Vuelta al mundo en ochenta radios: cuando hacer radio es un arte

En nuestro viaje por radios del mundo, llegamos a Totnes, en Reino Unido, para conocer los sonidos particulares de Soundart Radio, una FM inglesa dispuesta al riesgo y a la magia.

Vuelta al mundo en ochenta radios: cuando hacer radio es un arte

Foto: Soundart

Sociedad Unidiversidad Sonidos de radio / por Juan Villalba, director de Radio U y jurado del New York Festivals Radio Awards / Publicado el 08 DE JULIO 2021

Totnes es una antigua ciudad ubicada al sur del Reino Unido, a poco menos de trescientos kilómetros de Londres, bañada por las aguas del río Dart. A menos de cinco kilómetros, se encuentra el pequeño poblado de Dartington, en plena campiña, y allí se asienta Soundart Radio, que en 2009 obtuvo su licencia de aire, limitada a cinco kilómetros alrededor de su transmisor. Su principal plataforma de difusión es, sin embargo, su versión onlinehttps://soundartradio.org.uk/.

Sus fundadores fueron Neil Harrison y Lucinda Guy, actual directora, ambos egresados del Colegio de Artes de Dartington. En su página, definen con claridad lo que fueron desde el principio sus objetivos: “Nuestro enfoque para crear radio es simple: creemos que cualquier persona que quiere participar es un artista, y proporcionamos el espacio, los recursos, las ondas de radio y la inspiración para que desarrollen y difundan sus ideas”.

Son principios similares a los de la red mundial Radia, de la que Soundart forma parte, integrada por veinticuatro emisoras de veintitrés países. El manifiesto de Radia señala: “Radia es una manifestación concreta del deseo de utilizar la radio como forma de arte. Los enfoques difieren, al igual que los contextos locales, pero todas las radios comparten el objetivo de un espacio sonoro donde puede suceder algo diferente”.


 

La radio como tablado

En la actualidad, Soundart combina programas locales (como el que transmite desde distintos pubs de la zona) con propuestas más amplias, en las que abundan el folklore inglés, y también el dubstep, la electrónica bailable y la música de cámara contemporánea.       

“Es difícil de explicar, pero es una especie de magia”, dice a la hora de revelar cómo se definen los contenidos y colaboradores. “Se trata de libertad creativa”. En Soundart hay una variopinta galería de programas, en la que participan músicos o DJ profesionales o estudiantes de la región.

En cuanto a la audiencia, Lucinda diferencia claramente dos tipos muy distintos: “Hay gente que nos escucha por la señal de FM desde su cocina o su auto, un público local de granjeros. Y un público muy distinto, internacional, que se conecta por la web. Es curioso cómo se relacionan estas esferas”. “Estoy interesada en la cultura de Internet en la que global no significa algo grande, ni fama ni audiencias masivas. Todo se trata de conexiones, y me gusta esa posibilidad de conexión. Estoy interesada en cómo las pequeñas comunidades prestan atención a lo individual, pero apoyándose unos a otros, con un sentido de cooperación, intercambiando conocimientos”.

Una de las características distintivas de esta radio es la paleta musical que la define: texturas electrónicas, ritmos machacantes, paisajes psicodélicos, experimentación extrema sin ningún tipo de prejuicios y una convocatoria a participar con un principio fundacional: “No queremos nada común”.


En algún tramo de la programación, por ejemplo, los micrófonos salen del estudio y transmiten durante horas solo los sonidos de la campiña: el aire y el streaming es tomado, entonces, por los sonidos que rodean la emisora: pájaros, ranas, gente hablando a la distancia, el sonido del viento y las hojas de los árboles agitándose. A lo lejos, el río Dart.

Nuevamente Lucinda: “Una estación de radio creativa se define por confiar en la gente. Si alguien se acerca a nosotros con la idea de probar algo, pues bien, confiamos en esa persona, y eso es fascinante por su propia naturaleza. La gente no tiene que probar que son inteligentes, originales o expertos. Las personas son en sí interesantes. Muchas personas tienen ganas de hacer radio y de ser escuchadas, y, si confiamos en ellas y les damos las herramientas para que exploren esas habilidades, pueden encontrar su propio camino. Es entonces cuando empiezan a pasar cosas llamativas”.

“Ese es mi concepto acerca de lo que es una radio. Una radio creativa es una que cree en las personas y no pone barreras. Porque yo creo que hay muchas barreras. Yo siempre me pregunto qué es lo que hace que la gente en un medio se sienta incómoda o que se estanque, qué es lo que impide que se exprese o que pruebe cosas nuevas”, reflexiona.

Una escucha no demasiado prolongada de esta emisora ratifica que la dirección que toman a diario y las decisiones de musicalización y programación generan, antes que nada, sorpresa, emoción y una sensación de libertad pocas veces escuchada en el éter.

Escuchá el podcast sobre creatividad radiofónica aquí (incluye una entrevista a Lucinda Guy): unidiversidad.com.ar/el-arte-de-la-radio-un-documental-sobre-la-creatividad-radiofonica.

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