Ventilación cruzada, la manera correcta de prevenir contagios en espacios cerrados

Se deben mantener abiertas ventanas o puertas en lugares opuestos para permitir que el aire circule. Recomendaciones de especialistas para ventilar correctamente casas, aulas, oficinas, autos y colectivos.

Ventilación cruzada, la manera correcta de prevenir contagios en espacios cerrados

Foto: El Confidencial

Sociedad Unidiversidad Rebrote COVID / por Unidiversidad / Fuente: Página/12 / Publicado el 07 DE ABRIL 2021

Con la llegada del frío, la vuelta a las aulas, el regreso a las oficinas y la mayor cantidad de pasajeros y pasajeras utilizando el transporte público, la ventilación cruzada en espacios cerrados es fundamental para evitar contagios de coronavirus, según especialistas. Se trata de generar corrientes de aire natural que permitan ventilar el ambiente y renovar el aire. Recomendaciones para lograrlo tanto en oficinas, casas y aulas como en autos y colectivos.

La investigadora adjunta del Conicet en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-FCEyN-UBA) Andrea Pineda Rojas explicó a Página/12 que los contagios de COVID-19 se pueden dar tanto respirando una alta concentración de aerosolos infectivos en poco tiempo o una baja concentración durante mucho tiempo de exposición. Por eso, ventilar es una medida muy efectiva porque evita que se acumulen aerosoles en el aire y reduce el riesgo de tener un evento de supercontagio, es decir, cuando una persona contagia a muchas otras, incluso manteniendo la distancia social. 

Con la ventilación cruzada, se busca generar corrientes de aire natural dentro de espacios cerrados que permitan ventilar y renovar el aire. Para lograrla, no basta con abrir una sola ventana o puerta, sino por lo menos dos, que deben estar opuestas, lo que permitirá que el aire circule desde la zona con alta presión a las de baja.

Jorge Aliaga, físico y secretario de Planeamiento y Evaluación Institucional en la Universidad Nacional de Hurlingham, remarcó que la mejor ventilación es cruzada, continua y distribuida:

  • Cruzada: apertura de puertas y/o ventanas opuestas;
  • Continua: no se acumula aire respirado;
  • Distribuida: no se acumula aire sin renovar en el ambiente.

 

Ambiente correctamente ventilado

Para saber si la ventilación del ambiente es correcta, se debe medir la concentración del dióxido de carbono (CO2) y tomarlo como indicador de cuán respirado está el aire, indicó el experto. 

Por eso, uno de los objetivos de la campaña VentilAR que lanzó el Gobierno busca “difundir el potencial uso de medidores de CO2 como instrumento de apoyo para evaluar la correcta ventilación en espacios cerrados”, afirmó Aliaga. En ese sentido, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación desarrolló una sección en su página web donde pueden consultarse consideraciones sobre la ventilación de ambientes y medición de CO2, recomendaciones para evitar la transmisión por aerosoles y el listado de empresas y emprendimientos que desarrollaron prototipos de medidores.

 

 

Recomendaciones

Esa campaña fue lanzada semanas atrás con el objetivo de fomentar la ventilación en espacios cerrados por el riesgo que podría implicar el encierro, sobre todo ante el avance de la segunda ola y con la llegada de las temperaturas más bajas.

A su vez, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, hizo hincapié en esto durante la conferencia de prensa que brindó el 6 de abril. “La ventilación tiene que ser cruzada y constante; no es suficiente abrir la ventana un ratito. Tiene que haber corriente de aire, nos tiene que molestar, aunque haga frío y se vuelen los papeles", afirmó la funcionaria.

La ministra insistió también en que el uso compartido de espacios cerrados, sobre todo durante reuniones sociales, implica un riesgo significativo ante la llegada de las nuevas variantes del virus. Es precisamente en estos lugares en los que la transmisión imperceptible se da mediante aerosoles de pequeño tamaño o transmisión mediante núcleos de gotas.

Por esta vía, las cargas virales pueden ser directamente conducidas a la zona baja de los pulmones o aparato respiratorio debido a su pequeñísimo tamaño. Para evitar que esto suceda, es necesario mantener puertas y ventanas abiertas constantemente, a pesar de las bajas temperaturas que traerá el otoño/invierno

 

Cómo ventilar en espacios cerrados

  • Procurar que haya la menor cantidad de personas durante el menor tiempo posible. Se recomienda un aforo menor a 1 persona cada 2,25 a 4 m2 (con distancia entre ellas de 1,5-2 m).
  • Reducir la ocupación en los ambientes donde no se pueda aumentar la ventilación exterior.
  • Ventilar siempre, todo lo que sea posible, de manera continua. Las normas internacionales para salas comunes, residencias y aulas recomiendan el ingreso al ambiente de 12,5 litros/segundo de aire exterior por persona.
  • Abrir las puertas y ventanas exteriores, idealmente con ventilación cruzada y continua.
  • Ante bajas temperaturas, para una correcta ventilación, mantener abiertas las ventanas como mínimo 5 cm constantemente.
  • En el auto, abrir una ventanilla de adelante y una ventanilla de atrás del lado contrario (por ejemplo, ventanilla derecha delantera y ventanilla izquierda trasera), por lo menos 5 cm.
  • En el colectivo, abrir como mínimo una ventanilla en la parte de adelante y otra en la parte de atrás, también de lados opuestos.
  • Utilizar extractores para remover el virus por desplazamiento del aire hacia el exterior.
  • Utilizar ventiladores que incrementen la velocidad de intercambio del aire interior-exterior con ventanas y/o puertas abiertas. Evitar ubicar los ventiladores de manera tal que puedan provocar que el aire contaminado fluya directamente de una persona a otra.