Se intensifica el debate por las patentes de las vacunas contra el coronavirus

Hasta diciembre de 2020, 26 millones de personas fueron beneficiarias del fomento a la producción de medicamentos genéricos en lugares donde las patentes no estaban vigentes o impugnándolas en los tribunales.

Se intensifica el debate por las patentes de las vacunas contra el coronavirus

Varios países del mundo apoya la inciativa de liberar las patentes de las vacunas contra la COVID-19. Foto: RTVE

Sociedad Unidiversidad Vacuna COVID / por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 06 DE MAYO 2021

El debate sobre la exención de patentes de vacunas, en este caso contra la COVID-19, que desde diciembre de 2019 contagió a más de 155 millones de personas y mató a 3,2 millones, no es nuevo, y tiene los mismos impulsores y su más importante antecedente en la lucha del fármaco contra el virus del sida.

Un poco más de dos décadas atrás, a finales de los años 90 del siglo pasado, los antirretrovirales –medicamentos antivirales específicos para el tratamiento de infecciones por retrovirus– revolucionaron los tratamientos contra el virus del sida.

No obstante, el elevado precio del tratamiento basado en las triterapias –dos o tres fármacos– era inalcanzable para la inmensa mayoría de los seropositivos. Una de las regiones más golpeadas por el VIH fue África, que estaba inmersa en una epidemia de sida; fue entonces cuando Sudáfrica, acompañada también por India, encabezó la batalla por la liberación de las patentes de antirretrovirales genéricos para que la población africana tuviera acceso al tratamiento.

En 2001, en el apogeo de la enfermedad, la Declaración de Doha relativa al acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Adpic) y la Salud Pública reconoció el derecho de los gobiernos a tomar todas las medidas necesarias para eliminar las patentes y otras barreras de propiedad intelectual, para priorizar la salud pública frente a los intereses comerciales. Pero fue recién en 2003, con un acuerdo temporal confirmado luego a fines de 2005, que se consiguió introducir la exención al derecho de propiedad intelectual.

Este convenio permitió que los países de menos recursos y afectados por graves enfermedades infecciosas, como el paludismo, tuberculosis o sida, pudieran importar medicamentos genéricos en el caso de que no los pudieran producir ellos mismos. Hasta diciembre de 2020, 26 millones de personas fueron beneficiarias del fomento a la producción de medicamentos genéricos en lugares donde las patentes no estaban vigentes o impugnándolas en los tribunales, recordó la organización Médicos Sin Frontera.

Además, el precio del tratamiento se redujo de los 10 000 dólares por paciente por año fijados por farmacéuticas a principios del milenio a 70 dólares.

La solicitud de exención actual, planteada inicialmente por India y Sudáfrica, dirigida a la Organización Mundial del Comercio para acelerar la respuesta al coronavirus, implica un paso similar al desarrollado durante la epidemia del sida.

 

Médicos Sin Fronteras: "Los laboratorios crearon escasez y exclusión de vacunas"

El control de los grandes laboratorios productores de las vacunas contra el coronavirus "llevó a este escenario de escasez y exclusión que hace prever que la pandemia siga varios años", alertó el asesor de Médicos Sin Frontera (MSF), Felipe Carvalho, que, aunque calificó de "histórica" la decisión de Estados Unidos de apoyar una exención temporal de la propiedad intelectual, anticipó un efecto rebote en la Unión Europea y Brasil, que todavía se oponen.

La propuesta por un levantamiento temporal de las patentes fue presentada en octubre por India y Sudáfrica dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y, tras varios meses de escasos avances, el gobierno de Joe Biden anunció ayer martes que suma su respaldo, lo que les metió presión a otras naciones desarrolladas, sedes de las farmacéuticas, que rechazan esa opción.

"Es una decisión histórica y muy importante. En las últimas semanas, la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, ya había dicho que las soluciones de mercado no estaban funcionando y que la inequidad actual es inaceptable", explicó a Télam Carvalho, coordinador para Latinoamérica de la Campaña de Acceso a Medicamentos de MSF.

El referente brasileño aclaró que la exención "no es una solución mágica", pero opinó que, "si no se eliminan estas barreras legales, no salimos de donde estamos ahora, con un excesivo control de las empresas de los precios, los plazos y la tecnología". "Este control llevó a al escenario actual de escasez y exclusión de vacunas, y nos pone en riesgo de que la pandemia siga por varios años más", añadió el representante de la ONG presente en 70 países y que desde el año pasado reclama a los laboratorios y los Gobiernos que levanten las patentes de los fármacos y testeos ante la emergencia global.

Carvalho anticipó, además, que la decisión de Estados Unidos provocará un respaldo de otros países, lo que ya ocurrió con Francia, Rusia y Nueva Zelanda. "Es importante que este movimiento llegue también a Latinoamérica porque aún hay muchos oponiéndose. Los pocos que la apoyan son Argentina, Bolivia, Venezuela y algunos de países de América Central", resaltó. "Brasil está abiertamente en contra, mientras que Chile, Colombia y Ecuador vienen repitiendo cuestionamientos que en la práctica significa dilatar el debate. Y otros están en silencio, como Paraguay y Uruguay", precisó.

El caso de Brasil es relevante por el peso en la región y por ser uno de los más afectados en el mundo por la COVID-19, además del significado político asumido por el gobierno de Jair Bolsonaro de ir en una dirección contraria al resto de sus socios en el Brics, el bloque que comparte con Rusia, China, India y Sudáfrica. "Hay mucha presión interna en Brasil: parlamentarios y representantes de la sociedad civil que demandan un cambio de posición. Brasil está cada vez más aislado a nivel internacional, y más ahora con este cambio de posición de Estados Unidos", indicó el asesor de MSF.

Las decisiones en la OMC se realizan por consenso, por lo que la exención temporal no va a avanzar mientras se mantenga el rechazo de Reino Unido, Suiza y la Unión Europea, que hoy, a través de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, realizó una declaración bastante tibia sobre su posicionamiento, a diferencia de Alemania, que reafirmó su oposición. Las grandes farmacéuticas también están en contra, con argumentos que van desde una defensa de la innovación a afirmar que la suspensión de las patentes no va a incrementar la producción global de fármacos.

"Si esta propuesta no va a cambiar nada, ¿por qué están tan preocupadas de expresar su rechazo?", respondió Carvalho, y añadió: "Hay productores de países como Canadá, Israel, Bangladesh e India que declararon que tienen capacidad y conocimientos técnicos para fabricar vacunas como la de Johnson & Johnson, pero no logran tener acceso a las informaciones técnicas ya que las empresas no están interesadas en tercerizar la fabricación".

"Al principio de la pandemia, los países hablaban de las vacunas como bienes públicos globales. Esto lo decían (el presidente francés Emmanuel) Macron, (la canciller alemana Angela) Merkel, entre otros, pero cuando empezó la discusión en la OMC, fue evidente el lobby de las farmacéuticas", criticó.

El debate sobre la propiedad intelectual va a seguir en reuniones informales en el seno del organismo multilateral con sede en Ginebra, Suiza, previstas para la segunda quincena de este mes. Los más de 100 países que la apoyan se comprometieron a modificar parte de la propuesta original con el objetivo de lograr un consenso en una votación prevista para principios de junio.