“Mielcita del amor”, el supuesto afrodisíaco natural que esconde un riesgo para la salud
Se ofrece en sobres individuales y promete energía, rendimiento y deseo, pero entre sus componentes contiene medicamentos que deben administrarse bajo prescripción médica. Su venta no está habilitada en el país, pero gana terreno entre jóvenes. La advertencia de especialistas.
“Mielcita del amor”, el supuesto afrodisíaco natural que esconde un riesgo para la salud / Imagen generada por la IA
La escena se repite en redes sociales, grupos de Whatsapp, perfiles de venta informal y hasta en conversaciones de boliche: “Vendo miel del amor”. La frase parece inofensiva, casi pintoresca, pero detrás de ese producto presentado como afrodisíaco “natural” hay principios activos de medicamentos utilizados para tratar la disfunción eréctil. La llamada “mielcita del amor”, también ofrecida bajo nombres como Vital Honey, Power Honey o variantes similares, gana terreno entre jóvenes, quienes la consumen antes de una salida, en una previa, en el gimnasio o antes de mantener relaciones sexuales porque promete energía, rendimiento, deseo.
Aunque su venta no está habilitada en el país, el producto igual se comercializa en sobres individuales de 15 gramos y suele presentarse como una fórmula a base de miel y componentes supuestamente naturales, pero especialistas advierten que contiene Sildenafil —el principio activo del Viagra— y Tadalafil —un fármaco utilizado para tratar la disfunción eréctil—, componentes que pueden causar graves problemas de salud si no son recetados por un médico o médica.
Algunas publicaciones aseguran que “prende la chispa”, que mejora la conexión sexual y que permite “arrancar el día con estilo”. También aparecen mensajes dirigidos a varones y mujeres, con sobres dorados “para ellos” y rosados “para ellas”. “Ese lenguaje publicitario es una parte central del problema”, afirmó Sergio Saracco, médico toxicólogo y director del Observatorio de Salud Pública y Problemáticas de Consumo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCUYO. El producto, según el especialista, no se muestra como medicamento ni como suplemento bajo control sanitario, sino como una alternativa rápida, económica y accesible. “En la práctica, se vende por fuera de los canales formales, en redes sociales, sex shops, gimnasios, plataformas de comercio electrónico o contactos personales”, dijo.
Así se comercializa esta miel del amor por la redes sociales. Foto: Instagram.
El fármaco oculto detrás de la etiqueta “natural”
“La principal alerta no está en la miel, sino en lo que puede venir mezclado con ella. Diversos productos de este tipo fueron señalados por contener Sildenafil y Tadalafil, principios activos de medicamentos utilizados para tratar la disfunción eréctil como el Viagra”, detalló el médico. De hecho, en Estados Unidos, la FDA advirtió sobre productos a base de miel promocionados para mejorar el rendimiento sexual que contenían ingredientes farmacológicos no declarados; el organismo recordó que Sildenafil y Tadalafil deben usarse bajo supervisión médica y que pueden interactuar con nitratos, con riesgo de descensos peligrosos de la presión arterial.
“Esa es la diferencia entre un medicamento indicado por un profesional y un sobre comprado por redes. En una farmacia, con receta o indicación médica, el paciente recibe advertencias: qué dosis tomar, cuándo evitarlo, qué antecedentes revisar y con qué medicaciones no debe combinarse. En una compra informal, nada de eso aparece. No hay prospecto, no hay garantía de composición, no hay control de dosis y no hay trazabilidad”, señaló Saracco.
El especialista lo resumió de forma clara. “Se trata de un producto de venta irregular porque se promociona como natural cuando, en realidad, tiene los fármacos ya mencionados”. Según explicó, tanto el Sildenafil como el Tadalafil actúan como vasodilatadores. Esa acción puede favorecer la erección en determinados pacientes, pero también puede provocar caída de la presión arterial, mareos, síncope, cefaleas intensas, enrojecimiento facial, sensación de calor y aumento de la frecuencia cardíaca.
“El cuadro puede agravarse si la persona toma alcohol. El alcohol también tiene efecto vasodilatador, por lo que puede potenciar la baja de presión. Lo mismo ocurre si se combina con otros medicamentos, especialmente con aquellos indicados para enfermedades cardiovasculares. En pacientes con antecedentes cardíacos, hipertensión, diabetes, colesterol elevado o uso de nitratos, el riesgo puede ser mayor, como la muerte”, resaltó.
El especialista también marcó otro punto importante: estos fármacos no son afrodisíacos. No generan deseo por sí mismos ni aumentan la energía de manera mágica. Tienen una acción vascular concreta. “Si no hay estimulación, no hay erección”, explicó. Por eso, buena parte del efecto que muchos usuarios atribuyen al producto puede estar atravesado por la expectativa, la sugestión o el contexto de consumo.
