Un regreso a clases marcado por la ansiedad

Las familias acompañaron a chicos y chicas a la vuelta a la presencialidad. Testimonios, protocolos y temores.

Un regreso a clases marcado por la ansiedad

Una nena se despide de su mamá antes de ingresar a la escuela Arístides Villanueva, de Ciudad. Foto: Ariela Pientro

Sociedad Unidiversidad Inicio de clases / por Unidiversidad / Publicado el 01 DE MARZO 2021

Los chicos y chicas volvieron a las aulas en medio de un clima marcado por la ansiedad, no solo de su familia sino también del cuerpo docente y de celadores que trabajaron para organizar el regreso, después de un año con clases a distancia a causa de la pandemia de la COVID-19.

Ansiedad: ese fue el sentimiento que primó en la larga fila de familias que se concentró en la puerta de la escuela primaria Arístides Villanueva, de Ciudad, que tiene 750 alumnos en dos turnos. Ahora, las autoridades los dividieron en grupos, como parte del protocolo de vuelta al aula.

Ansiedad tenían los niños y niñas que se alegraron al encontrarse con sus amistades, aunque debieron reprimir los abrazos. Lo mismo ocurrió con sus maestras, a las que hacía un año solo veían a través de una pantalla. Ansiedad tenían también las mamás y los papás que los acompañaron, por saber si todo estaba en orden, si la limpieza era la adecuada, si se respetaría la necesaria distancia para evitar contagios.

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Protocolo en marcha

Con megáfono en mano, personal de la escuela pidió a las familias que respetaran el distanciamiento en la fila y les explicó que el ingreso de alumnos era lento, porque les tomaban la temperatura y les colocaban alcohol en gel en las manos. Los adultos se despidieron de los chicos y las chicas en la puerta, ya que no les permitieron el ingreso, con la intención de evitar la circulación de gran cantidad de personas en el interior del edificio.

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Daiana Olmedo, mamá de cuatro chicos que asisten a la escuela, contó que la organización fue buena, que diez días antes les explicaron cómo sería el protocolo, la división en grupos, los horarios y las normas que debían respetar. Lucinda Chiara acompaño a su hija Amelí, que asiste a la sala de 5 y que tendrá un horario diferenciado al resto de los cursos. Comentó que su hija quería volver a clases y que no siente temor sino que le repitió los cuidados que debía tener.

Una vez que los niños y niñas ingresaron a la escuela, siguieron las indicaciones de sus maestras para entrar a las aulas, donde, para mantener el distanciamiento, nadie compartió el banco. En el enorme patio, había carteles con las medidas de prevención, había señalización en el piso para el ingreso a cada sector y el grupo de celadoras estaba listo para limpiar las aulas y los lugares comunes.

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La directora, Adriana Adriazola, explicó que todo el personal de la escuela trabajó mucho para organizar la vuelta de alumnos en grupos, los que asistirán una semana de forma presencial y a la siguiente continuarán de forma virtual.

La profesional dijo que notó una gran ansiedad en las familias por saber cómo se organizarían y, sobre todo, si la escuela estaba en condiciones en cuanto a la limpieza. Teniendo en cuenta esto, filmó y compartió un video para que los adultos pudieran ver que todo estaba preparado. Poco después de las 8, los chicos y chicas ya estaban en el aula con sus maestras para empezar esta nueva etapa de presencialidad, luego de un año de clases a distancia.