El FMI exhortó a los países a cobrarles un impuesto a las empresas multinacionales

El Fondo Monetario Internacional les pidió que firmen un acuerdo fiscal global para que los que tienen leyes menos sofisticadas puedan cumplir y beneficiarse.

El FMI exhortó a los países a cobrarles un impuesto a las empresas multinacionales

Foto: Télam

Internacionales Unidiversidad por Unidiversidad / Fuente: Télam / Publicado el 12 DE JULIO 2021

El Fondo Monetario Internacional (FMI) exhortó a los países miembros a firmar el acuerdo fiscal global, para simplificar las reglas de manera que los países que actualmente tienen leyes menos sofisticadas puedan cumplir y beneficiarse, de un impuesto global del 15 % a las multinacionales. Un total de 132 países y jurisdicciones respaldaron este acuerdo, según informó la agencia Bloomberg.

Aproximadamente un tercio de los 190 países miembros del FMI aún no han firmado el acuerdo y muchos de ellos no son parte de las conversaciones lideradas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Una preocupación clave para algunas naciones es que las reglas sean relativamente simples, dijo Geoffrey Okamoto, primer subdirector gerente del FMI, después de la reunión de ministros de finanzas del Grupo de los 20 en Venecia.

"El FMI quiere un sistema que funcione para todos los miembros, aunque todavía hay margen para simplificar tanto el pilar uno como el pilar dos", dijo Okamoto. "Todavía hay que prestar atención para mantener esto lo más simple posible para hacer el trabajo, de modo que sea fácil y eficiente de administrar", agregó.

Por su parte, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, dijo que en su país "la iniciativa podría estar lista no antes de la primavera de 2022". Yellen sostuvo: "Incluir disposiciones para implementar el llamado impuesto mínimo del pilar 2 en un proyecto de ley presupuestaria este año en el Congreso podría tener aprobación de la mayoría demócrata, pero sin el apoyo republicano".

La parte del pilar 1 pondría fin a los impuestos unilaterales sobre los servicios digitales a cambio de un nuevo mecanismo que permitiría ser gravados, en parte, por los países donde venden productos y servicios, en lugar de solo aquellos que albergan su sede o propiedad intelectual.