Adopción de adolescentes, ¿por qué no?

El Registro Provincial de Adopciones (RUA) lleva más de 5 años con programas de este tipo. Conozcamos la historia de Pato, que fue adoptado a los 17 años, pero estuvo 5 años institucionalizado hasta llegar a ese momento.

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Publicado el 13 DE MAYO DE 2022

Se requiere de amor, paciencia, dedicación y entendimiento a la hora de formar una familia. Estos son los principales requisitos que el Registro Provincial de Adopciones espera de cada uno de los o las postulantes, además de otros factores, pero existen variables que pueden generar una larga espera. Una de ellas es el deseo de solo adoptar bebés. El equipo de Unidiversidad Te Informa indagó sobre este proceso que muchas veces genera dudas y buscó historias de adopciones de adolescentes.

El Estado y la sociedad deben revertir la mirada desde el adulto en materia de adopción. ¿Qué significa esto? Que la posibilidad de formar una familia solo se centra en las expectativas de estos adultos, y no de las y los niños y adolescentes, que son quienes están en una verdadera espera.

“Hay una gran expectativa entre las personas que quieren adoptar y la realidad de los niños y niñas. También hay que decir que el origen de estos registros de adopción tendía a una perspectiva un poco más adultocentrista, en la cual se ponía el foco en el deseo del adulto y no en el de los pequeños. Hoy, ese paradigma está cambiando”, detalló Verónica Gutiérrez, coordinadora del Registro Único de Adopciones (RUA). Mientras tanto, en Mendoza, más del 70 % de las y los menores en estado de adopción superan los 3 años de vida.

“Hace 10 o 15 años predominaban los proyectos de adopción en niños y niñas más pequeños; luego se fue ampliando hasta 5 años y, últimamente, se están realizando vinculaciones en adolescentes”, expresó Mariano Segura, psicólogo del Área de vinculación del RPA.

Conozcamos la historia de Jorge Patricio "Pato" Contrafato, que fue adoptado a los 17 años por sus padres del corazón, pero estuvo 5 años institucionalizado hasta llegar a este momento.

“Yo entré al hogar con 11 años y estuve aproximadamente unos 6 años. Con 17 años, y al saber que al cumplir la mayoría de edad debía abandonar el hogar, ingresé al Registro Único de Adopción (RUA). Al tiempo, apareció una familia y me adoptaron. Con el tiempo salimos, compartimos lindos momentos y son mis papás”, afirmó.

Esta nota es la segunda parte del informe de adopciones que preparó el equipo de Unidiversidad Te Informa (clic acá para ver la primera parte). 

Fuente: Señal U

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