Más allá de la pedagogía: "Para educar hay que aplicar políticas de cuidado"

La docente, psicopedagoga e investigadora de la Flacso, Dora Niedzwiecki (60), explica la importancia de que en todas las esferas de la educación haya conciencia para no desatender problemáticas que surgen en la secundaria y que no se limitan a lo académico.

Más allá de la pedagogía: "Para educar hay que aplicar políticas de cuidado"

Imagen ilustrativa publicada en elterritorio.com.ar

Sociedad

Unidiversidad

Zulema Usach

Publicado el 06 DE FEBRERO DE 2019

No sólo es palabra autorizada a la hora de abordar los temas ligados a la educación, por sus investigaciones y conocimientos logrados a lo largo de su trayectoria. De hecho, al revisar su extenso currículum, su formación da cuenta de que su experiencia se ha volcado a vivir el “día a día” dentro de la escuela desde todas las aristas posibles.

Dora Niedzwiecki (60) es maestra, psicopedagoga, magister, doctora en Ciencias Sociales e investigadora del Programa de Políticas, lenguajes y subjetividades en Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Pero además, dirige el núcleo de “Vida Cotidiana y Escuelas” y se ha focalizado en brindar un curso de posgrado que a nivel nacional buscar poner de relieve el tema de la escuela secundaria y las políticas de cuidado para con los/as adolescentes.

Sobre esta temática y de cara a un nuevo inicio del año lectivo en Mendoza, la profesional compartió con Unidiversidad su visión sobre la importancia que guarda el trabajo conjunto entre todos los actores que conforman la comunidad educativa, incluyendo a las familias.

Asegura, en líneas generales, que para que los y las estudiantes cuenten con un verdadero sistema de apoyo para poder desarrollarse, es fundamental que en cada eslabón de la cadena educativa exista una concepción integral e integradora de la adolescencia como una etapa que requiere de cuidados en todos los aspectos. La salud física y mental, entre otros tantos, es uno de los más importantes.

“Una definición genérica señala que las políticas de cuidado constituyen acciones destinadas a garantizar el bienestar físico y emocional cotidiano de las personas con algún nivel de dependencia”, señala Niedzwiecki al definir de manera formal el concepto sobre el cual luego se explaya.

(Dora Niedzwiecki posee una larga experiencia investigando temas educativos)

- ¿A qué se considera políticas de cuidado en materia educativa?

- “En lo que respecta al terreno de lo educativo, y en particular en las escuelas secundarias, implica que el énfasis pase por la responsabilidad política que tenemos quienes trabajamos en cada una de las capas que conforman el sistema educativo para adolescentes y jóvenes”.

En ese sentido, la investigadora detalla que cada intervención que realiza un adulto es de por sí, política. Por eso, explica que es posible reorganizar la idea de política de cuidado como “aquellas acciones adultas que se ejercen responsablemente y que están ajustadas a derecho”.

- ¿Por qué es importante aplicar este concepto en el interior de las instituciones educativas?

- “Podríamos considerar que la relevancia de este concepto reside en la necesidad de alterar ciertas percepciones naturalizadas en los adultos en lo que hace al pasaje de niños, niñas y adolescentes de objetos de tutela a sujetos de derecho. También implica acompañar, mediante acciones concretas de capacitación y asistencia para apropiarse de este paradigma.

Hay que destacar que desde 2005 rige un Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Ley Nº 26.061) en Argentina, sistema que, desde el punto de vista de la especialista, nuclea  a organismos con el propósito de implementar las políticas públicas destinadas a la promoción, protección y restablecimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

-¿Considera que en Argentina es una política de Estado el cuidado de la salud hacia los y las adolescentes?

- “Sin dudas lo es. El sistema de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes refleja los postulados de la Convención Internacional de derechos de Niños, Niñas y Adolescentes a los cuales suscribe nuestra Constitución. Comprende a la gestión de las políticas de cuidado de manera intersectorial y transversal, bajo el principio de corresponsabilidad.

- ¿Esto qué implica?

- “Los sistemas educativos y de salud deben garantizar el pleno ejercicio de los derechos a la educación y a la salud, entre otros, en tanto derechos humanos que guardan carácter universal.

