Clases de apoyo escolar: una práctica para alivianar las cargas de la pandemia

Tras un ciclo lectivo sin educación presencial, alumnos y alumnas de 5º año de secundaria y de 7º grado de primaria son quienes más ayuda docente particular buscan, según un sondeo de Unidiversidad. Matemática, lengua, inglés y química, las materias más "flojitas".

Clases de apoyo escolar: una práctica para alivianar las cargas de la pandemia

Foto: Publicada por Infobae

Sociedad Unidiversidad Efecto pandemia / por Unidiversidad / Ernesto Gutiérrez / Publicado el 29 DE NOVIEMBRE 2020

El objetivo principal y más urgente del alumnado y sus familias es finalizar este año atípico con la currícula aprobada.

En medio de una convergencia entre lo digital y lo presencial, situación que comenzó a darse días atrás entre los alumnos de  7º  grado de primaria y 5º año de secundaria y, luego de estudiar más de 8 meses desde sus casas por la pandemia del coronavirus, los espacios de apoyo escolar (tanto en instituciones públicas como en privadas) y profesores particulares, han recibido mayor demanda en los últimos meses de cara a los trabajos y exámenes integradores o complementarios de fin de año.

Salvar el año, como sea

Las clases particulares son las más requeridas en este último tiempo, dicen los y las docentes consultados por Unidiversidad. Incluso, se dan de una manera novedosa, pues no sólo sirven para reforzar algún conocimiento que los chicos no pudieron asimilar, sino que hasta tienen el fin de enseñar contenidos desde cero. Es que la falta de presencialidad en las escuelas cada día sumó nuevos obstáculos para algunos y algunas estudiantes.

En ese contexto, las clases individuales a domicilio, y en algunos casos virtuales pero personalizados, nacieron también para aliviar las cargas económicas de algunos docentes y  jóvenes que estudian carreras afines a la docencia. También hasta para atender más aún la preocupación de los papás que quieren ver finalizada y aprobada la currícula de sus hijos e hijas.

Con más 15 alumnos, Analía González, es estudiante de psicopedagogía y da clases de apoyo escolar a chicos de nivel inicial y primario. Esta joven estudiante notó ciertas dificultades en determinados espacios curriculares. Según ella, estas materias son, por lo general, por las que todos los años los alumnos piden ayuda para aprobarlas. “Estamos viendo que los chicos tienen problemas con historia, geografía, matemáticas y lengua. Esto llevó a que haya un aumento de pedido de apoyo en esas materias, sobre todo en los grados altos”, afirmó.

“El incremento de alumnos que buscan apoyo en determinadas materias crece considerablemente en esta época del año. Es un periodo en las que sabemos que el flujo de estudiantes aumentará, sin dudas. Sin embargo, estamos viendo que hay menos en relación al año pasado y lo atribuimos a la situación económica y al desinterés de los alumnos de años altos. Pero igualmente no dejan de ser muchos”, explicó González.

Al igual que González, Nancy Quiroga, docente de Matemáticas y Química del secundario y profesora de apoyo en contenidos curriculares de ambos niveles -Primario y Secundario-, afirma que hay muchos alumnos que piden ayuda externa profesional por decisión de los padres. “No todos lo hacen por inquietud propia, sino que por lo general, son los padres los que se acercan a los maestros particulares o centro de apoyo para inscribir a sus hijos. Esto tiene que ver con la edad del estudiante y, en otros casos, por la falta de interés del alumno”, consideró.

Como docente de una escuela de Godoy Cruz, Quiroga afirma que los más comprometidos con las materias o que buscan apoyo para finalizar en óptimas condiciones el año, son alumnos iniciales de secundaria y alumnos que están pronto a salir de primaria. “Vemos que los que más participan de las clases de apoyo son los alumnos del 1º, 2º y 3º año del Nivel Secundario. Esto tiene que ver con que los alumnos más grandes no buscan apoyo, y no porque no lo necesiten, sino porque se autosugestionan o porque no les interesa aprobar. Hay que tener en cuenta que los verdaderos clientes de los docentes particulares son los padres, quienes buscan para la contención y apoyo al menor. Tenemos un gran desinterés de alumnos de 4º y 5º año de la secundaria. Por eso desde la DGE se adelantan a reabrir los colegios y dar apoyo escolar. En cuanto el Nivel Primario, los que más solicitan ayuda son los alumnos de 3º, 4º y 5º grado”, explicó Quiroga.

Y concluyó: “Si bien la pandemia adelantó todo el cronograma de apoyos curricular, ya que se hacía todo desde la incertidumbre, lo que observamos ahora es que muchos se creían que por la nueva enfermedad aprobaríamos todo trabajo y, no fue así. Con los primeros resultados, no tan positivos para sus hijos,  los padres comenzaron a apresurarse para preparar a sus hijos de cara a los compensatorios y llegar bien al último informe”, expresó, en relación a los jóvenes del nivel secundario.

