A los 71 años murió Leopoldo Jacinto Luque

El ex delantero del seleccionado nacional argentina de fútbol campeona del mundo de 1978 falleció este lunes tras padecer el contagio por el coronavirus desde hacia ya casi 50 días.

A los 71 años murió Leopoldo Jacinto Luque

Foto: Publicada por Diario Clarín

Provincial Unidiversidad por Unidiversidad / Fuente: Sitio Andino- MDZ / Publicado el 15 DE FEBRERO 2021

A los 71 años murió Leopoldo Jacinto Luque. El exdelantero de River y la Selección Argentina estaba internado hace varias semanas al contraer coronavirus y su estado se había complicado en las últimas horas. El 29 de diciembre fue ingresado a la Clinica de Cuyo tras dar positivo y tuvo muchos altibajos.

Fue internado en terapia intensiva, debido a la muy baja saturación de oxígeno, evolucionó favorablemente los primeros pero luego todo comenzó a complicarse. En los últimos días su cuadro empeoró y este lunes falleció.

Luque nació en Santa Fe el 3 de mayo de 1949 y desde hace 28 años se radicó en Mendoza. Además de los mencionados, jugó en Rosario Central, Racing y Chacarita. En la provincia tuvo sus últimas experiencias como DT: Independiente Rivadavia en el 2003 y Argentino de Mendoza en el 2013.

El ex delantero fue velado por sus familiares y amigos íntimos en una cochería de Guaymallén. Sus restos serán cremados.

Historia y vida del campeón

Luque surgió en Unión de Santa Fe, pasó por Rosario Central y River, para luego volver al "tatengue", Deportivo Tampico (México), Racing, Santos de Brasil, Boca Unidos de Corrientes, Chacarita Juniors y Deportivo Maipú de Mendoza, en donde se retiró.

El atacante jugó el Mundial de Argentina 1978 y se consagró campeón con el equipo conducido por César Luis Menotti: en el certamen marcó cuatro goles en los cinco cotejos que disputó.

Al terminar su carrera como jugador, fue entrenador y pasó por los banquillos de Unión de Santa Fe, Central Córdoba de Santiago del Estero, Belgrano de Córdoba, Deportivo Maipú, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia y Argentino, estos cuatro últimos todos de Mendoza, donde estaba radicado desde hacía años.

Para muchos, la foto de la vida de Leopoldo Jacinto Luque es aquella del festejo del gol ante Perú en el recordado y polémico 6-0 de la Selección a Perú en aquel certamen, cuando abrió los brazos como el ex presidente Juan Domingo Perón en lo que significaba el pase a la final que ganaría días más tarde ante Holanda en el Monumental.

Para otros, aquel vendaje en el brazo, el ojo negro después de un codazo del brasileño Oscar en la semifinal de Rosario, la camiseta ensangrentada de la final luego de un golpe del "mellizo" Van de Kerkhof y el regreso a la concentración después de perderse los partidos ante Italia y Polonia para acompañar a su familia por la muerte de su hermano en un accidente de ruta en pleno Mundial.

Lo cierto es que la historia de Luque es la de un futbolista que pudo sobreponerse a dos rechazos de un entrenador cuando se ilusionaba por jugar profesionalmente en Unión de Santa Fe, que soñó con jugar un Mundial cuando veía por televisión el de Alemania 1974 mientras jugaba en la Primera B y que pudo alcanzar la gloria y levantar la Copa más preciada además de ganar torneos en el más alto nivel.

"Yo no era muy rebotero. Tengo pocos goles de esos de abajo del arco. A mí me tocaba más, y me gustaba más, hacer otro tipo de goles. (Carlos) Bianchi le puso a (Martín) Palermo ‘el optimista del gol', porque donde se paraba, iba la pelota, y así metió muchos goles de rebote. A mí no me pasaba. La mayoría de mis goles fueron elaborados, un reflejo de mi vida. Todo me costó muchísimo. Recién llegué a River con 26 años, de grande", llegó a afirmar.

"Toda mi vida fue dura. Mi carrera fue difícil. Tuve que ir a jugar a Jujuy y a Salta por los torneos regionales porque un tipo en Unión me dijo ‘no le hagas perder el tiempo a tu vieja. Conseguí un laburo o seguí estudiando' y esas cosas me fueron endureciendo la coraza y lo pude aprovechar en el Mundial", describió sobre su propia carrera.

Luque nació en Santa Fe el 3 de mayo de 1949. Su madre era ama de casa y su padre compartía su trabajo de zapatero con su pasión por el ciclismo de pista y de ruta. "Llegó a estar federado y compitió hasta los 45 años haciendo la Rosario-Santa Fe y era capaz de armar cualquier bicicleta en su taller, que era el garaje y el punto de encuentro con otros ciclistas", recordó, y también se refirió más de una vez a los nombres, Leopoldo Jacinto. "A mis cinco hermanos -cuatro mujeres y un varón, menor que él- los llamaron con nombres comunes, pero mi padre me puso los mismos nombres que él, no sé qué pasó conmigo. Me suelo llamar Leopoldo, Jacinto no lo uso aunque sé que es el nombre de una flor".

Su vida transcurrió en el barrio Guadalupe Oeste y de muy joven lo apodaban "Flaco". "Era muy flaquito, al punto de que mis amigos no me dejaban atajar por miedo a los pelotazos que podía recibir", aunque llegó a medir 1,78 metro ya cuando comenzó a jugar oficialmente, aunque para eso, tuvo que lidiar con los deseos de su padre, que pretendía que fuera ciclista como él. "Me mandaba a entrenarme por un circuito de la costanera de Santa Fe, pero un día pasé por un seminario y estaban los curas jugando a la pelota, me preguntaron si quería jugar y aunque estaba con zapatillas de ciclismo y era más chico que ellos, me las arreglé bien y a partir de ahí siempre me invitaron. A mi viejo no me animaba a decirle nada y me veía que llegaba siempre transpirado y un día le confesé que la transpiración era por jugar al fútbol, no por el ciclismo. Seguro que le dolió que le estuviera mintiendo, pero lo aceptó y al año siguiente, ya con 12 años, me llevó a Unión. Yo ya sobresalía en la escuela. Estaba en cuarto grado pero me ponían en el equipo de quinto y sexto. Mi viejo no se compraba un par de zapatos para que yo tuviera botines, y mi mamá no se compraba un vestido para darme el abono del colectivo para ir a entrenarme".

Ya en las divisiones inferiores de Unión y con 18 años, en 1968, se fue a préstamo a Sportivo Guadalupe, también de la liga santafesina, porque no lo tenían en cuenta. "Hubo un técnico que me dijo que tuviera cuidado, que no perdiera el tiempo, que había jugadores mejores que yo, algo que me dolió mucho porque hablarle así a un pibe, no es la forma. Yo trabajo con juveniles y jamás les hablé así. Ahí, uno se da cuenta de que hay un montón de gente que está en el fútbol y por ahí no entiende mucho. O si entiende, se maneja diferente", solía contar, con amargura.

Con la muerte de Leopoldo Jacinto Luque ya son seis los campeones del mundo que fallecieron. Tres del Mundial 78 (Rubén Galván, René Houseman y Luque) y tres del Mundial 86 (José Lius Cucciufo, José Luis Brown y Diego Maradona)

mendoza | leopoldo | luque | muerte | gloria | futbol | argentina | campeón | mundial |