Cultivos sin suelo: ¿qué es, cómo funciona y qué se puede cosechar con la hidroponía?

Este método optimiza recursos y puede contener menos fertilizantes. Incluso, la cosecha puede resultar más nutritiva que en el cultivo tradicional. Te contamos cómo comprar o hacer el tuyo en casa.

Cultivos sin suelo: ¿qué es, cómo funciona y qué se puede cosechar con la hidroponía?

Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / Ernesto Gutiérrez / Publicado el 12 DE JULIO 2021

Tal vez muchos hayan escuchado la palabra “hidroponía”, pero pocos saben de qué se trata. En pocas palabras, la hidroponía es una técnica que permite el cultivo de plantas sin suelo. Aunque se trata de una práctica milenaria traída de Asia, todavía resulta novedosa en muchos sectores y comunidades. En Mendoza, hace algunos años se comenzó a incursionar en este sistema de producción que permite utilizar el 80 % menos de agua que la agricultura tradicional, pero su rentabilidad y técnica todavía resultan un gran desafío.

Por esta razón, el Ministerio de Economía y Energía, a través del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) llevó a cabo el pasado miércoles el taller “Hidroponía: bases en el manejo del cultivo”, además de una serie de capacitaciones orientadas a productores, emprendedores y público interesado en incursionar en la producción de cultivos hidropónicos. Unidiversidad participó de ese encuentro, en el que disertó el ingeniero José Luis Castañares, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y tres emprendedores del Este mendocino que intercambiaron experiencias.

“Para que la gente tenga bien en claro el concepto, la hidroponía es un sistema de regadío por el que las raíces de los cultivos reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua. Se trata de un tipo de cultivo que, en los últimos años, ha ido ganando adeptos. De hecho, la hidroponía casera se conoce como la agricultura del futuro. Sin embargo, resulta importante saber si la cantidad de nutrientes que contienen las frutas y verduras cultivadas de esta forma es tan buena como la de las que se cultivan en el suelo”, explicó Castañares durante la presentación del taller.

Por tratarse de un ambiente controlado, dijo el experto, las plantas casi no se ven afectadas por las plagas y estas “labores en agua” (de donde viene la palabra "hidroponía") permiten obtener un producto final limpio y con un sabor auténtico, porque no se encuentra influido por los sabores dados por el sustrato.

“Las plantas se cultivan sin contacto con la tierra, aunque en algunos casos se puede usar sustrato, y, generalmente en piletas o tuberías que se colocan dentro de un invernadero. En la mayoría de los casos, se incluye un líquido para suplementar los nutrientes que en el cultivo tradicional las raíces obtendrían del suelo. La hidroponía, actualmente, renace a raíz de que hay áreas agrícolas que ya no son tan productivas como hace tiempo. Puede ser por falta de agua, poca fertilidad de suelos o bien por el cambio climático. La gran ventaja de este sistema de cultivo es que podemos producir durante todo el año, ahorrar dinero y cuidar el ambiente. Hoy, con los avances tecnológicos, el sistema hidropónico sirve para cultivar diferentes hortalizas y plantas aromáticas. En el caso de las verduras, podemos producir ajos, berenjenas, acelgas, calabazas, cebollas, zanahorias, brócolis, pepinos, coliflores y tomates, entre otras”, dijo el especialista.

Si se lo compara con un cultivo tradicional, la hidroponía reduce hasta el 80 % el consumo de agua y se evita la aplicación de fitosanitarios para prevenir hongos, bacterias o malezas que afecten al cultivo y su desarrollo. A su vez, los cultivos hidropónicos tienen más capacidad de concentración de vitaminas y minerales. Es decir, el cultivo crece siempre a “máximas tasas”, porque nunca se ve estresado por algunos factores adversos”, puntualizó José Luis.

Otro beneficio de la técnica es que permite optimizar tiempos. Según explicaron desde el IDR, con esta técnica, “una lechuga que, en el suelo, demora de 70 a 90 días desde que se coloca la semilla hasta que se puede cosechar, en el agua está lista en 40 a 45 días”. La clave, detallan, es suministrar la solución nutritiva específica para el tipo de cultivo y para el estadio de la planta.

 

El avance de los cultivos hidropónicos en la provincia

Actualmente, en Mendoza, la superficie destinada para la producción hortícola con esta técnica es de 20 mil metros cuadrados. “La mayoría de los productores se dedican a la producción de todo tipo de lechugas y otras hortalizas de hoja, como espinaca, acelga y remolacha, entre otras. Dentro de las producciones de frutos, se encuentra la frutilla, seguida de otros, como tomates cherry y pimientos” argumentó el especialista del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Desde el organismo, destacaron que también es interesante para la producción de forraje verde para engorde de ganado bovino, como un suplemento ideal a la hora de darles materia orgánica para el engorde de animales. “Con respecto a este punto, del total de metros cuadrados, la mayor parte se encuentra en el Norte de la provincia (el 42 %), en el sur está bastante extendido (el 33 %), y les sigue el Valle de Uco (el 22 %), y finalmente el Este provincial, con el 3 % del total”, detallaron desde el IDR.

