La OMS y Unicef advirtieron que las escuelas deben estar abiertas

Los organismos hablaron de las consecuencias sociales que se producen cuando los chicos y las chicas no van a clases. En Argentina, solo el 1 % del alumnado tuvo algún tipo de actividad educativa presencial.

La OMS y Unicef advirtieron que las escuelas deben estar abiertas

Foto: La Nación

Sociedad Unidiversidad Educación / por Unidiversidad / Fuente: La Nación / Publicado el 20 DE NOVIEMBRE 2020

En Europa la segunda ola de coronavirus impacta de manera dramática, pero las escuelas permanecen abiertas. "No solo como misión educativa, sino porque, además, se han demostrado las dramáticas consecuencias sociales que se producen cuando lo chicos no van a la escuela", justificó la canciller alemana, Angela Merkel.

En la Argentina, sin embargo, el regreso presencial a las escuelas en 2021 aún está en discusión. "Dudamos mucho de que las clases vuelvan a empezar en marzo en forma presencial", dijo, hace solo dos semanas, Verónica Magario, vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió sobre una posible "generación perdida" de niños,en la medida en que la enfermedad de COVID-19 amenaza con causar daños "irreversibles" a la educación, la nutrición y el bienestar de los jóvenes de todo el mundo. Unicef considera que "las escuelas no son el principal factor de transmisión en la comunidad" y que "los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera del entorno escolar", por lo que "los beneficios netos de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas".

Así es el protocolo para el retorno a las actividades presenciales en las escuelas

Este lunes, la Dirección General de Escuelas (DGE) publicó una resolución que contiene el protocolo para realizar actividades educativas no escolares de forma presencial en las escuelas. Serán tareas artísticas, recreativas, deportivas y de apoyo escolar las que se podrán realizar, siempre y cuando sea en grupos de hasta 10 personas y al aire libre.

Luego de un año entero en el que solo el 1 %, según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), de los estudiantes argentinos pisara un aula para hacer algún tipo de actividad educativa, el futuro todavía es incierto. Esto es así aun cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) defiende que las escuelas se mantengan abiertas y la mayoría de los estudios han demostrado que no son grandes focos de contagio. Niños, niñas y adolescentes, según los especialistas, no son importantes transmisores del virus.

El director para Europa de la OMS, Hans Kluge, pidió que las escuelas no cierren sus puertas. "Debemos asegurar la enseñanza para nuestros hijos", afirmó. Resaltó además que niños, niñas y adolescentes no son grandes amenazas de contagio, por lo que una medida como cerrar las escuelas no sería muy efectiva.

"Al principio de la pandemia, se creyó que los niños eran grandes contagiadores, pero luego se demostró que esto no es así. Los chicos tienen formas leves o asintomáticas de cursar el virus y la carga viral está relacionada con la gravedad del cuadro. Los chicos no son bombas biológicas, los colegios no fueron grandes focos de contagio. Esto es distinto al virus de la gripe. Hay que hacer lo posible por volver a las aulas", sostiene Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

Por otra parte, Gentile resalta el enorme daño que les causó la cuarentena a los chicos, que durante meses no pudieron salir de sus casas ni para dar una vuelta a la manzana. La especialista afirma que, en muchas jurisdicciones de la Argentina, las condiciones para el regreso a las aulas están dadas desde hace tiempo, como sucedió en el interior del país, donde la situación epidemiológica fue estable durante buena parte del año.

"Tendríamos que tratar de que en 2021 las clases sean totalmente presenciales, por supuesto, trabajando en burbujas y con protocolos adecuados. El Área Metropolitana de Buenos Aires estuvo complicada, pero hubo otras provincias que tuvieron la gran oportunidad de dejar las aulas abiertas, de marcar el camino. Hubiera sido importante que lo hicieran", dice Gentile.

El pediatra y epidemiólogo Quique Bassat, que es el coordinador del grupo de trabajo de la Asociación Española de Pediatría para la reapertura de los colegios en ese país, relató al diario El País que los datos que tienen de los últimos nueve meses sugieren que los niños muy rara vez son los que ocasionan brotes. "En Cataluña, por ejemplo, en el 87 % de los casos detectados en las escuelas, los positivos no han dado pie a ningún segundo caso".

En línea con la manera de enfrentar la segunda ola de coronavirus que adoptó Alemania, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, al anunciar el 28 de octubre un nuevo confinamiento nacional al menos hasta el 1.º de diciembre, afirmó que los bares, restaurantes y negocios cerrarán, pero que, a diferencia del aislamiento impuesto en los meses anteriores, las escuelas seguirán abiertas. "El virus circula en Francia a una velocidad que ni siquiera los pronósticos más pesimistas habían previsto", dijo Macron en un discurso.

De nuevo en la Argentina, a Magario se le consultó si la vacunación debería ser la condición fundamental para que los y las estudiantes finalmente regresen a las escuelas. "Sí", respondió. Y se preguntó: "¿Alguien mandaría a los chicos a la escuela para que se puedan contagiar? No hay una sociedad lista para eso, y nosotros no expondríamos a nuestros chicos a eso. Lo más prudente sería esperar a que todos podamos estar vacunados, porque el riesgo es muy grande".

Guillermo Goldfarb, pediatra del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, también señala que los chicos y chicas cursan casos leves o asintomáticos de coronavirus, aunque sostiene que desconocen la causa por la cual el coronavirus suele ser "benigno" en edad pediátrica. "Los virus de la gripe, o los respiratorios en general, tienen un alto impacto en la edad pediátrica y hacen formas más sintomáticas, pero esto no suele suceder con el coronavirus. De todos modos, no es que los chicos no pueden contagiar, aunque aparentemente sí contagian menos, más allá de que aún no sea posible saber con certeza por qué esto es así", explica Goldfarb.

El pediatra agrega que es importante destacar la relevancia que tiene la asistencia a clases en otros aspectos del desarrollo infantil. "Visto esto, la OMS y la mayoría de los países están jerarquizando la reapertura de las escuelas. Hemos tenido muchas consultas en el hospital debido a distintas manifestaciones de estrés y ansiedad, que se hacen visibles de distintas maneras según la edad. En los más chicos, hay regresiones en el lenguaje o en el control de esfínteres, mientras que en los más grandes se ven trastornos del sueño, de la conducta, hasta la falta de motivación, inhibición. Todo esto se hizo más frecuente con el correr del año", señala.

Por su parte, Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef, señaló que, aunque los niños pueden enfermar y propagar el virus, esto es solo la punta del iceberg de la pandemia. Las interrupciones en los servicios básicos y el aumento de la pobreza representan "la mayor amenaza para los niños" y, cuanto más tiempo dure esta crisis, "más profundas serán sus consecuencias sobre la educación, la salud, la nutrición y el bienestar de los niños".

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