“Además, cuando el sistema vascular funciona normalmente, una dosis no controlada puede provocar respuestas excesivas. Entre las complicaciones posibles se menciona el priapismo, una erección sostenida y dolorosa que, si se mantiene en el tiempo, requiere atención médica urgente. El problema no es solo qué contiene el sobre, sino cuánto contiene y se consume, si combina más de una droga y si quien lo consume tiene condiciones médicas previas que desconoce”, manifestó.
Según los expertos, detrás de ese producto presentado como afrodisíaco “natural” hay principios activos de medicamentos utilizados para tratar la disfunción eréctil. Foto: X (Twitter).
Jóvenes, boliches y una moda que parece inofensiva
Para muchos jóvenes, la “miel del amor” aparece más cerca de una curiosidad que de un producto riesgoso. Sebastián, un mendocino de 27 años, contó que la conoció en salidas nocturnas, entre boliches y previas. “Lo probé más por curiosidad que por necesidad”, relató. Según recordó, lo vio circular con nombres como “miel del amor” o “Vital Honey”, ofrecido como un potenciador sexual.
El precio también explica parte de su expansión. Según el testimonio, un sobre puede conseguirse entre $3.000 a $10.000, dependiendo de quién lo venda. “Muchos lo colocan en el trago que consumen”, dijo. Además, afirmó que, en otros casos, las cajas de 12 unidades se ofrecen con valores que pueden ir desde los $30.000 hasta los $90.000 en Mercado Libre y redes sociales. “El producto no exige consulta, receta ni demasiadas preguntas. Esa facilidad de acceso lo vuelve atractivo para quienes buscan un efecto rápido, sin pasar por un médico”, expresó Saracco.
El joven mendocino sostuvo que la primera vez lo tomó antes de entrar a un boliche. Esperaba sentir algún cambio físico, pero asegura que no ocurrió nada. “Pensé que me iba a pasar algo, que iba a sentir más energía o alguna reacción distinta, pero nada. Fue como tomar cualquier cosa dulce. No me aceleró, no me dio más ganas de nada, no me cambió el cuerpo”, afirmó. Después volvió a probarlo en otra salida. “Lo tomé porque un amigo insistió y porque todos hablaban del tema, pero ahí sí me sentí como con más energía, incluso me mareo un poco. Como estar borracho”, dijo.
Su experiencia incluye una advertencia: “Uno lo toma esperando que pase algo, entonces está pendiente. Pero después te das cuenta de que capaz todo está más en la cabeza o en lo que te venden”. Aun así, afirmó que no volvió a consumirlo. “No sabés bien qué tiene, quién lo trae ni si es seguro. En ese momento, lo tomás como una pavada de boliche, pero después pensás que puede ser cualquiera. A mí no me hizo nada, pero eso no significa que a otro no le pueda caer mal”.
Ese testimonio ayuda a entender el corazón del fenómeno. “La miel del amor se mueve en una zona gris donde se mezclan deseo, presión social, curiosidad, marketing digital y falta de controles. Su envase pequeño y su apariencia de suplemento natural reducen la percepción de riesgo. Pero el contenido está más cerca de un medicamento no declarado que de una golosina funcional”, remarcó el especialista.
Y sumó: “El caso también muestra cómo cambiaron algunas formas de consumo juvenil. Lo que antes podía asociarse exclusivamente a la farmacia o a una consulta médica, ahora aparece disfrazado de producto viral. Se comparte en historias, se recomienda por chat, se vende en cuentas informales y se consume en contextos donde también puede haber alcohol, cansancio, actividad física intensa o deshidratación. Todos estos factores pueden aumentar la vulnerabilidad del organismo”, detalló.
“La miel del amor se mueve en una zona gris donde se mezclan deseo, presión social, curiosidad, marketing digital y falta de controles", dijo el toxicólogo Sergio Saracco. Foto: Facebook.
Según Saracco, el atractivo de la “mielcita del amor” está construido sobre lo que no se informa. “Promete naturalidad, pero contiene fármacos peligrosos. Promete energía, pero su mecanismo real no es energético. Promete rendimiento, pero omite advertencias básicas. Y promete seguridad, aunque se vende sin trazabilidad ni control suficiente. Por eso, el riesgo no está solo en un sobre puntual, sino en la lógica de consumo que lo rodea. Cuando un producto se promociona como ‘100% natural’ y oculta sustancias de uso médico, el comprador no decide libremente: decide con información incompleta. Y en temas de salud, esa diferencia puede ser determinante”, selló.
salud, miel, amor, jóvenes, viagra,
“No es nuevo que las mujeres escribamos, lo nuevo es que nos tomen en serio”
En una charla previa a recibir el doctorado honoris causa en la Facultad de Filosofía y Letras de l ...
19 DE MAYO DE 2026
Vuelve El Almacén Andante a la UNCUYO
Esta iniciativa es impulsada por el Programa Economía Social y Ambiente de la Secretaría de ...
19 DE MAYO DE 2026
Para qué postear, si nadie ve lo que compartimos
Hablamos con Ezequiel Derhun, periodista de Unidiversidad, de esta tendencia que modifica la manera ...
19 DE MAYO DE 2026