Cada vez más personas renuncian a su empleo para dedicarse a Uber

La empresa estadounidense vino para quedarse. Tanto choferes como pasajeros destacan la existencia de la aplicación que beneficia al bolsillo y el bienestar del usuario. Unidiversidad habló con los protagonistas.

Cada vez más personas renuncian a su empleo para dedicarse a Uber

Foto: Los Andes

Sociedad Unidiversidad Uber en Mendoza / por Unidiversidad / Elizabeth Montecinos Pincheira / Publicado el 06 DE MAYO 2019

Hace siete meses llegó Uber a la provincia de Mendoza y no para de crecer. Cada vez son más los choferes que se dedican a esta empresa. “Uber me salvó. Trabajo en una empresa de construcción en seco y la industria está parada, no hay trabajo. Hasta que todo esto se reactive, manejo Uber. No me va mal, me dedico a esto alrededor de 8 horas diarias”, afirmó a Unidiversidad Fabián, conductor de la empresa desde el mes de enero.

Uber es una empresa internacional que ofrece al público una red de transporte. Mediante la aplicación, conecta a pasajeros con choferes particulares. De este modo, ambas partes se vinculan y se comunican a través de sus dispositivos móviles. Esta empresa funciona desde el año 2009 y actualmente se encuentra en más de 400 ciudades del mundo, incluida Argentina.

En 2016 comenzó a operar en Buenos Aires. En Mendoza, llegó en octubre del año pasado. Esto generó el rechazo de propietarios de taxis y remises, e incluso se presentó un planteo de inconstitucionalidad que continúa en la Suprema Corte. Aunque la Ley de Movilidad, sancionada en junio de 2018, incorporó reglas que deben cumplir los conductores que trabajan con esta aplicación, tales como la obligatoriedad de contar con un carnet profesional, tributar y utilizar vehículos con menos de cinco años de antigüedad, desde la Asociación de Propietarios de Taxis (Aprotam) insisten en que son "competidores desleales".

“Tengo que usar el celular con un elastiquín en la pierna porque si te ven el aparato en el soporte del parabrisas, los taxistas te hacen daño. Me pasó una vez dejando una pasajera en el aeropuerto: bajaron dos hombres de un taxi y me empezaron a patear el auto, me insultaban y me decían que me fuera”, contó Roberto, mientras mostraba la banda elástica sujeta a su jean.

Uber nació en 2009, en San Francisco, Estados Unidos. El funcionamiento es simple: el usuario de la aplicación debe registrarse y tener habilitada la opción de GPS. Uber encuentra al chofer más cercano a través de la geolocalización y lo manda hacia el cliente. Previamente, le envía al usuario el nombre del chofer, la patente y el tipo de auto.

El chofer cobra un determinado monto, compuesto por una tarifa base, un cobro por distancia y un cobro por tiempo. Se puede abonar con efectivo o tarjetas de crédito o débito. De este modo, Uber se lleva una comisión del pago del viaje.

Hoy, Uber está más que consolidado en Mendoza. Más de 400 conductores y miles de usuarios aprovechan el servicio y se trasladan por los distintos puntos de la provincia. Algunos conductores prefieren dedicarse a Uber para complementar su sueldo en sus respectivos trabajos, mientras que otros renunciaron a sus labores estables para dedicarse de lleno al transporte de pasajeros.

“Soy cajero en un supermercado, no gano mal. Vivo solo, tengo mis cosas y el dinero me alcanza. Manejo Uber porque me gusta conocer gente. La plata no me viene mal, obvio: gano cerca de 6000 pesos por semana, ya que solo me dedico a conducir cuatro o cinco horas diarias”, enfatizó Darío, un conductor de 25 años.

Por otro lado, Mariano confesó que decidió a renunciar a su trabajo de preventista para manejar Uber siete horas al día. Aseguró que gana igual, e incluso un poco más que en su anterior trabajo, además de acomodar los horarios a su conveniencia. También afirmó que está pagando las últimas cuotas de su auto 0 km gracias a los ingresos que genera con  Uber.

 

La voz de los usuarios

Daniela tiene 27 años y vive en Neuquén, donde Uber no opera. Hace un mes está en Mendoza por cuestiones de salud y asegura que es muy beneficioso viajar a través de la app. "Estoy embarazada y constantemente me hago controles en un hospital de Luján de Cuyo. Elijo Uber porque es seguro y el usuario tiene conocimiento de quién maneja el auto, lo que te brinda seguridad. Además, podés calificarlos y ellos a vos. Es económico y los autos, supercómodos", contó. 

Miriam, de 62 años, afirmó que utiliza la aplicación gracias a sus nietos, que le enseñaron a usarla, y porque con la aplicación de Mendotran en Mendoza se le ha dificultado conocer los recorridos de los colectivos. Destacó la comodidad, el bajo costo y la tranquilidad con la que se viaja en Uber. 

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