Del boleto al NFC: cómo fue cambiando el pago del colectivo en Mendoza

La provincia de Mendoza fue a lo largo de la historia pionera a la hora de implementar nuevas tecnologías. Desde Unidiversidad te proponemos un recorrido nostálgico con una infografía.

Del boleto al NFC: cómo fue cambiando el pago del colectivo en Mendoza

Foto: Ilustrativa

Sociedad

SUBE

Unidiversidad

Emilio Murgo

Publicado el 27 DE AGOSTO DE 2021

La provincia de Mendoza fue, a lo largo de la historia, pionera a la hora de implementar nuevas tecnologías en lo que respecta al pago del boleto de micros. Pasó desde los viejos y queridos boletos antiguos hasta las actuales tarjetas plásticas con tecnología NFC.

Es por ello que desde Unidiversidad te proponemos recordar cómo fueron los años previos en el pago de boleto, tal vez con la fortuna de que tocara capicúa y que guardábamos en nuestras billeteras a la tecnología que hoy permite realizar recargas por el celular e, inclusive, pagar el pasaje a través de este dispositivo.

 

Historia de los boletos antiguos

En 1942 se empiezan a usar boletos en los colectivos, en donde existían los llamados “choferes guardas”, quienes se encargaban de cortar y de cobrar los boletos. En esta nueva función, los colectiveros permanecían en la parada hasta terminar la operación de entrega de boletos, y recién entonces arrancaban. El pasajero recibía el boleto al ascender y cuando bajaba debía pagar y devolverlo.

Para 1945 se empezaron a utilizar los molinetes los cuales consistían en un cobro de tarifa única, “el artefacto estaba situado de forma tal que permitía la ubicación de los pasajeros que esperaban para pagar dentro de la unidad.

Promediando 1990, se evaluaban varios sistemas de percepción de pasajes: pago con importe exacto, cospelera, boleto óptico, tarjeta magnética y guarda. A corto plazo, la primera opción apareció como la más rentable y la de más fácil implementación, ya que no requería más trámite que la instalación de puestos de cambio para que los pasajeros obtuvieran las monedas para pagar el boleto.

En 1991 se estableció que los choferes de transporte urbano de pasajeros deberían dejar de cortar y cobrar boletos, y se implementó el uso de máquinas expendedoras con el cobro exacto de monedas, las cuales no daban vuelto.

En 1995 se les incorporaron el uso de las tarjetas magnéticas la cual aparecía como una solución al problema de los asaltos en los colectivos

Los coleccionistas

Aunque parezca inverosímil, en medio de todos estos cambios de boletos a tarjetas prepagas, hubo una serie de reclamos que pasó casi inadvertida, pero que en algún momento se hizo escuchar. Los coleccionistas. Muchos fanáticos de los boletos capicúa sintieron que el cambio le daba fin a una tradición y también se mostraron contrariados por la imposición del gobierno.

El paso a la MendoBus

La provincia de Mendoza incorporó en el año 1995 una tarjeta magnética de cartón, que era prepaga y se denominaba MendoBus.

No era una tarjeta recargable sino que se compraba con un monto fijo.

Este sistema benefició en primer lugar al chofer del colectivo, ya que por primera vez no tenía que manejar dinero en efectivo. En segundo lugar, le permitió al chofer centrar su atención en el manejo del micro y ya no en el pago del boleto.

Los primeros conflictos con la MendoBus

La implementación de la MendoBus demandó una inversión inicial cercana a los 7 millones de dólares. La misma fue incorporada con el fin de eliminar la venta de boletos en los micros de la provincia.

Otro de los focos de conflicto fue que a los pocos días de utilizarse, surgieron graves trastornos en la cadena de venta. MendoBus la ofreció a los quioscos, almacenes y supermercados, pero sin utilidad alguna. Esto hizo que la gran mayoría de los comercios la rechazaran y las tarjetas pasaron a ser un preciado tesoro, cada vez más escaso, y más difícil de encontrar por los comercios de la urbe.

Red Bus y un cambio en el paradigma de pago

En el año 2007, se implementó la Red Bus, una tarjeta prepaga, plástica y con tecnología NFC para el pago en las validadoras.

El mayor beneficio de esta tarjeta con respecto a su antecesora era su condición de recargable, por lo que ya no era necesario tirarla. La recarga se podía realizar en distintos puntos de carga distribuidos por la provincia.

Al principio las máquinas emitían un ticket de papel, más tarde un práctico, seguro y ecológico boleto electrónico.

El pasajero que subía sin tarjeta podía adquirir a bordo la llamada tarjeta castigo, que incluía recargo en la tarifa. También se podía pagar en monedas, pero con importe exacto, ya que las expendedoras no daban vuelto.

SUBE: la unificación con el resto de las provincias

En el año 2019, se incorporó la tarjeta SUBE, que evitaba algunos problemas que tenía la Red Bus, tales como la poca cantidad de puntos de recarga.

Otro de los cambios importantes respecto de la modalidad anterior fue el contar con un “saldo negativo”, que permite dos viajes hasta el momento de recargar la tarjeta. Una vez recargada, se descuenta el saldo utilizado.

También se puede recargar saldo con tarjetas de débito o crédito desde Mercadopago o Todo Pago, pim, PagoMisCuentas, Link Celular o Banelco Móvil. Luego hay que acreditar la carga apoyando la SUBE en el celular que tenga instalada la app Carga SUBE Beta, en una terminal automática o en un dispositivo de conexión móvil.

SUBE digital

En diciembre de 2019 se presentó una versión digital de la tarjeta SUBE, que permitiría pagar el transporte público utilizando un celular Android compatible con la tecnología NFC, aún sin contar con datos móviles en el celular. Esta aplicación posibilitaría a los usuarios viajar sin llevar consigo una tarjeta física.

Al momento de la presentación, se estimó que su lanzamiento se realizaría entre cinco y siete meses después.​ Demorado por la pandemia, el lanzamiento está previsto para el año 2022.

Otra aplicación móvil para Android llamada Carga SUBE permitirá, acercando la tarjeta física a un celular compatible con NFC, leer el saldo, los últimos viajes realizados y activar cargas electrónicas.

boletos tarjetas mendobus red bus sube micros pago sociedad mendoza