Lo “natural” se apodera de la cosmética: beneficios, precauciones y diferencias con el mundo “sintético”

Cada día hay mayor circulación de los productos para el cuidado corporal con la etiqueta “natural”. El mercado artesanal de estos productos también viene creciendo. Para indagar en este universo, hablamos con emprendedoras de la cosmética natural y con una dermatóloga.

Lo "natural" se apodera de la cosmética: beneficios, precauciones y diferencias con el mundo "sintético"

Beneficios y cuidados de la piel al momento de elegir cosmética natural. Foto: Freepik

Sociedad

Unidiversidad

Soledad Maturano

Publicado el 02 DE AGOSTO DE 2022

Uno de los booms del momento es el consumo de productos naturales en distintas ramas del mercado. Así sea por mayor conciencia ambiental o por elegir materiales no sintéticos para colocar sobre el cuerpo, lo cierto es que lo “natural” gana cada vez más terreno en la cotidianidad. De esta manera, podemos encontrar productos naturales para el cuidado del cabello, para relajar, para la concentración, incluso para fumar –como alternativa a la tradicional nicotina–.

En esta oportunidad, Unidiversidad indagó en los productos naturales utilizados en la cosmética o, más sencillo, en la cosmética natural. Para conocer sus modos de funcionamiento, beneficios, precauciones y diferencias con la industrial, consultamos a dos cosméticas naturales y a una médica dermatóloga.

Para introducirnos en la temática, Ivana González, periodista, aromaterapeuta y cocreadora de De Raíz, explicó: “Los productos provenientes de la naturaleza nos hacen entrar en sintonía con la gran madre, nos ayudan a recuperar nuestro ritmo natural que la vorágine de la vida moderna nos hizo perder”. En esa línea, una vuelta a lo natural es “conectar con nuestra esencia”. Pero ¿de qué insumos hablamos al reivindicar lo natural?; ¿Cuáles son los cuidados que deberíamos tener?; ¿podemos pensar en un reemplazo de productos sintéticos por los de origen natural?, ¿cuáles son sus beneficios?

Para Ivana González, volver a lo natural es "conectar con nuestra esencia". Foto: Instagram De Raíz

Beneficios de la cosmética natural y sus diferencias con la tradicional

Consultamos sobre el tipo de elementos o materias primas que escogen para elaborar estos productos. Florencia Moyano, community manager y emprendedora en Flor Beauty Natural Cosmetics, comentó que utiliza “mantecas, aceites vegetales, extractos glicólicos, tinturas, arcillas, resinas” los cuales son “extraídos de la naturaleza o realizados a base de hojas, tallos de hierbas o semillas”

Por su parte, González, compartió que De Raíz emplea “aceites esenciales que provienen de plantas medicinales aromáticas”. “Son sustancias naturales altamente concentradas que, al ser inhaladas o aplicadas en la piel, tienen diversos beneficios terapéuticos, tanto a nivel físico y mental como emocional”.

Además, Moyano destacó la versatilidad de los insumos al momento de preparar distintos productos: “Podés hacer un jabón de limpieza facial en gel o sólido, colocándole los activos necesarios para que haga efecto”; o bien, el extracto de una misma planta puede ser utilizado para elaborar “un jabón, un tónico, una crema”. Asimismo, señaló como positivo que “realmente” podamos conocer qué ingredientes se usan para elaborar el producto. Resaltó también la articulación de la cosmética natural con la “economía circular”.

Florencia Moyano utiliza envases reciclables para sus productos. Foto: Instagram Flor Beauty Natural Cosmetics

Unidiversidad preguntó también sobre las diferencias con los productos de origen sintético. Al respecto, González señaló que los “aromas sintéticos” son sencillamente “aromas que agradan”, construidos en laboratorios, mientras que los “aromas naturales” tienen un “alto poder terapéutico” y vienen de “plantas medicinales aromáticas”. “Son sustancias químicas que actúan sobre nuestro sistema nervioso y traen energía o tranquilidad, según sea la planta que utilicemos”, completó.

En esa misma dirección, Moyano dijo que “las personas están buscando volver a sus raíces, reconectar y buscar terapias alternativas”. No obstante, expresó: “Los productos sintéticos o no naturales son creados en laboratorios con algún propósito que quizás la cosmética natural no llega a realizar”.

