Ser trans antes y después de obtener la identidad legal

Alexia Biancorroso reflexionó sobre las facilidades y límites con los que se topó después de haber tramitado el cambio de DNI. Su militancia para sacar de la calle a las trans y travestis.

Ser trans antes y después de obtener la identidad legal

Foto: captura de pantalla de https://www.youtube.com/watch?v=IjWrGcZMxl0

Sociedad Unidiversidad Paridad de género / por Mariano Rivas / Publicado el 13 DE NOVIEMBRE 2020

Ella es una de las tantas personas trans y travestis que, después de décadas, pudo plasmar en su documento su verdadera de identidad. Alexia Biancorroso logró cambiar su realidad a partir de la sanción en 2012 de la Ley 26743. Años después, hablando sobre el impacto que tuvo en su vida dla modificación de su DNI, vuelve a ella todo el tiempo y sostiene: “Si tenemos que tener una ley para todo, entonces no se está cumpliendo la Ley de Identidad de Género”.

Militante y presidenta de la asociación civil Fénix LGBT+, gracias al trámite de cambio de DNI dejó de tener que responder a un nombre con el que no se sentía ella misma, ya que “era algo realmente difícil y daba vergüenza”. Ese hecho, por sí solo significativo, le abrió otras puertas. “Me facilitó muchísimo la vida para poder continuar formándome como ser humano, como persona, como sujeta de derecho. Pude terminar de estudiar, pude conseguir un trabajo y pude casarme”, contó a Unidiversidad.

 

En 2020, 38 personas modificaron legalmente su identidad de género en Mendoza

El Registro Civil de Mendoza tramitó en 2020 un total de 38 cambios de género en el DNI. El trámite es sencillo y no se interrumpió por la pandemia de COVID-19. Desde 2012, una ley nacional deja constancia de que las personas tienen derecho a ser tratadas de acuerdo al género con el que se autoperciben.

 

“Hay que ser transgénero para entenderlo”

“Yo nací en 1970 y soy transgénero desde 1980 y algo ―relató―. Manejarse con una identidad que una no siente es algo muy feo. No podés hacer nada, ni estudiar. No podías hacer nada porque en esa época no estaba aceptado, así que era muy difícil. Y sigue siéndolo, no es que cambió: sigue siendo difícil la vida para las mujeres trans”. Pese a eso, aseguró que vive más aliviada: “Desde el momento en el que lo tenés, podés hacer trámites. Si tenés auto, podés hacerte un carnet de conducir y que te nombren con tu verdadero género, con tu identidad, con tu apariencia”.

Biancorroso apuntó que a esas cuestiones, dadas por hecho por las mayorías, las personas trans las obtienen con mucho esfuerzo: “Tendrías que ser transgénero para entenderlo. Solamente nosotras lo entendemos. Por ahí escuchás que la gente habla, opina de más. Hay que ser transgénero para saber lo que se siente”. Ella es acompañante terapéutica y hace ocho años trabaja en la Dirección de Adultos Mayores, tras soportar humillaciones y discriminación. “Me encanta tener un trabajo y ser parte de la sociedad. Es algo de lo que la mayoría de las mujeres trans no se dan cuenta: de que no forman parte de un sistema”, aseguró.

En septiembre, un decreto estableció el 1 % de representación trans, travesti y transgénero en el sector público nacional. Para Biancorroso, este tipo de normativas son “huecas y vacías”. Señaló: “Si somos todos iguales, ¿por qué tenemos que buscar una ley? Una ley para tener trabajo, una ley para que tengamos casa… Si tenemos que tener una ley para todo, entonces no se está cumpliendo la Ley de Identidad de Género”.

"El Estado argentino está en deuda con las personas trans"

La situación de las personas travestis y trans está lejos de cumplir estándares de derechos humanos. A la desigualdad estructural que atraviesa sus vidas hay que sumarle la complicación por la pandemia y la cuarentena en el país.

En Fénix LGBT+, con las limitaciones que suscitó la pandemia, están intentando conseguir una “casa trans”. Según detalló su presidenta, se busca poder darles albergue y contención psicológica a las chicas trans. “Dentro de la asociación, se busca darle un techo a algunas mujeres trans que no tienen dónde vivir porque son echadas de sus casas, y darles talleres, darles estudios, tener profesores... Todas las herramientas que se puedan utilizar son bienvenidas”, añadió la militante. 

Para seguir creciendo y poder acceder a ayuda del Gobierno, ella y sus pares buscan la personería jurídica. Su norte es sacar a las trans y travestis de la situación de calle. “Una vez que están ahí, es muy difícil sacarlas porque ya están intoxicadas por esa vida, y es algo muy triste”, sostuvo.

Otro paso hacia la inclusión: establecieron el cupo laboral travesti/trans

Identidad y Género Unidiversidad por Julia López / Fuente: Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad / Publicado el 04 DE SEPTIEMBRE 2020 A través del Decreto 721/2020, el Poder Ejecutivo estableció que personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan condiciones de idoneidad deberán ocupar un mínimo del 1 % de la totalidad de cargos y contratos del sector público nacional.