La verdadera polémica de los penes de madera: “La ESI no se aplica como corresponde”

Una licitación del Ministerio de Salud de la Nación para comprar 10 mil penes de madera desató una ola de publicaciones en redes y medios que evidenciaron falta de información. Hablamos con Ana María Vega, formadora en ESI.

La verdadera polémica de los penes de madera: "La ESI no se aplica como corresponde"

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Sociedad Unidiversidad Educación Sexual Integral / por Unidiversidad / Julia López / Publicado el 21 DE JULIO 2021

La Secretaría de Acceso a la Salud, a cargo de Sandra Tirado —anteriormente, de Carla Vizzotti—, llamó a licitación para la compra de diez mil penes de madera pulida. Estos penes, junto con diez mil dispensadores de preservativos y diez mil maletines de polipropileno, formarían parte de un kit que tiene como objetivo concientizar y educar para evitar la propagación de infecciones de transmisión sexual (ITS), tales como el VIH, la sífilis, la clamidia o la gonorrea.

Se espera que estos materiales, especifica el expediente, sean destinados a la población general y a profesionales de la salud. Se distribuirán en Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), regiones sanitarias, programas provinciales, municipales y otros establecimientos de todo el país. 

Lejos de asumirse como parte de una política federal de salud sexual —enseñar a colocar correctamente el preservativo peneano—, el llamado a licitación para realizar esta compra generó un revuelo difícil de imaginar. Se leyeron comentarios que desestimaban desde la forma de enseñarlo (“hoy se puede aprender por YouTube”) hasta el monto destinado (no más de $1400 por kit).

Al respecto, desde Unidiversidad dialogamos con Ana María Vega, jefa de Formación Continua del IES 9-029 de Luján de Cuyo y formadora en Educación Sexual Integral con larga trayectoria. “Los penes de madera son un recurso didáctico desde hace muchísimos años”, explicó. 

El debate al respecto, añadió, “es porque no se quiere hablar de lo que en realidad hay que hablar, que es que llevamos 15 años sin la aplicación de la educación sexual integral como corresponde”.

Además, Vega denunció la existencia de profesionales de la salud que no cumplen con la ley de salud sexual y procreación responsable, a nivel nacional, y la de salud sexual y reproductiva, a nivel provincial. Y esto no solo se aboca a la prevención de embarazos no intencionales, cuya tasa se registra en baja desde hace mucho tiempo, sino a la prevención de ITS que, detalla la profesional, “vienen en aumento como consecuencia de la falta de uso de preservativo”

Según la Fundación Huésped, en los últimos años, las ITS han crecido de forma sostenida en nuestro país. Por ejemplo, en el 2010, 8 de cada 100 000 personas tenían sífilis; en el 2018, 51,1 cada 100 000. Es decir que en ocho años aumentó en un 650% la cantidad de personas con sífilis.

Al respecto, en redes y medios de comunicación, se ha hecho uso de “expresiones totalmente desactualizadas como ‘enfermedades venéreas’” para referirse a infecciones de transmisión sexual. Vega hizo notar que “quienes hablan en esos términos están más lejos de la ESI y más cerca de los mitos, las ideas erróneas y lo que hace que estemos en la situación que estamos”.

Los embarazos no intencionales han disminuido y esto se debe, en general, a la difusión en el uso de métodos anticonceptivos (MAC) como las pastillas orales, los implantes subdérmicos o inyectables, los dispositivos intrauterinos (DIU). Pero poco se menciona la importancia de los métodos de barrera —preservativo o campo de látex— para evitar, también, la transmisión de ITS. 

“La difusión del método anticonceptivo de barrera, por ahora, es nada más que el preservativo peneano o externo. Para lo cual es necesario que estén esos penes de madera para enseñar, concientizar (...) Aparecen penes de madera y ojalá aparezcan vulvas, porque también hay que tener presente la transmisión de ITS entre personas con vulva, cosa que está totalmente desatendida”, añadió la formadora en ESI.

