Baches, calles cortadas y la frustración de las obras interminables

Por momentos, parece imposible cruzar de un punto al otro del Gran Mendoza. ¿Hay coordinación entre los municipios y Aysam? Falta de planificación en los tiempos de ejecución es una de las críticas.

Baches, calles cortadas y la frustración de las obras interminables

Foto: Construar

Sociedad Unidiversidad Obras públicas / por Por Unidiversidad / Emilio Murgo / Publicado el 30 DE MARZO 2021

Las callecitas de Mendoza tienen ese qué sé yo… Así podría haber arrancado el tango “Balada para un loco” (de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer) si hubieran circulado por nuestra provincia. Es que si bien cada calle del Gran Mendoza tienen su encanto y su belleza, le debemos anexar también una inconmensurable cantidad de baches, calles cortadas y obras interminables.

En este sentido, llama mucho la atención las demoras de las obras en los departamentos de la zona metropolitana y es por esta razón que las preguntas que deberíamos hacernos son, entre otras, si los plazos de obra se respetan efectivamente y, sobre todo, si cada uno de los actuantes trabaja de forma coordinada.

Marcelino Iglesias, intendente de Guaymallén, uno de los departamentos más criticados por la falta de bacheo, habló con Unidiversidad para explicar cómo es el funcionamiento de las obras que se realizan en los municipios y cuáles son las dificultades que se les presentan para terminar a tiempo. “El tema de Guaymallén es un problema crónico y, sobre todo, de una falta de inversión de muchos años. Esto recaló en una falta de obras e infraestructura básica. Esto incluye obras que no le competen al municipio, pero que son sustanciales”.

“Nosotros desde el municipio iniciamos un camino que nos ha traído muchos dolores de cabeza, pero creemos que al mediano y largo plazo estas obras van a ser muy beneficiosas para los vecinos del departamento y para quienes transiten por el mismo”, afirmó el intendente.

Las obras más importantes e integrales actualmente en Guaymallén son: la obra del Carril Godoy Cruz, la obra sobre calle Avellaneda, la obra sobre Arturo González, la obra sobre Severo del Castillo, sobre calle Azcuenaga y principalmente la obra que se está realizando sobre calle Tirasso.

Según Iglesias, los problemas de estas obras podríamos centrarlas en cuatro componentes:

  • El primero de ellos es que este tipo de obras son muchas más costosas.
  • El segundo punto refiere a que son obras técnicamente mucho más complejas.
  • Otro punto a tener en cuenta es que este tipo de obra fastidian a los vecinos producto de la cantidad de cortes e inconvenientes que estas generan.
  • Y por último, estas obras son mucho más lentas.

Una mirada técnica

En este marco de falencias viales es importante entender la mirada de la otra parte responsable de la ejecución de una obra, es por ello que consultamos a Daniel Di María, presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, quien sostuvo: “En realidad, siempre las obras en la vía pública generan complicaciones para la ciudadanía. Romper una calle implica un inconveniente, es por ello que los vecinos debemos hacer un esfuerzo para comprenderlo. Igualmente, es cierto que la planificación no es la correcta, especialmente porque no se trabaja del todo mancomunado entre los municipios”.

“Desde el punto de vista de la ingeniería, cuando se planifica una obra se debe definir el tamaño de la misma, que zona abarca, cuales son las afectaciones que se van a generar a fin de  organizarlas de manera tal que los avances de las obras sean sectorizados, con el fin de no afectar en desmedida a los vecinos. Lo que ocurre es que los tiempos de la política no son iguales a los tiempos de la planificación, lo que determina que en muchas ocasiones se apuren las obras demasiado y por lo tanto se trata de abarcar muchas obras al mismo tiempo y terminan generando muchos problemas de logística”, destacó el ingeniero.

Aysam y el poco trabajo (des)coordinado con los municipios

Los municipios y Aysam (el organismo encargado de reparar roturas de agua y cloacas) deben trabajar en tándem. Aunque muchas veces la falta de planificación hace que muchas obras urbanísticas se vean afectadas por las reparaciones de Aguas Mendocinas., incluso llega a reparase dos a tres veces la misma calzada por la falta de trabajo mancomunado entre las instituciones.

“El problema de fondo que tiene Guaymallén refiere el mal estado de las redes de agua y cloacas. Esta es una realidad que se presenta en la mayoría de los departamentos del Gran Mendoza. Las redes de agua y cloaca están colapsadas, es por ello que arreglamos y encarpetamos una calle y al poco tiempo tenemos pérdidas de aguas. Si bien trabajamos colaborativamente con Aysam para su reparación, nosotros no podemos corregir estas pérdidas de agua” manifestó Iglesias.

“Aysam muchas veces, por la altísima demanda que hay, solo arreglan las roturas, pero no cambian todo el tramo, por lo que muchas veces el municipio debe reparar dos, tres o hasta cinco veces un mismo lugar”, reafirmó Iglesias.

“Estos problemas impiden una planificación adecuada, ya que muchas veces puede haber defectos de una construcción, pero muchas otras son indolencia de los propios vecinos, ya que hay personas que hacen conexiones clandestinas fluviales a las cloacas y cuando llueve hay una sobrepresión, lo que termina por generar las rupturas en el asfalto. En lo que se está trabajando es en reemplazar las redes de aguas y cloacas antes de trabajar en la parte urbanística como la calzada, vereda, cordón cuneta, alumbrado, etc.”, continuó el jefe comunal.

Volviendo a la palabra del presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, Di María aclaró que debería haber una planificación más integral en todos los departamentos que corresponden al Unicipio.

“Desde nuestro punto de vista, falta una planificación más integral de obras en todo el Gran Mendoza. Tenemos un inconveniente bastante difícil de solucionar y va a perdurar lamentablemente durante un largo tiempo. Debemos entender que las redes de agua y de cloacas son muy viejas. Todas exceden las capacidades que se preveían y es por eso que se originan todos los problemas con Aysam. Lo que no están haciendo bien las comunas es justamente la coordinación con Aguas Mendocinas, a fin de exigirles que la reparación sea inmediatamente después de la habilitación de la obra”.

Unidiversidad se contactó con Aysam para que dieran su punto de vista y se comprometieron a dar una respuesta sobre esta situación, aunque más adelante.

Finalmente, también consultamos qué rol cumple la Dirección de Vialidad Provincial. Darío Celayez, vocero de la repartición, nos dio una panorama de cómo se combate esta problemática en aquellas calles y rutas dependientes a su jurisdicción.

“En lo que respecta a la provincia -detalló Celayez-, desde finales de diciembre a esta parte, trabajamos fuertemente en reconstruir una serie de rutas y caminos que no estaban consolidados (caminos de ripio). El desafío que tenemos por delante es reconstruir todos las calles y caminos que han sido afectadas por el agua, con el fin mejorar las calles y rutas provinciales para que los vecinos y transeúntes no tengan dificultades, sobre todo en aquellos sectores destinados al turismo".