Experiencias locales

En San Rafael, uno de los exponentes de la actividad es Luciano Palumbo, que se dedica sobre todo a la producción de lúpulo, hojas verdes y también algunos frutos. “Lo del lúpulo es toda una innovación para nosotros, ya que es muy poco visto en la industria que se genere lúpulo en hidroponía. Estamos maravillados con el logro, que recién está en pañales”, dijo.

Agregó: “De lo que sí podemos hablar con claridad es de que, a mediados de 2020, abrimos una verdulería 'boutique' donde se comercializan nuestros productos (Abasto)”, contó el emprendedor. “Tenemos una experiencia práctica en el sur, con un invernadero de 5 x 10 con 200 plantas. Para el mes que viene, sumaríamos dos más para tener cinco”, sumó Luciano.

Más al este de la provincia, en el departamento de San Martín, también hay personas que se dedican a esta técnica milenaria pero novedosa en la provincia. María Isabel Guerrero es ingeniera agrónoma y emprendedora, y desde 2018 se dedica a desarrollar todo tipo y variedad de lechugas con esta técnica.

“Por aquel entonces, no había los recursos que existen hoy con esta práctica. Desde ese momento, fue todo un ensayo y error para mí. Hoy puedo decir que la situación es muy productiva y rentable. Se vende mucho por esta zona porque le explicás a la gente de dónde proviene lo que consume. Incluso te agradecen por el aporte que hacés a la provincia. Los únicos inconvenientes que se tienen con esta práctica es que se debe ser muy meticuloso con los compuestos del agua, con su PH, y estar muy atentos con la generación de hongos que te pueden hacer tirar toda tu inversión en semillas”, detalló la joven emprendedora de San Martín.

Muy cerca de María Guerrero, pero en Palmira, se encuentra Martin Jaliff, que también se dedica a la hidroponía de hortalizas. “Nos dedicamos pura y exclusivamente a las hortalizas. Con esta técnica, utilizamos el 80 % menos de agua para la misma cantidad de lechuga, y quien prueba ese producto no vuelve a consumir una de tierra. De ella sale una planta limpia, sin bichos, con el sabor auténtico, y permite diferenciar una variedad de otra como no podría hacerse con ciertas plantas de suelo”, dijo el joven.

En cuanto a los consumidores, Jaliff contó que el mercado es amplio. De 10 personas que acuden a su verdulería, ocho se llevan una planta hidropónica; además, tienen clientes que exclusivamente buscan esos productos. “Tenemos espinacas, todo tipo de lechugas, y estamos armando todo para el verano, con tomates cherry y comunes; ciboulette, aromáticas y otras”, comentó ,y agregó que se trata de productos “tan diferentes en sabor que no se pueden comparar con las mismas plantas bajo otras técnicas de cultivo. Sería como comparar papas con naranjas”.

De acuerdo con los emprendedores, la actividad es rentable, pero la inestabilidad del país ha complicado la situación para las inversiones a escala. “Los insumos han aumentado hasta el 100 % en cuatro meses. Más allá de que todo lo que compramos es en dólares, los precios superaron el incremento de la divisa, y una formulación por la que pagábamos $ 1500 hoy supera los $ 3000. El transporte cortado por la pandemia ha sido uno de los principales inconvenientes”, relató Luciano.

 

Hidroponía en pequeña y microescala

Otro ejemplo de hidroponía es el que impulsan Victoria Maselli y Sofía Bortnic, con “sistemas verticales para hogares de oficinas”. Según contó Sofía, en 2018 comenzaron a idear el proyecto. Gracias a un programa de incubación del IDR, en 2019 lo lanzaron al mercado. “Se trata de llevar el cultivo a la zona urbana; que cualquiera cultive en su casa sin grandes necesidades de espacio”, indicó.

“Tenemos dos sistemas estandarizados: uno pequeño de siete plantines (40 cm por 50 cm aproximadamente), que utiliza la técnica de raíz flotante, y puede tenerse en un departamento, siempre que se ubique cerca de una ventana con ingreso de aire y luz. Tenemos otro sistema más grande, de 24 plantines con la técnica de NFT o lámina nutritiva, que comprende cuatro líneas de caños de PVC y una bomba con timer para automatizar el proceso (1 metro de alto por 60 cm de ancho, y una profundidad de 50 cm). En ambos se pueden cultivar aromáticas, hojas verdes, frutillas, tomatitos y otros cultivos de poco peso”, señaló.

Junto a su socia, Sofía instala los sistemas en los hogares y oficinas, proveen del sustrato que requieren las plantas y explican a sus usuarios todo lo que deben saber para su correcto cuidado. “El sistema es totalmente reutilizable. Una vez que se consumen las hojas, o la planta entera, se puede comprar otras de estación”, explicó.

En cuanto a los costos, van de $ 5000 para un sistema pequeño a cerca de $ 25 000 para uno más grande (porque muchos de los componentes están dolarizados). “Trabajamos a pedido; también vamos a ofrecer cursos y capacitaciones para que cualquiera pueda iniciarse con materiales que tenga a mano (Demetra Hidroponia en Facebook)”, cerró.

