Cuánta población debe vacunarse en Argentina para alcanzar la inmunidad de rebaño

Se estima que sería entre el 65 % y el 70 % de la población objetivo. Por qué es tan importante no dejar de vacunarse. El caso del sarampión.

Cuánta población debe vacunarse en Argentina para alcanzar la inmunidad de rebaño

Ilustración: Verywell Health / Brianna Gilmartin

Ciencia y tecnología

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Mariano Rivas

Publicado el 19 DE FEBRERO DE 2021

Para ir hacia el objetivo de disminuir la transmisibilidad del virus y controlarlo, siempre se hacen cálculos de cuántas personas deben estar vacunadas. Al hecho de que una gran proporción de la población objetivo se inmunice, protegiendo indirectamente a aquellas personas que no se pueden vacunar, se le denomina inmunidad colectiva o inmunidad de rebaño. Si bien varía según la enfermedad, se estima que, en el caso del coronavirus, la población objetivo que debe estar cubierta está entre el 65 % y el 70 %.

“El término efecto rebaño hace una homologación con el rebaño de ovejas, que protegen a las más débiles en el interior de este del ataque del lobo”, sintetizó Sergio Saracco, médico especialista en Toxicología y director del Observatorio de Salud Pública y Problemáticas de Consumo de la UNCUYO.

La la deseada inmunidad de rebaño en el caso del coronavirus se empezó a discutir con el desarrollo de las vacunas por los distintos laboratorios. En el caso del sarampión, para lograr la inmunidad de rebaño se necesitó vacunar al 95 % de la población objetivo. Para la polio, se requirió una cobertura de alrededor del 80 %.

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Qué es la población objetivo

Argentina, al igual que otros países del mundo, implementa una estrategia de vacunación escalonada y en etapas, en la que se van incorporando distintos grupos a lo que se define como población objetivo a vacunar. Esto está sujeto al suministro de vacunas y se priorizan las condiciones definidas de riesgo. 

De acuerdo a los riesgos que determina el lugar de trabajo, se determinó que el personal de salud, de las FF. AA., de seguridad, de los servicios penitenciarios, docentes y no docentes están dentro de esta población. Por otra parte, por padecimiento de enfermedad grave, adultos mayores y personas en grupos de riesgo de todas las edades también la integran.

Foto: Prensa de Gobierno de Mendoza

Por la desigual distribución de las vacunas entre países ricos y países pobres, para pensar la inmunidad colectiva se usan parámetros nacionales. “Nosotros hacemos siempre el análisis de las coberturas a nivel nacional —indicó Iris Aguilar, médica y jefa del Departamento de Inmunizaciones del Ministerio de Salud—. Obviamente, pretendemos lograr la inmunidad de rebaño a nivel provincial, pero con el flujo de personas que existe interjurisdiccionalmente y a nivel internacional, es sumamente importante tener niveles altos de coberturas de vacunación”.

Esto es, explicó Aguilar, para que si entra alguien con el virus, quede solamente como un caso importado y no se generen casos secundarios que darían lugar a la eventual reintroducción de la enfermedad. 

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Cómo funciona la inmunidad colectiva

Si hay cuatro personas en un lugar y solo la persona 1 está vacunada, es muy probable que la persona 2 contagie a la 3 y a la 4. Pero si hubiera tres personas vacunadas, entonces se cortaría el contagio. Así graficó Saracco la lógica que sigue la inmunidad de rebaño.

Para valorar la importancia de la inmunidad colectiva, basta con ver el caso del sarampión, que presentó entre 2019 y 2020 un rebrote. Los casos que se detectaron en el 2019, con un brote en CABA y en la Provincia de Buenos Aires, tuvieron que ver con la baja en las coberturas de vacunación en la población objetivo. 

“Cuando cayeron por debajo del 95 % y llegaron extranjeros, aparecieron casos de sarampión importados, y como tuvieron contacto con personas no vacunadas, el virus se fue transmitiendo y aparecieron casos de sarampión autóctono”, explicó Aguilar. Luego de ese grave traspié, en Argentina el sarampión fue controlado en julio de 2020, tras haber concluido el plazo requerido de 12 semanas sin casos. 

Foto: Prensa de Gobierno de Mendoza

 

Metas a futuro: regular dosis y controlar la aparición de nuevas cepas

Administrar bien la oferta de vacunas, que se seguirá intensificando en los próximos meses, permitiría simplificar y llegar al porcentaje del 70 %. “Con eso se considera que estaría frenada la circulación —aclaró Saracco—. Una vez que esto se mantiene estable, porque se ve que cayó la cantidad de ocupación de camas, la cantidad de casos, que no haya casos registrados de muerte, la OMS dirá que la pandemia terminó, cada país irá diciendo que tiene controlado el foco y entraremos en la normalidad”.

Luego de atravesar la pandemia, Saracco señaló que se entraría en una nueva etapa. Entonces, quedaría por delante saber cada cuánto hay que aplicarse una dosis y permanecer alertas ante la posibilidad de que surja alguna cepa que no cubra la vacuna, ante lo que se tendría que reforzar la inmunización con una vacuna que cubra esa nueva cepa, como se hace con la gripe.

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