Mendoza, una provincia cada vez más desigual

Un informe refleja que los más ricos tienen 33 veces más ingresos que los más pobres. Además, en los últimos años aumentó el desempleo y cayó el poder adquisitivo.

Mendoza, una provincia cada vez más desigual

Foto: Via País

Sociedad Unidiversidad Economía / por Unidiversidad / Fuente: Cisme / Publicado el 30 DE ABRIL 2021

Un quinto de la población mendocina acapara el 43 % de los ingresos totales, mientras que el quinto más pobre solo accede al 6 %. Así lo reveló un informe socioeconómico que compara la evolución de los indicadores de 2016 a 2021 y que también refleja fuertes disparidades entre varones y mujeres.

Mientras el gobernador Rodolfo Suarez ultima detalles de su segundo repaso de gestión para la apertura de sesiones ordinarias legislativas del 1.° de mayo, el Centro de Investigación Social de Mendoza (Cisme) publicó su investigación, que brinda un panorama del delicado contexto socioeconómico que presenta actualmente Mendoza. El documento, titulado El deterioro económico y social de Mendoza, analiza indicadores vinculados a la distribución del ingreso, el mercado de trabajo, pobreza, educación, jubilaciones, asignaciones familiares y conectividad. Con base en datos de organismos oficiales –tanto nacionales como locales–, el estudio ofrece un completo estado de situación provincial.

 

Brechas, desempleo y pobreza

En uno de sus apartados, da cuenta de que el 20 % más rico de la población mendocina concentra casi la mitad de los ingresos totales, mientras que la misma proporción del sector de menores recursos se apropia solo del 6 % de la torta. Esto hace concluir que los sectores más adinerados manejan un presupuesto 33 veces superior al de los más postergados.

La desigualdad es más profunda aún cuando se considera la variable de género: en la distribución final, los varones obtienen remuneraciones con una diferencia del 23 % respecto de las que reciben las mujeres. A los desbalances salariales se les suman la caída del empleo registrado y el aumento de la pobreza, índices en los que Mendoza se posiciona muy por encima de sus vecinas de Cuyo, San Juan y San Luis. Entre 2018 y 2021, se perdieron 17 100 puestos laborales en el ámbito privado, en tanto que 200 mil personas cayeron en la precariedad económica.

En cuanto a los asalariados, el relevamiento toma como caso testigo para graficar la pérdida de poder adquisitivo el de una maestra de grado de educación primaria con diez años de antigüedad. En 2015, el sector de la educación percibía –en Mendoza– un salario superior a los USD 1000. Cinco años después, este haber se desplomó el 52 % en valor de la moneda norteamericana.

 

La cuestión social y la brecha digital

Respecto de las personas jubiladas, Cisme destaca que, en Mendoza, a la caída sistemática del poder adquisitivo de las jubilaciones que abona Anses, se agregó un fuerte recorte presupuestario a programas de asistencia social a esa población. De USD 7,4 millones que se invertían en 2018, se pasó a USD 3,2 millones en 2021.

Por otra parte, el informe desnuda la importante brecha existente entre las asignaciones familiares que perciben los y las trabajadores del estado provincial respecto de quienes se rigen por el sistema nacional. Por ejemplo, para el rango salarial más bajo, la Nación aporta, en concepto de Asignación por Hijo/a, $ 3224 más que lo recibido por un agente provincial. Es decir, una diferencia mayor al 400 %.

Por último, el estudio evalúa la penetración de internet fijo y móvil en los hogares mendocinos, una herramienta clave para atravesar la pandemia de COVID-19. Menos del 40 % de las familias tiene acceso a la red en sus casas, en tanto que la infraestructura para la tecnología 4G –la de mejor rendimiento en el mercado– es una de las peores del país.