Sistemas hidropónicos

  • Sistema hidropónico de mecha o pabilo

Esta técnica es una de las más simples, ya que no requiere de bombas para transportar la solución nutritiva desde el depósito hasta las charolas o bandejas de crecimiento. En vez de eso, las plantas reciben la solución nutritiva mediante mechas o pabilos.

El sistema de mecha es muy versátil y puede usar distintos tipos de sustrato, pero solo puede usarse para plantas que requieren poca agua.

  • Técnica de película nutritiva (NFT)

La NFT consiste en crear una película recirculante de solución nutritiva. Dado que el flujo de la solución es constante, no requiere de timers, además de que generalmente no requiere de sustrato. La solución nutritiva es bombeada desde un depósito hacia bandejas de crecimiento o tubos de PVC con plantas, donde entra en contacto con sus raíces antes de regresar al depósito. Aunque este sistema hidropónico es uno de los más comunes, es muy sensible a fallos en las bombas y en la energía eléctrica.

  • Sistema hidropónico de raíz flotante

En este método, las plantas se encuentran en una lámina o balsa –generalmente de unicel– que flota sobre la solución nutritiva, de modo que sus raíces están sumergidas dentro de la solución. Una bomba de aire proporciona a las raíces el oxígeno necesario para su óptimo desarrollo.

Este es uno de los sistemas hidropónicos más simples y baratos, y es muy popular en los salones de clases y actividades con fines didácticos. Sin embargo, muy pocas plantas se desarrollan adecuadamente en este sistema, entre las que destacan la lechuga y otras hojas verdes.

  • Aeroponía

Como indica su nombre, la aeroponía es una técnica en la que las raíces se encuentran suspendidas en el aire, dentro de un medio oscuro, y se nebulizan con solución nutritiva cada pocos minutos. Aunque es una técnica altamente eficiente, las raíces pueden secarse rápidamente si los ciclos de nebulización se interrumpen.

  • Sistema hidropónico de flujo y reflujo

En un sistema de flujo y reflujo, se inundan temporalmente las charolas de crecimiento con solución nutritiva y luego esta es drenada de vuelta al depósito. El flujo se provoca mediante una bomba conectada a un timer que se activa varias veces al día. Cuando esta deja de funcionar, la solución fluye de vuelta al depósito.

Este sistema hidropónico tiene las ventajas de que puede implementarse con muchos tipos distintos de sustrato y que permite el crecimiento de varias especies vegetales. Sin embargo, es importante asegurarse de que la bomba funciona adecuadamente.

  • Sistema por goteo (Drip system)

En estos sistemas de riego, un timer controla una bomba que hace que la solución nutritiva gotee sobre la parte inferior de las plantas. En algunos de estos sistemas, es posible recuperar el exceso de solución nutritiva para reutilizarla, mientras que en otros, el exceso de solución se desecha.

Aunque un sistema hidropónico de recuperación permite aprovechar los nutrientes de manera más eficiente, es más fácil controlar el pH y la concentración de los nutrientes en un sistema sin recuperación de solución nutritiva.

Huerto hidropónico en casa

Se podrá usar cualquier espacio de la casa con las siguientes características:

  • Que el espacio tenga luz solar al menos 6 horas al día

  • Que no haya sombra de árboles o construcciones

  • Que la fuente de agua esté cerca

  • Que los nutrientes necesarios estén cerca

  • Protegerlo de animales domésticos

  • Protegerlo en caso de lluvias y vientos

  • Que no haya cerca focos de contaminación como desagües o basureros

Recipiente: Prácticamente cualquier recipiente que tengamos en casa puede valer para el cultivo hidropónico: desde vasos pequeños de plástico hasta botellas de varios litros y cajas de madera de 1 metro cuadrado forradas con nylon. El tamaño dependerá de lo que queramos plantar.

Sustratos: los sustratos sirven como medio de crecimiento de las raíces de las plantas, son el sustituto de la tierra. Algunos que resultan muy adecuados y económicos son la cascarilla de arroz, arena de río o arena gris, arena blanca o piedra pómez, y aserrín de maderas blancas. Se pueden encontrar en tiendas online.

Nutrientes: Solución mayor: solución nutritiva concentrada que contiene tres elementos químicos que la planta consume en mayor cantidad, como fosfato monoamónico, nitrato de calcio y nitrato de potasio. Solución menor: contiene elementos químicos que la planta consume en menor cantidad, como diferentes sulfatos, citrato de hierro, nitrato de magnesio y ácido bórico.

La proporción que se debe usar en la preparación es cinco partes de la solución mayor por dos partes de la solución menor por cada litro de solución de nutrientes que se va a preparar. Ambas soluciones se pueden encontrar en tiendas online.

 

Cuidados básicos

  • Controlar el exceso de sol con una tela oscura

  • Para el exceso de frío, cubrir el cultivo con un plástico transparente de uso agrícola

  • Mantener el flujo de agua para evitar la generación de hongos en raíces