Desde el análisis de Niedzwiecki, es importante tener en cuenta el marco normativo que conforma la red “teórica” necesaria para garantizar el cuidado hacia los y las adolescentes en materia de educación y salud. La Ley Nacional de Educación, la Ley de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes (26061) como así también la de Educación Sexual Integral, son algunas de las normativas clave a la hora de contextualizar el tema. Pero, ¿cómo se despliegan en términos reales?.

La investigadora postula que son leyes imprescindibles pero que “no necesariamente operan en los cambios dentro de las culturas institucionales, en los modos de relación, en los sistemas de creencias”. Agrega que para que las leyes “se bajen a tierra” se requiere de un trabajo específico y sostenido que permita que las normas se reflejen en cada “gesto” de las instituciones. “Es decir, implica un trabajo responsable y profesional de desmonte de modos de hacer naturalizados e intervenir en la instalación de estas nuevas regulaciones en pos de crear culturas institucionales acordes”, grafica Niedzwiecki.

-¿Qué problemáticas son las más urgentes para abordar en este sentido?

- “Considero que para que los cambios sean tales y para que las decisiones de la macropolítica se expresen micropolíticamente, es preciso contar con una voluntad que además de definir las reglas de juego, destine recursos. Esto implica que garantice un trabajo sostenido de acciones de capacitación y acompañamiento a las comunidades educativas en este cambio de matriz.

-¿Qué rol le cabe en ese contexto a directivos y docentes?

- “Bueno, justamente en este punto se expresa un efecto paradojal sobre el cual es preciso detenerse. Señala una colega de modo muy claro que “todo cuanto le pica a la sociedad se rasca en la escuela”.

Ahora bien, ¿qué expresa esta afirmación?. Digamos -continúa la investigadora- que “una cuestión es dictaminar que son las escuelas y sus equipos docentes los responsables directos de implementar este y otra muy distinta es fijar metas de política sectorial orientadas a acompañar local y jurisdiccionalmente estos cambios”.

- ¿Qué significa esto?

- “Que los cambios no son automáticos y que requieren tiempo. Toda acción de capacitación y asistencia técnica situada, territorial garantiza la necesidad de pensar y pensarse qué tienen directivos y docentes.

- ¿Cuál es el papel de la familia en ese sentido?

-“Las familias son parte de las comunidades educativas. Junto a sus hijas e hijos necesitan también recibir la información y el acompañamiento apropiados para construir colectivamente modos de ser y estar. En este sentido, se evidencia la necesidad de trabajo en red entre las instituciones, tanto educativas como de salud, de desarrollo social y de justicia.

- Si no se aplican políticas de cuidado en el ámbito educativo, ¿esto incide finalmente en el rendimiento?

- “Pensemos en la innumerable cantidad de situaciones en apariencia “fuera de programa” que suceden a diario en las escuelas en el contacto entre estudiantes y adultos. Por ejemplo, el comentario a la preceptora ante la sospecha de embarazo no intencional que despierta un retraso menstrual; o la conversación en el recreo con el bibliotecario de dos amigas respecto al deseo de una de no volver a casa para evitar los abusos del marido de su mamá; o el decaimiento en clase de Ramiro (nombres que son tomados a modo explicativo) que observa la profe de geografía; o el estado permanente de excitación que expresa Romi en las últimas semanas. Cada una de estas situaciones comprometen nuestra intervención y ésta no debe ser de cualquier modo sino que requiere una presencia respetuosa, garantizando confidencialidad y con el sostén que brinda tanto el estar informado del marco normativo vigente como de la red de instituciones que acompañan”.

Desde el punto de vista de la profesional, estos aspectos están atados a lo pedagógico e inciden en la calidad de la trayectoria escolar de cada estudiante. “Tengamos siempre presente que aquello que denominamos rendimiento lo podemos pensar mejor desde la vereda de enfrente, desde la decisiones que las escuelas toman para garantizar que cada estudiante que ingresa a las escuelas sea nuestro hasta que egrese y tenga la mejor experiencia escolar que seamos capaces de generar para cada quien”, destaca  Niedzwiecki.

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