COVID-19: solo 4 de cada 10 personas en el país aceptarían recibir una vacuna antes que el resto

Así surge de una encuesta de la Universidad de Belgrano. La carrera para encontrar una vacuna genera expectativas en la población mundial, pero también incertidumbre.

COVID-19: solo 4 de cada 10 personas en el país aceptarían recibir una vacuna antes que el resto

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Unidiversidad / Clarín

Publicado el 03 DE NOVIEMBRE DE 2020

Cerca de 200 grupos trabajan a nivel mundial en busca de una vacuna contra el coronavirus, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) está siguiendo de cerca el desarrollo de unas 140. Algunas de ellas están muy avanzadas, como la vacuna experimental Sinovac Biotech (China), la llamada ChAdOx1 nCoV-19 de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y la desarrollada por la compañía Moderna (Estados Unidos). Otras, como la vacuna rusa Sputnik V, ya se están aplicando. Este lunes se supo que Argentina ya expresó su voluntad de comprar 25 millones de dosis. 

Normalmente, el desarrollo de una vacuna no toma años, sino décadas. Por el apuro que impone la pandemia, científicos esperan lograr hacer el mismo trabajo en cuestión de meses. 

Es decir, contaríamos con la vacuna tan solo un año o un año y medio después desde que emergió por primera vez el SARS-CoV-2. Esto sería un hito en la ciencia, pero, al mismo tiempo, tanta premura generó dudas sobre su calidad. 

El Centro de Opinión Pública (Copub) de la Universidad de Belgrano realizó una encuesta a 450 personas mayores de 18 años sobre este tema y para saber qué haría la gente en el caso de que llegue una vacuna al país. Puntualmente, preguntó si buscaría inmunizarse rápido o no.

Ante la pregunta de si estaría dispuesto a ser de las primeras o los primeros en aplicarse la vacuna del coronavirus –una vez que se complete la fase final de investigación y desarrollo del fármaco– solo el 38 % respondió que sí. En tanto, el 17 % preferiría por lo menos esperar un tiempo antes de aplicársela y el 28 % directamente dijo que no.

En el mismo sentido, el 61 % se mantiene optimista respecto de la posibilidad de obtener una vacuna contra la COVID-19 antes de fin de año. Mientras tanto, el 28 % es pesimista al respecto y el 11 % desconoce qué nos deparará el destino sobre el particular.

El estudio, vale la aclaración, se realizó antes de que se conociera la noticia de que la Argentina podría recibir cerca de 10 millones de dosis de la vacuna rusa en diciembre.  Orlando D’Adamo, director del centro, dijo que "la gente está con mucha incertidumbre con muchas cosas, en lo emocional, en lo económico y también sobre cuándo se va terminar esta pandemia".

"La gente ve a la vacuna como la única solución. Si bien está esperanzada, tiene precauciones y prevenciones sobre qué es lo que se va a meter en el cuerpo. Todavía falta mucha información certera sobre la seguridad de la vacuna", amplió D'Adamo.

Agregó que "el Gobierno va tener que hacer una campaña muy fuerte, con información certera sobre la seguridad de la vacuna, para que la gente la acepte".

Qué se sabe de Sputnik V, la vacuna que Argentina comprará a Rusia

La Sputnik V se constituyó el pasado 11 de agosto en la primera vacuna contra el coronavirus oficialmente registrada en el mundo por un gobierno, tras seis meses de pandemia y, según los resultados publicados en la revista médica británica The Lancet, el producto genera anticuerpos y no provoca incidentes adversos.

En la encuesta también se preguntó sobre el trabajo del Gobierno durante la pandemia. En este sentido, el 41 % de los participantes califica como mala la gestión, mientras que el 35 % considera que es buena. El 19 % la juzga regular y el 5 % no tiene opinión formada al respecto.

En lo que sí existe un mayor consenso, sin embargo, es en el cansancio ante las restricciones impuestas con el propósito de evitar el contagio. El 86 % así lo manifiesta. Apenas el 10 % indica no sentirse nada agobiado por las medidas de distanciamiento social, mientras que el 4 % restante prefiere no revelar su percepción en este sentido.

“Los resultados indican que la caída en la aprobación de la gestión de la pandemia muestra una tendencia prácticamente irreversible en proporción inversa con el aumento de casos, de muertes y el tiempo transcurrido”, analiza D’Adamo, director del Copub.

De hecho, el director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano precisa que, en junio, la evaluación de la gestión del Gobierno sobre la COVID-19 como buena sumaba el 68 %. En julio había descendido al 53 %. En agosto siguió bajando hasta el 42 %, pero solo el 15 % la calificaba como mala, mientras que en septiembre (el 40 % buena versus el 42 % mala), los guarismos resultaron muy parecidos a los de octubre.

Sobre la posibilidad de que suframos una segunda ola, como ocurre actualmente en Europa, D'Adamo opina: "Va a ser muy difícil convencer a la gente de volver a una cuarentena estricta. Para eso, hay que realizar una campaña ahora para comunicarle a la gente que el año que viene podría ocurrir una segunda ola, así no nos toma desprevenidos".

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