Por su parte, Daniela, que cursa la Licenciatura en Ciencias de la Educación, da clases particulares a 18 alumnos, tanto de forma presencial-individual, aplicando los protocolos de higiene por COVID-19, como bajo la modalidad virtual, aunque en una menor proporción.

La futura docente, también registró un notable aumento en la cantidad de estudiantes que están interesados en tomar clases de apoyo, sobre todo en física, tecnología e inglés. El 40% de su clientela afirma son chicos y chicas de primaria. “Los padres me los traen, especialmente este año, preocupados por la falta de explicación de los temas a los chicos, parece que hubo una gran dificultad en el sistema con el uso del formato virtual”, remarcó Daniela.

Física, tecnología, inglés, son materias que requieren mucha práctica y concentración por parte de los alumnos. Incluso para el docente se debe hacer muy difícil tener a más de 30 chicos en una clase virtual y contestando a cada uno, se hace imposible. Además, muchos padres desconocen el inglés y los chicos no tienen más que recurrir a un amigo, un compañero. El aprendizaje no ha sido fácil en la virtualidad”, dijo Daniela.

Por último, recalcó: “La falta de los grupos de estudio, compañeros y amigos de la escuela también perjudica a la dinámica individual de cada alumno, ya que es el mismo grupo social el que ayuda a superar problemas personales, crea seguridad y permite una retroalimentación crítica y constructiva que ayuda a crecer y a desempeñarse satisfactoriamente en las tareas”.

Gobierno escolar

Por su parte, la Dirección General de Escuelas (DGE) ha generado un mapa de apoyo y articulación educativa para intensificar las acciones de acompañamiento a los estudiantes de los distintos niveles que lo necesiten en este período de escolarización no presencial en contexto de pandemia.

Complementando la tarea realizada por todas las direcciones de línea de la DGE, la jefa de Gabinete de la DGE, Ana Martiarena explicó a Unidiversidad que para el seguimiento operativo de las trayectorias escolares, la DGE se basa en tres líneas de acción. “La primera línea está vinculada a ampliar la conectividad; la segunda tiene que ver con el acompañamiento a los sectores con riesgo educativo; y la tercera está apuntada al refuerzo y acompañamiento de los estudiantes cuya trayectoria pedagógica se ve más debilitada”, expresó Martiarena.

Con respecto a la conectividad, desde el gobierno escolar informaron que se trabajó y se sigue en ello con la campaña “Tu ayuda nos conecta”, habiendo entregado ya, más de 4.000 soluciones tecnológicas -celulares y Tablet- a estudiantes que las necesitan.

“La segunda línea de acción está vinculada al acompañamiento de los estudiantes con riesgo educativo, desde el  gobierno escolar y a través de GEM (Sistema de Gestión Educativa Mendoza), buscamos ubicar a aquellos estudiantes que no se han contactado con las escuelas durante la escolaridad no presencial. Por eso, se articuló fuertemente con el programa PODES y la DOAITE con el fin de reconectar a estos alumnos y alumnas con sus docentes. Hasta el momento, gracias a la gran labor llevada a cabo por ambas dependencias, se pudo reconectar más de 1000 estudiantes de primaria y secundaria”, sostuvo a funcionaria.

En cuanto a las trayectorias más débiles, según afirma la jefa de gabinete de la DGE, también se organizó un mapa de articulación educativa, con el fin de apoyar a esos estudiantes y docentes. “La información de estudiantes con trayectorias débiles, la obtenemos a través de un relevamiento del GEM, sumando también a aquellos estudiantes a los cuales les brindamos un dispositivo tecnológico. En estos momentos solo podemos decir que con el último informe de octubre del programa Red de apoyo a las Trayectorias Escolares hemos revinculado a más de 5000 estudiantes al sistema educativo”, remarcó la jefa de gabinete quien sostuvo que es imprescindible el trabajo que hace cada director de escuela y los docentes que son los que efectivamente tienen el conocimiento y el vínculo cercano con su comunidad educativa y conocen la situación de cada uno de sus estudiantes.

Al mismo tiempo, pero en el ámbito escolar privado, María Ester Linco Lorca, Secretaria General de SADOP (Sindicato Argentino de Docentes Privados) afirmó que el número de alumnos y alumnas que necesitan apoyo escolar es reducido. Explicó que durante la pandemia, los docentes decidieron hacer reuniones virtualmente porque necesitaban comunicarse con las familias para acompañar los procesos de aprendizaje de los niños que tenían dificultades. "Ante esta situación muchos docentes quisieron saber y conocer su situación personal de cada alumno. Si se podía reunir con los alumnos de esta manera, también se podía  hacer con sus padres. Fue importante sostener un diálogo entre la familia y la escuela", sostuvo.