Sin embargo, ha habido una confusión y es que, en un primer momento, la compra de penes de madera no está destinada a la enseñanza de ESI en las escuelas. La licitación es de parte del Ministerio de Salud. Es decir, al menos por ahora, los kits estarán pensados para hacer trabajos educativos con efectores de salud en materia del correcto uso de preservativos

 

La ESI en Mendoza

En nuestra provincia, explicó Ana María Vega, el Programa de Educación Sexual Integral trabaja con “poca gente y poco presupuesto”. Por eso casi no se puede acceder a estadísticas sobre la implementación de la ley 26 150 en las escuelas mendocinas. Los materiales y recursos son facilitados por la Nación, por lo que la entrevistada atribuye la falta de interés a “una falta de decisión política”.

“Creo que hay mucha más gente formada por su inquietud, por haber pagado de su bolsillo algunas capacitaciones, que las que el gobierno de la provincia ha querido formar”, manifestó Vega. De hecho, el Gobierno provincial había “frenado el programa durante dos o tres años, hasta que las demandas de las organizaciones sociales, las escuelas y la misma realidad hizo que se comenzara a rearmar un equipo”.

Pronto se anunciará desde la Provincia el inicio de un curso online y de pocos encuentros “que, desde mi percepción, va a ser solamente de sensibilización”, asegura Ana Vega. “La sensibilización es importante, pero para poder generar cambios y empoderamiento de niñas, niños, niñes y adolescentes que puedan decidir sobre sus cuerpos necesitás personas formadas que hayan podido reflexionar sobre la sexualidad, que hayan podido conocer las leyes que las, les, los avalan para garantizar derechos”, puntualizó. 

La UNCUYO generó algunas formaciones en ESI; también el Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD). Sin embargo, Vega aseguró que “la provincia debería asumir un compromiso mucho mayor”, por ejemplo, a través de “la incorporación obligatoria de la ESI en las currículas de los institutos de formación docente”. Así podrían garantizar cohortes que egresan capacitadas en estos temas. 

El problema más grave, sostiene Ana Vega, es que “no se gestiona. Muchas veces, por especulación política, que es terrible. Pero más terrible aún es cuando no se gestiona por desconocimiento y por falta de compromiso con los derechos”. Porque tanto la ESI como la salud sexual reproductiva y no reproductiva están garantizadas, a través de la Constitución Nacional, por tratados internacionales y leyes específicas.

Sin embargo, el cumplimiento o no de la ESI, lejos de ser una obligación, termina siendo voluntad de las personas que están a cargo de una institución, denunció la docente. “Las directoras de las escuelas han cambiado muchísimo su visión”, pero aún no se toma real conciencia de que no es una cuestión de decisión individual sino una política pública garante de derechos que hay que hacer cumplir

Otro aspecto sobre el cual alertar es la idea de que la ESI no debería enseñarse en las escuelas sino que son las familias quienes tienen que hacerse cargo. “La familia no solo no lo hace sino que esto esconde y vulnera derechos”. Es conocido que “en el 85% o 90% de los casos de abuso sexual infantil, quienes abusan son personas muy cercanas y están en el seno familiar”, puntualizó la formadora.

“El marco legal de nuestro país —explica Vega—, hace que las personas adultas seamos responsables de garantizar los derechos de niños, niñas, niñes y adolescentes. Y si la familia vulnera esos derechos (ya sea porque no les da información, no educa o abusa) son la escuela y el sistema de salud el brazo del Estado que tiene que garantizarlos”.

A este punto se refirió la médica, docente y comunicadora en salud sexual y reproductiva Sol Ferreyra, conocida en redes como Sol Despeinada. En su cuenta de Twitter, criticó a quienes sostienen que la educación sexual es algo del ámbito privado o íntimo, una idea que colisiona completamente con la garantía de derechos y los principios de la salud pública.   

“Por la educación sexual que se basa en ‘la charla en casa’ y ‘la charla en el colegio’ hace 30 años estamos como estamos. Es un laburo en equipo, interdisciplinario, transversal y una herramienta fundamental que desarticula uno de los dispositivos históricos de opresión que es la sexualidad”, se explayó la médica.