Por qué una prestigiosa científica propone ver al mundo como un "tejido de la vida"

Sandra Díaz, de Conicet, publicó un editorial en la revista "Science". Postula la necesidad de evidenciar, a través del uso de esta metáfora, las interconexiones que existen entre los seres humanos y el resto de los organismos.

Por qué una prestigiosa científica propone ver al mundo como un "tejido de la vida"

Foto: Ilustrativa

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Unidiversidad

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Publicado el 29 DE MARZO DE 2022

En el último número de Science, Sandra Díaz, investigadora del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV, Conicet-UNC) escribió un editorial en el que sostiene que las decisiones que se tomen a partir de los informes ambientales deberán ir más allá de los científicos y científicas que los desarrollaron y de quienes deben aplicar las políticas públicas. En el editorial, Díaz plantea que el concepto de biodiversidad no solo abarca las numerosas especies que habitan el planeta, sino también la conexión entre las personas y el resto de los organismos vivientes, e incluso entre diferentes lugares y pueblos, a través de los cuerpos de los seres vivos.

Para la científica, la idea de “la biodiversidad” o “la naturaleza” como algo separado de los seres humanos no es simplemente producto de un malentendido, sino que es una idea apuntalada por las definiciones científicas, las metáforas y narrativas sociales que han predominado en torno a estos conceptos, donde no se pone el acento en la interconexión, sino en la separación entre lo humano y el resto del mundo.

De acuerdo con Díaz, mostrar la biodiversidad en todas estas facetas como un “tapiz de la vida” es una forma de evidenciar cómo la gente está “enredada” o “entretejida” con el resto de los organismos que habitan este planeta, cómo la humanidad está emparentada con ellos y cómo depende de ellos a niveles físico y cultural.

Para la investigadora, el uso de esta metáfora favorece narrativas que pintan a la humanidad como hebras profundamente entretejidas dentro de ese tapiz de vida, y también hace que se aprecie aún más la riqueza de las contribuciones que aporta la naturaleza a las personas. Esta metáfora se prestaría más que las actualmente dominantes a atraer la imaginación del público y a inspirarlo para que participe de forma activa en la generación de acciones que permitan reforzar ese tapiz que se está destejiendo cada vez más velozmente.

En este sentido, hacia el final del artículo, Díaz afirma: “Las metáforas adecuadas han sido fundamentales para muchos cambios sociales en el pasado; no debemos subestimar su importancia esta vez”.

Fuente: Prensa Conicet

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