La niña bonita de las obras hidroeléctricas

El Complejo Hidroeléctrico Los Blancos I y II generará más potencia que los tres Nihuiles juntos y tres veces más que Potrerillos y Cacheuta. La obra, que fue preadjudicada a la UTE conformada por Cartellone y OAS, costará 1200 millones de dólares. Los trabajos durarán cinco años y el primero se destinará a la construcción del camino. El gobernador Francisco Pérez confirmó que está asegurado el 50 por ciento del financiamiento.

La niña bonita de las obras hidroeléctricas

Lugar donde estará emplazada la presa.

Sociedad Unidiversidad por Verónica Gordillo / Publicado el 01 DE AGOSTO 2013

La "niña bonita" de las obras hidroeléctricas mendocinas está más cerca de concretarse: es el Complejo Hidroeléctrico Los Blancos I y II, que se construirá a 42 kilómetros de la localidad de la Consulta, en San Carlos. El mismo generará más potencia que los tres Nihuiles, que Agua del Toro y Los Reyunos juntos y tres veces más que Potrerillos y Cacheuta.

Varios factores determinaron que esta obra fuera considerada una niña bonita. En 2006 la Secretaría de Energía de la Nación evaluó 30 proyectos de todas las provincias, seleccionó 12 y Los Blancos se ubicó quinto en el nivel de prioridades nacionales, por el buen aprovechamiento hidroeléctrico en relación con la inversión, el bajo impacto ambiental y la combinación de potencia y energía que aportará al sistema interconectado.

La pregunta es por qué el complejo no se construyó antes si era prioritario. El ministro de Infraestructura y Energía, Rolando Baldasso, explicó que el proyecto se eligió en 1994, pero que en ese momento era indispensable regular las aguas del río Mendoza, lo que se logró con la construcción de la presa Potrerillos.

El ingeniero comentó la razón de que Los Blancos sea considera la niña bonita. Dijo que aportará mucha potencia al sistema, es decir, la energía instantánea que se necesita en los picos de consumo, por ejemplo en la noche o cuando se encienden todos los aires acondicionados. Esta energía –que se denomina de punta– es la que producen las centrales hidroeléctricas, mientras que la energía de base, que se utiliza durante el día cuando no hay grandes picos de consumo, es la que aportan las centrales térmicas y las atómicas.

Además de la generación de energía hidroeléctrica, el complejo permitirá regular el río Tunuyán, asegurar la provisión de agua para riego y consumo humano, así como para el uso industrial aguas abajo. A esto se sumará el potencial turístico que tendrá la zona, una vez que estén construidas las represas.

El proyecto logró un gran impulso en la última semana, cuando el gobernador Francisco Pérez confirmó que está asegurado el 50 por ciento del financiamiento necesario para la construcción, cuyo costo será de 1200 millones de dólares.

Pese a este impulso, Baldasso dejó en claro que siguen adelante con los otros cuatro proyectos incluidos en el Convenio de Aprovechamiento Hidroeléctrico que firmó la Provincia con la Nación en 2009. Ahí estaban consignados, además de Los Blancos I y II, Cordón del Plata, El Baqueano, Las Tunas y Portezuelo del Viento.

Pero solo como un ejemplo de las diferencias entre los proyectos, mientras se prevé que el complejo del Valle de Uco aporte 483 megavatios de potencia al sistema, Portezuelo del Viento llegará a 220 megavatios.

El complejo se insertará en el mapa nacional de generación hidroeléctrica impulsado desde 2003, que incluye Caracoles y Punta Negra en San Juan, Cóndor Cliff-La Barrancosa en Santa Cruz, y el Chihuido, en Neuquén.

Un proyecto con historia

Los primeros estudios relacionados con Los Blancos datan de 1968 y fueron elaborados por profesionales de la empresa Agua y Energía. Luego se llamó a licitación internacional para la realización del proyecto utilizando los análisis previos, lo que se concretó en 1974, con una actualización en 1986.

El Gobierno provincial realizó en 2010 el proceso de precalificación de las empresas que pretendían construir el complejo y compitieron ocho grupos. Al año siguiente solo quedaron tres: IECSA (ex grupo Macri) con IESCA Contern, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por Cartellone-OAS e IMPSA, que en primera instancia se presentó sola y luego incluyó a los brasileños Queiroz Galvado.

La obra fue preadjudicada a Cartellone OAS, a través de una resolución que firmó Baldasso en 2012.

Uno de los requisitos de la licitación fue que los oferentes debían aportar financiamiento propio, de por lo menos el 35 por ciento de la inversión total. La UTE ganó al ofrecer un porcentaje superior, que fue lo que garantizó la semana pasada el gobernador, luego de reunirse en Brasil con directivos del Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES).

Baldasso explicó que BNDES financiará casi el 50 por ciento de la inversión, ya que se comprometió a aportar entre 610 y 850 millones de dólares. El resto lo aportará la Nación, según el convenio que firmó con la Provincia en 2009, aunque aún no está definido de dónde provendrá el aporte, que puede ser del Banco Central, de un préstamo internacional o de la asociación con un grupo de bancos, por nombrar solo algunas opciones.

Una vez que la Nación decida cómo hará el aporte del 50 por ciento que falta para financiar la obra se conformará el fideicomiso. Este es un instrumento jurídico que se utiliza en obras de gran envergadura  y que garantiza los fondos para su realización desde el inicio hasta el final de la construcción.

Cuando este instrumento legal esté listo se firmará el contrato de obra entre la empresa, la Provincia, La Nación y el fideicomiso; el paso previo para que se inicie la construcción.
El contrato se firmará por veinteaños, cinco para la construcción del complejo y quince para la explotación de las centrales. Cuando se cumpla ese período, las mismas vuelven a manos de la Provincia, para que se concesionen nuevamente.

Dos presas y dos centrales

La obra está proyectada en cinco años, el primero de los cuales se destinará a la construcción del camino.

El proyecto incluye dos presas: Los Blancos y Los Tordillos y dos centrales hidroeléctricas: Los Blancos I y Los Blancos II.

La presa Los Blancos I tendrá una altura de 135 metros sobre el nivel de la fundación y un volumen de 5.810.000 metros cúbicos, generando un embalse de casi 85 hectómetros cúbicos.
El agua será conducida a través de roca granítica de gran calidad por un túnel de 15 kilómetros de largo hasta la Central Los Blancos I. Desde ese lugar, el líquido volverá al cauce del río e ingresará al embalse de la presa Los Tordillos, ubicada 15 kilómetros aguas abajo de Los Blancos.

El complejo se sumará a los otros siete que existen en la Provincia: Potrerillos, Agua del Toro, Los Reyunos, El Tigre, El Carrizal, Nihuil y Valle Grande.

Baldasso aseguró que Los Blancos es uno de los proyectos de aprovechamiento hidroeléctrico con menos impacto ambiental, debido a que en las tierras ubicadas aguas arriba no hay cultivos, ni cría de animales y a que la superficie de agua expuesta al sol será pequeña. Esta es otra de las razones por la que se conoce a Los Blancos como "la niña bonita de las obras hidroeléctricas".

los blancos | energía | hidroeléctricas | tunuyán