Sustracción de menores y otros delitos graves: la odisea de una niña durante la pandemia

Su padre la llevó a Bolivia, pero la justicia finalmente ordenó que sea restituida a su madre. El hecho destaca una serie de vulneraciones de derechos hacia una menor.

Sustracción de menores y otros delitos graves: la odisea de una niña durante la pandemia

Foto: proyectobohemia.com

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Unidiversidad / Fuente: Télam

Publicado el 03 DE AGOSTO DE 2021

La Justicia de Bolivia ordenó durante esta jornada que sea restituida a su madre y regrese a la Argentina una niña de 6 años que había sido sustraída por su padre y llevada a ese país vecino, donde fue víctima de abuso sexual y había quedado en situación de adopción. La medida fue adoptada  por el juez de la Niñez y Adolescencia número 2 de Oruro, Carlos Vallejos Flores, en una audiencia virtual realizada con la madre de la nena, sus abogados y los psicólogos intervinientes en el caso.

"Estoy muy emocionada, me siento contenta de que va a volver. En la audiencia, el juez priorizó que busqué los medios y la ayuda para poder recuperarla", contó G., la madre de la nena.

G., que vio a su hija por última vez en febrero de este año, cuando su expareja la engañó y le dijo que se llevaba a la nena de vacaciones a Córdoba, dijo que en los próximos días preparará todo para esperar a J., que posiblemente viaje a Buenos Aires en un vuelo que saldrá el martes desde La Paz hacia esta ciudad. Lo que se acordó en la audiencia es que la niña viajará acompañada por personal de Cancillería, luego de las gestiones realizadas por el cónsul argentino en La Paz, Santiago Odobez; en caso de que el vuelo se suspenda, será ingresada al país por vía terrestre.

La abogada María de los Ángeles Giménez, que integra el equipo de patrocinio gratuito de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y asesora a la madre desde fines de abril, se mostró muy conforme con la decisión adoptada por el juez.

"El juez valoró los informes que elaboramos y decidió que la nena tiene que estar con la madre. Fue importante también que destacara lo difícil que fue hacer su vida acá, como boliviana que se tuvo que ir de su país", dijo la letrada, que trabajó el caso con un grupo de alumnas de "muy comprometidas", según describió.

Lo mismo valoró G.: "Estoy muy agradecida con ellas, me sentí muy acompañada todo este tiempo porque hicieron todo lo que estaba a su alcance para ayudar a traer a mi hija".

El relato del caso

Todo comenzó el 22 de febrero, cuando el padre de la niña, W., le dijo a su exmujer, de quien estaba separado pero con quien convivía por razones económicas, que se iría de viaje con la hija de ambos. Las supuestas vacaciones durarían aproximadamente una semana, pero el día en que W. había asegurado que estarían de vuelta en Buenos Aires, no solo no regresó sino que tampoco estableció contacto telefónico con G. Finalmente, el 28 de febrero, un hermano de G. que vive en Bolivia le dijo que la niña estaba allí con su padre, por lo que la madre de la nena radicó una denuncia por sustracción de menores en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 53 porteña, que solicitó la detención y extradición del hombre.

"En un momento, logré comunicarme con él y le pedí que volviera porque la nena iba a perder la vacante en la escuela. Pude hablar con mi hija unos segundos, pero él me amenazó y me dijo que retire la denuncia, que no me la iba a devolver", contó G. entre lágrimas el 20 de julio pasado.

Solo en tres ocasiones más la mujer pudo hablar brevemente con su hija, pero el 4 de abril, las comunicaciones se interrumpieron. Poco después, el 14 de mayo, tomó conocimiento de que su expareja había sido detenido mientras intentaba lograr la custodia de la niña porque esta, al ser entrevistada por una psicóloga, reveló que su progenitor abusaba de ella.

Desde ese momento, comenzó otra odisea para la niña, que por orden judicial fue trasladada a una Defensoría del Niño en Bolivia y luego entregada en la ciudad de Oruro, sin consentimiento de su madre, a sus abuelos maternos, a quienes ni siquiera conocía.

"Ahí es cuando G. nos cuenta que durante su infancia había sido abusada por su padre, es decir, quien ahora se encontraba al cuidado de J., y empieza de forma más desesperada a insistir por todos los medios y frente a todos los organismos posibles para que le devuelvan a su hija", contó su representante legal.

En la audiencia realizada hoy, el juez también ordenó que se abra una causa para investigar al hombre por los presuntos abusos cometidos contra su hija hace varios años, algo también valorado por los abogados.

Sin posibilidad de viajar a Bolivia por cuestiones económicas y por las restricciones vigentes por la pandemia, después de largas gestiones, se logró que el juzgado que había entregado la niña a sus abuelos realizara una audiencia con la madre mediante videoconferencia el 13 de julio último.

Pese a que G. relató todo lo sucedido con su hija, el juez Vallejos Flores resolvió que la menor fuera a un hogar que recibe niñas en situación de adopción, lo que es totalmente ilegal por ser la niña argentina y tener a su madre aquí.

Allí permanecerá por ahora, desde donde puede mantener contacto con su madre por videoconferencia hasta reencontrarse con ella en los próximos días.

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