Además, advirtió que no debemos confundirnos: no por ser “natural” es un producto económico. “Los insumos son costosos y, para hacer un producto, tenés que partir generalmente de diez insumos como mínimo”.

 

¿Qué precauciones hay que tomar con los productos de origen natural sobre la piel?

Hablamos con la médica dermatóloga Natalia Cassani, que puso el acento en la importancia de conocer nuestro tipo de piel. “Siempre hay que ver el tipo de piel y si tiene o no una patología preexistente”, introdujo. Señaló también que las posibles reacciones alérgicas son independientes de que el producto sea natural o industrial: “La sensibilidad está en el tipo de piel y no tanto en el producto”.  

Explicó que algunas afectaciones –como la rosácea– hacen que la piel sea más sensible a determinados productos. Al utilizar, por ejemplo, “un aceite de romero, algo con jugo de limón o algo muy exfoliante”, puede producirse algún efecto contraproducente en esas pieles: “Se irritan y se produce un agravamiento de la rosácea”. Otras personas más propensas a tener reacciones alérgicas son aquellas que de chiquitas tuvieron dermatitis atópica o las personas celíacas, “que ya de por sí tienen una mayor incidencia de estos procesos alérgicos”.

Las reacciones alérgicas son independientes del origen del producto y dependen del tipo de piel. Imagen: Freepik

Por esa razón, Cassani sostuvo que tales pacientes tienen que asumir mayores precauciones al momento de utilizar algunos productos: “Un aceite de limón o una arcilla para tratar un cutis graso les pueden irritar”, advirtió.

En síntesis, es fundamental conocer el tipo de piel que tenemos. De hecho, según explicó Cassani, “si la piel está sana y no tiene ningún tipo de alergia, ni condición preexistente, no habría problemas con estos productos”.

Para saber qué tipo de piel tenemos y en qué estado se encuentra, tenemos que consultar con profesionales de la dermatología. En este sentido, la médica indicó que, así como hacemos consultas regulares en odontología o ginecología, también hay que hacerlo en dermatología. Señaló la importancia del chequeo anual de lunares y agregó que esos encuentros sirven para consultar sobre el tipo de piel que tenemos.

En tanto, las cosméticas que consultamos coincidieron en que ser naturales no exime a sus productos de tener riesgos. En ese sentido, González comentó que De Raíz ofrece cursos formativos. “Existen –continuó– varios aceites esenciales que son irritantes de la piel o fotosensibles, y al exponerse al sol, la piel puede mancharse. Es fundamental capacitarse sobre estos temas y sobre dosajes para una aromaterapia segura”.

Moyano, por su parte, recordó que siempre recomienda a sus clientes que consulten con un o una profesional de la salud. “También –continuó– se les comunica que, de tener alguna reacción alérgica o algún efecto, nos lo comuniquen y suspendan de inmediato el uso del producto”.

 

Cosmética natural o cosmética industrial

Elegir un producto de origen natural o industrial tiene que ver con el tipo de consumo que elige el o la clienta. Imagen: pexels

“Creo que lo importante está por el lado del consumidor, saber bien qué tipo de piel tiene y qué tipo de producto tiene que buscar para utilizar”, destacó Cassani. Es decir, la elección del producto –natural o industrial– es indistinta. “Si quiere ir por un tipo de cosmética que respete más el medio ambiente, o que, por su conciencia o sensibilidad, le parezca mejor la cosmética natural, me parece perfecto”, sostuvo.

La dermatóloga marcó que, si bien ambas son efectivas, las de origen industrial pueden actuar de manera más rápida para algunos fines.

Cassani explicó que la concentración y combinación de productos industriales hace que, en términos de efectividad, sea superior. “En una sola crema, te puedo poner ácido hialurónico, colágeno, vitamina C. Tiene un montón de cosas que, si las tuviera que llevar a una cosmética natural, sería casi imposible colocarlas”.

Por esa razón, explicó que la comparación no debe darse en términos de efectividad. En su lugar, resulta más interesante reflexionar sobre qué tipo de consumo elegimos: “Creo que la diferencia está más por el lado del consumo responsable del paciente y por el lado de la elección", concluyó.

cosmética natural dermatología cosmética industrial