¿El cóndor pasa?

Por los envenenamientos y otras acciones humanas, estas aves están desapareciendo poco a poco. En la Argentina, en los últimos 13 meses murieron 66 ejemplares, mientras que en Ecuador, por ejemplo, un censo reciente indicó que son solo 19 los que sobrevuelan ese país.

¿El cóndor pasa?

Hay un detenido y un prófugo sospechados por provocar esta matanza mediante agrotóxicos. Foto: sustentartv.

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Publicado el 24 DE ENERO DE 2018

El hallazgo de 34 cóndores en Malargüe, junto a un puma, varios corderos y una oveja, muertos todos por envenenamiento, recordó la importancia de esta ave para el ecosistema andino y agravó la situación de esta especie, que quedó al borde del peligro de extinción. Por este caso hay un detenido y un pedido de captura para otro sospechoso prófugo.

Un grupo de andinistas dio aviso el martes pasado sobre los animales muertos a casi 3000 metros de altitud. Los ejemplares estaban amontonados y parcialmente quemados. Se encontraron en total 34 cóndores y, a pesar del deterioro de los cadáveres, se pudo identificar a 20 machos y 14 hembras y, con base en la coloración del plumaje, se determinó que eran 30 adultos, un subadulto, dos juveniles y uno sin definir. Esta noticia tuvo eco en distintos medios del mundo y generó gran conmoción entre los especialistas ambientales. 

En Mendoza, el cóndor andino (Vultur gryphus) está declarado monumento natural y está protegido por la Ley Provincial 4602, con su modificatoria Ley 7308 y Decreto Reglamentario 1890/05. Además, la provincia adhiere a la Ley Nacional 22421 de conservación de la fauna. Esta es una de las aves más grandes del mundo: puede medir hasta 1,20 metros, con alas de 3 metros, y alcanzar los 15 kilos. Suelen ser negros, tener un característico cuello blanco y algunas marcas del mismo color en las alas.

Estos animales viven en zonas montañosas, como la cordillera de Los Andes, donde soplan fuertes vientos que les permiten planear. Con sus fuertes picos desgarran los tejidos y abren los cueros, lo que también facilita el aprovechamiento de la pieza por parte de carroñeros de menor tamaño. Su rol en el ambiente tiene que ver con la limpieza de los animales muertos en el campo. Un cóndor puede ingerir unos 5 kilos de carne en un día, pero también puede ayunar hasta cinco semanas, explicó Los Andes.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la cataloga como una especie amenazada, ya que sufre la pérdida de su hábitat y el envenenamiento por la ingesta de animales intoxicados o de los propios cebos envenenados, colocados ilegalmente por cazadores y ganaderos. Según dijo a La Nación Luis Jacome, director del Programa de Conservación del Cóndor Andino, esta especie es "susceptible de pasar a la situación de peligro de extinción".

"Entre las principales amenazas figura la exposición a químicos, tal como se sospecha que ocurrió en Malargüe. La segunda es la ingesta de balas de plomo a través de los animales muertos que comen, que los intoxican y matan. En tercer orden están los disparos de balas de plomo de la caza furtiva y, por último, los choques contra cables de alta tensión. Solucionando estas cuatro causas, el ave dejaría de estar en peligro", afirmó Jacome.

Otra de las cuestiones importantes es la baja tasa de reproducción que tienen estos ejemplares, ya que demoran 10 años en alcanzar su edad fértil, solo pueden tener una cría cada tres años y con una única pareja, porque son monógamos. 

El hallazgo conmocionó a los especialistas y recordó esta problemática que alcanza a toda la zona andina. En Argentina, en 2017 murieron 32 cóndores y de esta manera, en los últimos 13 meses, fueron 66 los ejemplares fallecidos. Es un dato alarmante si se tiene en cuenta que en Ecuador, por ejemplo, un censo reciente indicó que son solo 19 los que sobrevuelan ese país. Originariamente también habitaban la Costa Atlántica, pero se extinguieron hace más de un siglo. 

En el caso mendocino, los especialistas creen que se debe lograr la trazabilidad de los agrotóxicos. "Que para poder comprar un agroquímico se cuente con una receta, que quede archivada, para que de esta forma se pueda saber quién la recetó, dónde se compró y con qué destino”, explicó a Los Andes el titular de Iscamen, Alejandro Molero, quien además señaló que "el concentrado del agrotóxico que pusieron en los animales fue envenenamiento liso y llano”. En los 23 años que lleva el Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA) lograron rescatar 230 animales, la mayoría de ellos envenenados con cebos tóxicos usados para matar animales cazadores o plomo de los perdigones

 

La investigación

Biólogos del PCCA y del Departamento de Fauna de la Secretaría de Ambiente de Mendoza que acudieron a la zona del hallazgo enviaron alrededor de 20 muestras biológicas de los cóndores, el puma y los animales domésticos al Laboratorio Toxicológico de Buenos Aires. Al cóndor que estaba en mejor estado lo llevaron al Ecoparque de Mendoza, donde le practicaron la necropsia. Después trasladaron el cadáver a la Fundación Cullunche, una organización que promueve la conservación de la flora y de la fauna en Mendoza, donde le tomaron radiografías con rayos X.

La principal hipótesis que manejan las autoridades y los especialistas es que los cóndores murieron envenenados con carbofurán, un agroquímico de venta libre y alto nivel tóxico. Este sirve para combatir plagas en los cultivos utilizados por los pobladores para matar a los animales que atacan el ganado.

La Unidad Investigativa de Malargüe, con el apoyo de la Comisaría 24, Policía Rural y Bomberos realizó dos allanamientos en dos puestos: uno, de la localidad de Los Molles y el otro, en la localidad de El Sosneado. En ambos se secuestraron sustancias sospechosas, posiblemente veneno fosforado.

En el primer allanamiento fue secuestrado un rifle calibre 22 con mira telescópica y una persona de apellido Baigorria fue detenida. El hombre fue trasladado a la comisaría 24 por "depredación de animales silvestres con utilización de medios prohibidos, daño agravado por el uso de sustancias venenosas y tenencia ilegal de un rifle". En la segunda inspección, otro sujeto quedó con pedido de captura, ya que no se encontraba en su puesto.

Por las marcas en las orejas de las ovejas muertas se deduce que la persona prófuga es dueña de los animales utilizados como cebo para envenenar a pumas y zorros.

 

Investigan el hallazgo de 34 cóndores y otros animales muertos en Malargüe

Creen que murieron envenenados. Los cadáveres de 34 cóndores, un puma, ovejas y corderos fueron encontrados en Los Molles. Jennifer Ibarra, integrante de Fundación Cullunche, habló con Radio U.

 

 

 

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