provincia. ¿El proceso que se inició luego de la aprobación de la ley puede cambiar esta situación?

Creo que este proyecto puede mejorar o cambiar en algo esta situación porque está en relación directa con los ejes del Plan Estratégico Provincial, que son mandatorios con respecto a mitigar los problemas de desequilibrio territorial, de concentración y de desertificación que tenemos en todo el territorio. Yo tengo esperanza de que esto sea un camino para empezar a solucionar estos temas y mitigar estos problemas.

Algunos profesionales plantearon que la ley llega tarde. ¿Cuál es su opinión? 

Creo que permanentemente hay que ordenar el territorio. Aun cuando hubiera sido ordenado hace veinte años, es un proceso que se debe revisar y modificar de acuerdo a las necesidades actuales. El ordenamiento es una conjunción entre las potencialidades y restricciones del sistema, las políticas que se siguen y las necesidades y vivencias de la población, y eso va cambiando. Hay momentos en que se llega a acuerdos y se plantean propuestas de ordenamiento, que es lo que estamos tratando de hacer en este momento, pero esos acuerdos también son temporarios y necesitan ser revisados. 

Un estudiante de la licenciatura en Ciencias Políticas de la UNCUYO, Sergio Bugarín, planteó en sus tesis que la Ley de Ordenamiento Territorial carece de poder político y opinó que debe haber un referéndum. ¿Cuál es su opinión?


La población no puede aprobar una ley, la ley es la ley, ya existe y no aplicarla es un problema serio.

El planteo es que la ley carece del poder político suficiente para ponerla en marcha.

El ordenamiento territorial es el fruto de una relación muy íntima entre los decisores políticos, el sector científico y tecnológico y la sociedad en general. Te diría que los actores son el sector político y la sociedad, porque el sector científico es una parte de la sociedad. Para que el sector político pueda tomar decisiones con mayor firmeza, sí estoy de acuerdo con que la sociedad debería expresarse de una manera más fuerte con respecto a este tema del ordenamiento territorial. No sé si llamarle un plebiscito, pero el político responde a las demandas de la sociedad y yo no percibo que entre las demandas de la sociedad aparezca el ordenamiento territorial. Me parece que hay que hacer un trabajo muy grande de capacitación, de sensibilización, de información de la opinión pública con respecto a las reales implicancias que tiene el ordenamiento territorial, para que el decisor se sienta apoyado por las demandas de la población. La población no va a demandar hasta que no sepa bien de qué se trata, entonces es como lo de la gallina o el huevo, ¿por dónde empezamos? ¿Por dónde empezaría yo? Por una intensa campaña de divulgación, de conocimiento, de sensibilización de la población, porque las cuestiones políticas están dadas. La ley mandaba que se creara la agencia, que se nombrara vocal, presidente, que tuviera su presupuesto; eso está, se ha cumplido este año. Vamos despacio pero se ha cumplido. Los instrumentos están, lo que hay que lograr ahora es que el contenido, que el Plan de Ordenamiento Territorial, tenga el apoyo político en sus más altos niveles: el nivel del Ejecutivo provincial y de los ejecutivos municipales.