Analizan las ferias ecológicas como una alternativa frente a la crisis agroalimentaria

Ignacio García y Emanuel Jurado, del Departamento de Geografía de la UNCUYO, pondrán el foco en Vidaferia, que funciona en Ciudad. Buscarán conocer sus características, así como el entramado de relaciones entre quienes producen y quienes consumen.

Analizan las ferias ecológicas como una alternativa frente a la crisis agroalimentaria

La Vidaferia, que funciona los sábados en el Parque Central, será el objeto de estudio de la investigación. Foto: Unidiversidad

Sociedad

Agroecología, alimentación y riego

Unidiversidad

Verónica Gordillo

Publicado el 28 DE DICIEMBRE DE 2022

Frente a la crisis del sistema agroalimentario existen alternativas, entre ellas la Vidaferia, que funciona los sábados en el Parque Central, de Ciudad. ¿Cuál es el modelo que propone, qué lógicas de producción y de consumo impulsa, cuál es la relación entre quienes cultivan y quienes consumen? Estas son algunas de las preguntas que buscarán responder Ignacio García y Emanuel Jurador, alumno y profesor de la carrera de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCUYO.

La investigación “Del campo a la ciudad: el viaje y circuito de los alimentos del cinturón hortícola” -que será la tesis de grado de García-, buscará describir el funcionamiento de la Vidaferia, así como el entramado de relaciones que se generan a partir de ese espacio.

Más que montaña, río y mapa

Jurado, quien dirigirá la investigación, propuso a Unidiversidad repensar la idea repetida y simplificada acerca de la Geografía, a la que resumió en tres palabras: montaña, río y mapa. Dijo que es mucho más, que implica comprender dinámicas espaciales, analizar los elementos que se interrelacionan, así como los factores que condicionan y modifican esas dinámicas como sociales y económicos. Es -subrayó- como una espiral, en el que se afecta y se es afectado.

El profesor explicó que uno de los campos de estudio que permite ampliar la visión es la Geografía de los Alimentos, que es aquella que se pregunta por el qué, el cómo y el dónde de los productos. Es decir -comentó- que intenta conocer los espacios de producción, de comercialización y de consumo, para lo cual se retroalimenta de otras ramas de la especialidad como la rural, la económica y la social.

Ese campo de la geografía, en el que se circunscribe la investigación, cobró importancia en la última década debido a la crisis agroalimentaria global. Jurado explicó que esta situación se agravó debido a la pandemia, que rompió con las cadenas de logística y distribución, y a la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que este último es uno de los mayores productores de granos del mundo. A esto, sumó la situación local, teniendo en cuenta que Argentina está en emergencia alimentaria, con la mitad de la población por debajo de la línea de la pobreza.

“Dentro de esa Geografía de la Alimentación podemos estudiar las causas de esa crisis agroalimentaria, pero también podemos estudiar las alternativas a ese modelo. Y dentro de esas alternativas están estos circuitos socioeconómicos que van desde la producción al consumo, como el caso de las ferias, que buscan favorecer a los productores pequeños, así como el acceso al consumo en cantidad y calidad, por lo que aparece también lo agroecológico”, expresó.

Ignacio García buscará describir el funcionamiento de la feria, con la ayuda del profesor Emanuel Jurado. Foto: Unidiversidad

Vidaferia en clave geográfica

Para García, el contexto de crisis agroalimentaria funcionó como disparador para plantear el tema de investigación. Dijo que, frente a la concentración de la cadena y a la distribución y acceso desigual de los alimentos, es necesario visualizar y analizar alternativas como la de las ferias agroecológicas, en el caso de su trabajo, de la Vidaferia.

“La vemos no solo como una feria, sino como un nodo de comercialización de una red más grande, que puede ser provincial o quizás exceda la provincia. La idea es preguntarnos qué respuestas, qué expectativas cumple ese lugar de comercialización tanto para los productores como para consumidores y me refiero tanto a expectativas económicas, de sustentabilidad, ver si todos son productores o si algunos compran y venden, es decir tratar de verlo en clave geográfica y de red”, comentó.

García explicó que parten de la idea de feria como nodo, como un lugar de encuentro, de producción y comercialización que une espacios urbanos y rurales- Esto, comentó, es un aspecto importante teniendo en cuenta que Mendoza cuenta con un cinturón productivo que rodea a la Ciudad, donde se cultivan las hortalizas y frutas que se consumen a diario. 

El estudiante comentó que la organización y funcionamiento de la feria es el disparador de una serie de preguntas que van desde cómo se conformó la red, las características de quien produce, cómo lo hace; hasta la relación que tienen con quienes consumen y las razones para que acudan cada sábado a comprar alimentos. Para intentar responderlas, no sólo realizarán un trabajo exploratorio y descriptivo, sino que sumarán encuestas y entrevistas a quienes cultivan y a quienes consumen.

Jurado explicó que las ferias generan acuerdos entre quienes producen y quienes consumen, que buscarán analizar. Foto: Unidiversidad  

Jurado dijo que más allá del trabajo enfocado en la Vidaferia, participan en un proyecto federal con distintas universidades cuyo objetivo es analizan los circuitos socioeconómicos de alimentos, que van desde la producción hasta el consumo, pasando por la comercialización. Explicó que estos siguen una lógica distinta a la global, porque buscan beneficiar a quien produce en pequeña escala y a quien consume.

El profesor comentó que mientras el sistema alimentario global tiende a separar la producción del consumo, estos circuitos alternativos buscan acortar las distancias. Dijo que los beneficios de este acercamiento no se reducen al aspecto geográfico, sino a muchos otros, como el ambiental -porque la huella de carbono es menor- y al social, ya que es necesario que existan acuerdos entre quienes producen y quienes consumen.

“Esos acuerdos pueden ser diversos, por ejemplo, las personas que van a la Vidaferia apuestan a consumir algo saludable, pero además están fomentando un tipo de producción de una organización específica. Quien consume en esos espacios hace una apuesta política por ese tipo de consumo, porque cree que es positivo para el desarrollo de la economía local, cree que es positivo que los campesinos pueden seguir trabajando en el campo, produciendo alimentos y no verse obligados a trasladarse a la ciudad con todos los problemas que eso puede generar. Y ese tipo de acuerdo social, económico, pero sobre todo políticos, se supone que es mucho más fácil cuando hay una proximidad física que de alguna forma genera confianza”, expresó.

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