Infografía: Gran Mendoza, el segundo aglomerado del país con mayor caída del em­pleo

Mirá en detalle los resultados del informe de la UNCUYO que reflejan la relación entre la pandemia y el trabajo. Las ayudas estatales por la pandemia y los sectores más perjudicados.

Infografía: Gran Mendoza, el segundo aglomerado del país con mayor caída del em­pleo

Sociedad Unidiversidad Desempleo / por Florencia Martinez del Rio / Publicado el 09 DE JUNIO 2021

El Instituto de Trabajo y la Producción de la UNCUYO, a través del Observatorio Laboral, realizó el Informe 2020 sobre el impacto de la pandemia de COVID-19 en el mundo del trabajo. Este estudio reunió diversas fuentes de datos relacionados con la evolución de los principales indicadores laborales, las condiciones laborales de los grupos poblacionales y el comportamiento del empleo en diferentes sectores. Mirá las infografías para conocer cuáles fueron las tasas de actividad, empleo, desempleo e informalidad, tanto en la Mendoza como en Argentina.

Según el informe, los datos sobre la economía del país en marzo del año pasado ya eran alarmantes, con una caída de la actividad en ese mes del 11,5 % respecto de igual período de 2019, según el Indec. Durante 2020, la crisis se profundizó debido a la pandemia y los indicadores mostraron caídas tanto a nivel nacional como provincial.

 

Argentina

Al igual que en el conjunto de la región, el escenario argentino previo a la pandemia no era alentador, ya que se conjugaba una economía en recesión con altos niveles de inflación y endeudamiento, explicó el informe. Esta combinación resultó letal para la dinámica de los mercados laborales, lo que se agudizó con la crisis sanitaria, económica y social generada por la COVID-19.

En 2020, Argentina registró una caída de su Producto Bruto Interno del 9,9 %. Los que más sufrieron las caídas anuales fueron el sector hotelero y gastronómico (el 49,2 %), los servicios sociales, comunales y personales (el 38,9 %) y la construcción (el 22,6 %).

En cuanto al desempleo, este creció hasta el 11,5 %, un aumento menor al que se esperaba dada la caída en la tasa de actividad, lo que muestra el efecto desaliento en la búsqueda activa de empleo, explicó el informe del Observatorio Laboral. A su vez, la informalidad laboral disminuyó el 4,9 %, pero, según el estudio, esta caída no fue causada por la mejora en las condiciones laborales de los y las trabajadoras, sino por la mayor destrucción de los puestos de trabajo más informales y desprotegidos, principalmente en el segundo trimestre. La tasa de asalarización registró un leve descenso del 0,4 %, situación que se explica por la mayor pérdida de empleos informales. 

 
 

Mendoza

En medio de este panorama nacional, Mendoza registró una profunda recesión que agravó su negativa situación económica de los últimos años. “La contracción del empleo y de la actividad económica impactaron de manera significativa en las condiciones de vida de los y las mendocinas”, señaló el estudio del Instituto del Trabajo y la Producción.

Entre los 12 principales aglomerados urbanos del país, el empleo privado se retrajo el 2 %. Solo tres aglomerados superaron esta cifra: Gran Jujuy (-6,8 %), Gran Mendoza (-4,7 %) y Gran Buenos Aires (-2,5 %). La mayor parte de la caída del empleo en estos lugares fue causada por el sector de la construcción.

De esta manera, el Gran Mendoza fue el segundo aglomerado del país con mayor retracción del empleo privado registrado en empresas de 10 o más trabajadores/as durante 2020 (-4,7 %), con 30 meses consecutivos de caída en el empleo privado formal.  Las ramas más afectadas fueron la construcción (-21,3 %), comercios, restaurantes y hoteles (-5,2 %) y servicios (-3,4 %). 

Al respecto, Belén Paz, integrante del equipo técnico que realizó este estudio, afirmó en Señal U que esto se debió a que es en las zonas urbanas donde se desarrollan las actividades que tuvieron mayores caídas, como el comercio, la hotelería y la gastronomía. Según el informe, “la angustiosa situación socioeconómica de los hogares mendocinos tiene como principal factor explicativo el adverso desempeño del mercado de trabajo que, si bien se agudizó a partir de la pandemia, ya venía mostrando un impacto negativo sobre las condiciones de vida de la población”.

 

La contracción del mercado de trabajo mendocino durante el segundo trimestre de 2020 provocó una disminución de la informalidad laboral, lo que se explica por el alto nivel de informalidad de los sectores económicos más castigados por la crisis. La posterior recuperación del empleo estuvo impulsada por la creación de puestos de trabajo de baja calidad, lo que disparó la informalidad al 41,4 % en el tercer trimestre del año.

Al respecto Belén Paz explicó: "Que existiera el DNU que prohibiera los despidos no impidió la caída del empleo. Estos se perdieron, principalmente los informales. Los más afectados fueron los y las trabajadoras de ese sector. Las mujeres tienen una participación muy importante en el sector informal".

Si bien en el segundo trimestre la participación laboral disminuyó a causa del confinamiento más estricto, a partir del tercer trimestre volvió a crecer y en el cuarto trimestre alcanzó el 49,5 %. Esta recuperación de la tasa de actividad a los niveles de 2019 se vincula con una apertura más rápida de las actividades económicas en Mendoza en comparación con el resto del país, lo que habilitó que las personas retornaran anticipadamente al mercado de trabajo.

Esta mayor participación laboral estuvo provocada por la necesidad de recuperar ingresos en los hogares luego de los meses de aislamiento, lo que generó que más personas intentaran conseguir un trabajo. No obstante, la tasa de empleo se redujo el 1,2 % en promedio durante 2020. 

En cuanto a la pobreza en el Gran Mendoza, esta alcanzó en el segundo semestre de 2020 al 44 % de las personas, lo que significa un aumento del 5,4 % interanual. Este dato, publicado recientemente por el Indec, se ubica por encima del promedio nacional (el 42 %) y lo convierte en el cuarto aglomerado más pobre del país.

 

Impacto de las medidas del Gobierno

En el intento de paliar la crisis, el Gobierno nacional aplicó una serie de medidas que fueron inéditas para el país. Según el informe del Observatorio Laboral, estas tuvieron un fuerte impacto. 

 
En Mendoza, la primera etapa del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) otorgó un salario complementario a más de 72 500 empleados y empleadas de al menos  9822 empresas. Entre las etapas 1 a 9, la provincia recibió $ 6843 millones, la quinta provincia que más recursos percibió: alrededor del 2,9 % sobre los $ 236 376,52 millones que se destinaron.

Respecto a monotributistas y autónomos/as, fueron 20 739 las personas físicas que accedieron a un crédito a tasa del 0 % (bonificada por el Fondep y garantizada al 100 % por Fogar). El monto total de esos créditos ascendió al menos a $ 2318 millones.

Otra de las medidas que alcanzó el mayor número de empresas, luego de la compensación de salarios del ATP, fueron los créditos al 24 %. Este instrumento, basado en una comunicación del Banco Central, permitió que 3877 empresas de la provincia accedieran a créditos por un monto de $ 18 038 millones

Entre las medidas de mayor alcance y requerimiento presupuestario tomadas por el Estado Nacional, es importante destacar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que permitió llegar a trabajadores/as informales. Esta medida alcanzó en Mendoza a 356 616 personas en su primera ronda, 358 672 en la segunda y 346 917 en la tercera, e implicó una transferencia de recursos por parte del Estado nacional de $ 10 622 millones.