“El trato a los trabajadores golondrina fue inhumano”

Así lo aseguró el secretario general de Foeva, Guido Álvarez. Dijo que el desafío es evitar que se repitan situaciones como la de la Terminal de Ómnibus de Guaymallén.

"El trato a los trabajadores golondrina fue inhumano"

Los trabajadores quedaron varados en la terminal, a la espera del permiso de circulación para regresar a sus provincias. Foto: Ariella Pientro

Sociedad Unidiversidad Aislamiento obligatorio / por Verónica Gordillo / Publicado el 23 DE ABRIL 2020

El secretario general de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva), Guido Álvarez, calificó como inhumano el trato que recibieron los y las trabajadoras golondrina que llegaron a Mendoza para levantar la cosecha y que quedaron varados una semana en la terminal de ómnibus hasta poder regresar a sus provincias.

Álvarez reconoció que esta situación se repite, que es de larga data, pero que se recrudeció con el aislamiento obligatorio decretado por la Nación a causa de la pandemia de COVID-19.

El gremialista comentó a Unidiversidad que, más allá de denunciar la situación puntual ante la Subsecretaría de Trabajo, el desafío a futuro es buscar y encontrar una solución de fondo. Dijo que para esto es necesario que tanto el gremio como representantes del sector empresario y del Gobierno se sienten a una mesa y acuerden políticas conjuntas para que no se repita esta situación.

Trabajadores golondrina varados en Mendoza y el drama del retorno

Luego de esperar varias horas, días, con más dudas que certezas, un grupo de trabajadores golondrina logró subirse a tres colectivos que partieron rumbo a Jujuy y otro a Salta, luego de terminar su trabajo en la cosecha en Mendoza.

Álvarez planteó la necesidad de que las partes realicen acuerdos a largo plazo. Señaló que, si bien representa a los obreros vitivinícolas, en esta búsqueda de soluciones deberían estar incluidos todos los gremios y asociaciones que nuclean a trabajadores que levantan las distintas cosechas, como la de aceitunas o nuez, entre otros productos.

 “Como gremio, creo que esto lo tenemos que tomar como un desafío. Los  trabajadores no pueden vivir esta situación y esta es una lucha en la cual todos tenemos que estar incluidos, sin colores políticos. Lo que vivieron los trabajadores fue inhumano y tenemos que encolumnarnos todos para que esto no siga sucediendo”, fueron sus palabras.

En Mendoza hay alrededor de 16 mil obreros de viña registrados. A ellos se suman –según cálculos del gremio– unos 3000 trabajadoras/es informales, un porcentaje importante de los cuales llega para la época de cosecha especialmente desde las provincias norteñas, y que son conocidos como "golondrinas".

Trabajadores golondrina y un protocolo que no funciona

Las imágenes de los y las trabajadoras golondrina varadas en la terminal de Mendoza durante una semana, sin poder volver a sus provincias de origen, es la muestra de que el protocolo que acordaron representantes de la industria y el Gobierno por la pandemia del COVID-19 no funciona.

 

La cosecha, exceptuada

Por pedido del gobernador Rodolfo Suarez a la Nación, se exceptuó a las actividades de la cosecha de la cuarentena obligatoria, ya que quedaron al margen “las industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos”.

A partir de esa excepción, el Gobierno realizó un protocolo de actuación con recomendaciones a los industriales y a dueños de fincas para resguardar a los y las obreras que levantaron la cosecha de uva, entre otras, y pusieran en marcha las distintas medidas de prevención. 

Obreros de la viña, el eslabón más olvidado de la cadena productiva

El secretario general de Foeva, Guido Álvarez, dijo que la situación es crítica. En Mendoza hay 16 mil trabajadores en blanco que cobran un sueldo inicial de 13 500 pesos por 8 horas. Cuestionamientos al sector empresario y a la falta de políticas ...

El inconveniente se generó cuando los trabajadores y trabajadoras buscaron volver a sus provincias. Se trasladaron a la terminal, pero quedaron varados en el predio una semana, ya que las firmas de colectivos debían conseguir un permiso de tránsito otorgado por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que se demoró.

Familias enteras de trabajadores pasaron noches a la intemperie, con la asistencia de representantes de distintas organizaciones –a quienes personal de Gendarmería tomó los datos– y a las que luego se sumó personal del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.

Entre el lunes y el miércoles, muchos de los obreros pudieron iniciar el viaje a sus provincias de origen. Sin embargo, otro grupo de personas fue trasladado a distintos albergues, hasta que se consiga el permiso de tránsito y puedan regresar a su hogar.