Según un estudio, cerrar escuelas es la segunda medida más eficaz para reducir contagios

En el primer lugar se encuentra la cancelación de la reuniones sociales, indicó una investigación científica publicada en la revista "Nature".

Según un estudio, cerrar escuelas es la segunda medida más eficaz para reducir contagios

Foto: Télam

Sociedad Unidiversidad Rebrote COVID / por Unidiversidad/ Fuente: Télam / Publicado el 23 DE ABRIL 2021

Un estudio publicado en la revista científica Nature asegura que el cierre de instituciones educativas está en segundo lugar entre las medidas más eficaces para reducir los contagios de COVID-19. El cierre de escuelas contribuye en el 73 % a la reducción de R, es decir, el número que indica a cuánta gente puede infectar una persona con coronavirus.

El trabajo estadístico se realizó en 79 territorios y luego fue validado con datos externos de 226 países, con el objetivo de realizar un ranking de efectividad de medidas de intervenciones no farmacéuticas (NPI, por sus siglas en inglés) utilizadas por los gobiernos para frenar la propagación del virus. Se analizaron diversas acciones, como las restricciones de viaje, el distanciamiento social, la protección personal, el autoaislamiento, la prohibición de eventos públicos y el cierre de escuelas. 

El estudio concluyó que es necesaria una combinación adecuada de esas intervenciones, las NPI, para frenar la propagación del virus. "Las medidas menos disruptivas y costosas pueden ser tan efectivas como las más intrusivas y drásticas (por ejemplo, un bloqueo nacional)", se explica, pero se aclara que siempre depende tanto del contexto local como del momento de su adopción.

El informe dice que se encontraron categorías que muestran mayor impacto en R, el número que indica a cuánta gente puede infectar una persona: cancelaciones de reuniones (el 83 %), cierre de instituciones educativas (el 73 %) y  restricciones fronterizas (el 56 %).

También incluyen las NPI que apuntan a incrementar las capacidades de atención médica y de salud pública: mayor disponibilidad de equipo de protección personal (el 51 %), restricciones de movimiento individual (el 42 %) y bloqueo nacional (el 25 %).

De esta manera, las medidas más efectivas que se observaron son las que "incluyen toques de queda, encierros y cierre de lugares cerrados y restringidos donde las personas se reúnen en cantidades más pequeñas o grandes durante un período prolongado". Es decir, cancelaciones de pequeñas reuniones (cierre de tiendas, restaurantes, reuniones de 50 personas o menos, trabajo obligatorio a domicilio) y cierre de instituciones educativas.

Este trabajo estadístico fue utilizado por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires para justificar la suspensión de las clases presenciales, decisión que anunció el presidente Alberto Fernández el 14 de abril para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) denunció por considerarla inconstitucional. El estudio pondera que debe haber "un equilibrio entre las medidas radicales y de menor impacto para evitar consecuencias adversas, ya que las menos drásticas también pueden fomentar un mejor cumplimiento por parte de la población".

La recomendación es que los gobiernos consideren primero las NPI menos restrictivas, adaptadas al contexto local, y que en caso de que el número de infecciones aumente (o aumente por segunda vez, como en nuestro país), elijan las opciones más intrusivas.

 

Las escuelas

Con respecto a las escuelas, el trabajo explica que estudios previos no le atribuían el efecto de propagación del virus, pero que la evidencia actual indicó que el cierre de escuelas en los Estados Unidos redujo la incidencia de COVID-19 y la mortalidad en el 60 %.

Asimismo, en Corea del Sur se identificó a la población adolescente de entre 10 y 19 años como las personas con más probabilidades de propagar el virus, antes que la adulta y que los niños y niñas en entornos domésticos.  En Buenos Aires, según los registros de la Red de Hospitales Pediátricos de CABA, desde la tercera semana de febrero hasta la fecha, se produjo un aumento muy importante de casos diagnosticados de coronavirus. Así lo confirmó Oscar Trotta, médico pediatra del Hospital Garrahan, a Página/12. “Hoy tenemos 37 pacientes COVID-19 internados, 34 en cuidados intermedios y hay tres en terapia intensiva. Los chicos son portadores y transmisores. Lo único positivo es que, en su gran mayoría, los más pequeños no desarrollan una enfermedad grave, a no ser que presenten comorbilidades, pero contagiar, contagian como todos”, afirmó Trotta. 

Según el médico pediatra, el incremento de contagios se produce como producto de la suba general de infecciones que afronta el país como parte de una nueva ola y, puntualmente, por la apertura de las clases presenciales.

“Claramente, el cierre de escuelas es una de las medidas más exitosas para reducir las infecciones (...) No solo se debe discutir la seguridad dentro del aula o de la burbuja, sino que hay que tener en cuenta todo lo que incluye el proceso de la presencialidad. Desde que sale de su casa, el familiar que los acompaña, las conversaciones que los adultos tienen al momento de retirar a los chicos, los que se van a la casa de algún compañerito", explicó el médico.