En esa línea, la secretaria gremial de SADOP, Ester Linco, afirmó que si bien muchos niños y niñas que asisten a colegios privados, no todos tienen la posibilidad de tener acceso a internet o poseer una computadora en casa. “Son los maestros quienes, desde el principio de la cuarentena, se pusieron la educación al hombro. Varios docentes generaron encuestas a través de Google Forms donde consultamos a las familias distintos aspectos como por ejemplo su estado emocional y de salud, disponibilidad de recursos y conexión, y predisposición de los niños y niñas, utilidad de las tareas, intereses y deseos, entre otras cuestiones”, detalló la líder sindical.

Y sumó: “Este sondeo permitió entender la problemática a la cual se afrontaba y así  ayudar a familias en situaciones particulares, definir algunas metodologías de trabajo y dar respuesta. Sé de docentes que enviaban las tareas a sus alumnos, casa por casa. Por ello, luego del regreso invernal, comenzamos con clases de apoyo en todos los niveles pero priorizando este sector reducido de niños. Te diría que son menos de 2% de todo el ámbito privado”.

En referencia a las materias que más apoyo necesitan los alumnos y alumnas de las instituciones privadas de Mendoza, la secretaria general de SADOP sostuvo que las materias clásicas como matemática, lengua, historia, geografía, química, física son las que más demanda tienen.

Números de la matrícula escolar en la provincia

En Mendoza, el número de la matrícula escolar -privada y estatal- es de 293 793 chicos. De ese total, 190 550 corresponden nivel primario, 67 383 al nivel secundario y 35 860 son de escuelas técnicas.

Al 18 de agosto pasado, de esa matricula total, la provincia contaba con unos 12 mil alumnos que estuvieron fuera del sistema. Los motivos: el 4% tuvo problemas de conexión a internet, 3% totalmente desconectado y que no tuvieron la posibilidad de estudiar en todo el año educativo y el 5% por falta de recursos tecnológicos. Hoy esa cifra se redujo a más de la mitad.

¿Qué dicen los padres?

Anna Di Santo, es madre de Micaela de 11 años y Federico de 5. Sus hijos van a instituciones educativas privadas y desde que empezó la cuarentena tuvo que adecuarse a los ritmos de la virtualidad. “Nos cambio todo, pero no puedo quejarme de los docentes, siempre estuvieron ahí cuando se los necesitó”, afirmó esta mamá y agregó: “Confieso que mi hija  tuvo más inconvenientes con matemática e inglés. Eso me preocupó, pero dialogando con su maestra, me aclaró que no hacía falta una maestra particular”.

En esa línea  se encuentra Andrea, mamá de Ignacio, de 15 años, y Fernanda, de 9. Ambos jóvenes asisten a escuelas públicas. Para esta mamá la cuarentena fue una tortura. “No sabía qué hacer con los chicos. El más grande siempre tuvo dificultades con las matemáticas, y ahora con las ecuaciones se le complicó aún más. Hace dos semanas atrás comenzó a ir a una amiga que da clases de apoyo. Esperemos que lo pueda sacar adelante”, sostuvo.

Para concluir, Marcela, mamá de dos jóvenes adolescentes –Juan Pablo de 17 y Mateo de 14- . Ella afirma que la situación escolar de los chicos fue todo un reto. “Tuvimos que reinventarnos. Al principio fue un caos, pero la predisponibilidad de los docentes fue increíble, nada malo puedo decir de ellos. Impecables, atentos, amables, uno verdaderos maestros. Con el más chico, no tuve inconvenientes, si con el mayor, sobre todo en química e inglés. No lo juzgo, se por el momento que está pasando. Ahora está yendo a clases de apoyo en su escuela. Espero que salga adelante y no se lleve nada”, finalizó Marcela.

Tarifas "low cost"

Muchas de las personas que dan clases particulares publicitan sus actividades y las materias en las que enseñan en las páginas de compra y venta de las redes sociales. Hay maestras particulares en casi todos los departamentos.

La mayoría cobra su trabajo por hora. Hay algunas que hacen promociones, con tarifas que van desde los 250 pesos hasta los 500 pesos dependiendo la materia. Algunas de las más costosas son Matemática, Inglés, Química y Física.

Según las maestras el máximo de tiempo que los chicos están en estas clases es 1 hora. Ya sean virtuales o presenciales no se extienden más de ese tiempo porque consideran que se pierde la concentración.