El libro papel se revitaliza y no tiene pensado morir

Muchas veces creímos que el libro impreso tenía los días contados y que, por el auge momentáneo de la lectura digital, el formato tradicional caería en desuso. Sin embargo, las ventas en papel han aumentado. Así lo reflejan una consultora internacional, la Cámara Argentina del Libro y la Editorial de la UNCUYO.

El libro papel se revitaliza y no tiene pensado morir

Foto: ilustrativa

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Emilio Murgo

Publicado el 12 DE MAYO DE 2022

El libro papel no está muerto ni va a estarlo; de hecho, está revitalizado. Muchas personas pensamos que, en algún momento, la popularización de los libros electrónicos (e-books), la aparición de las tablets y, sobre todo, la revolución de los celulares iban a terminar con el formato impreso y que, a la larga, terminaríamos apostando por la literatura en formato digital. No fue así: parece que no solo el formato está sobreviviendo, sino que, además, está mejorando sus ventas.

Según un informe desarrollado por la consultora PwC, el libro en papel es el único formato físico que se mantiene vigente y en alza. Otros formatos físicos, como los de la industria de la música, del cine y de los videojuegos, han claudicado –o están en proceso de hacerlo– y migrado hacia lo digital.

“El libro papel, a partir de la digitalización, no ha desaparecido ni lo va a hacer; por el contrario, se ha fortalecido. El libro papel se ha adaptado a lo largo de los años, conjuga capacidades y competencias que son solamente humanas y nos definen en esa condición. Por ello, me parece que este cambio que vamos teniendo, en cuanto a las experiencias de las tecnologías y el paso de lo análogo a lo digital, se ve impactado en el libro impreso. La gran apuesta de cara al futuro de los libros papel es adaptarlos a esta expansión tecnológica y generar un ‘especie de híbrido’ que combine ambos formatos”, señala a Unidiversidad Viviana Bosio, directora de la Editorial de la UNCUYO (Ediunc).

En este marco, también podemos mencionar las estadísticas de la Cámara Argentina del Libro (CAL), que destacan entre sus números más de 34.256 nuevos ejemplares publicados en nuestro país, lo que marca un crecimiento en publicaciones del 24 %. De esta cantidad, el 68 % es en papel, el 17 % es en versión digital y el 15 % restante es propiamente nativo digital (ideado y pensado solamente para la plataforma digital).

El libro impreso y su vinculación con las plataformas digitales

Es muy importante comprender que las tecnologías han avanzado muchísimo en el uso y desempeño de las editoriales. De esta forma, buscan crear ciertos formatos híbridos entre el papel y la versión digital. “Una de las posibilidades es agregar a un libro impreso un código QR que permita acceder –con otro tipo de lenguaje– a información adicional, por ejemplo, que el autor, para determinado capítulo, elija una música para acompañar lo que leemos. Así, el código QR unifica los dos formatos y les da a los lectores y lectoras nuevas herramientas y posibilidades”, destacó la directora de la Ediunc.

“El libro no es solamente lo que imprimimos, publicamos y ponemos a la venta, sino que hay muchos otros productos que están relacionados y que ayudan a dimensionarlos mejor. Por ejemplo, desde la Ediunc hemos trabajado en un canal de YouTube, el uso de las redes sociales, y sobre todo, la realización de un booktrailer –son pequeños cortos audiovisuales de no más de un minuto de duración para mostrar una síntesis del libro–. De esta manera, buscamos mostrar y acompañar las publicaciones, independientemente del formato que se va a utilizar”, continuó Bosio.

Bajo esta premisa, María Teresa Bruno, diseñadora de la Ediunc, también dialogó con Unidiversidad y comentó cómo disciernen las editoriales a la hora de elegir qué libros son más publicables para el formato digital y cuáles son para el formato papel. “Algo muy importante a tener en cuenta es que hay rubros donde el e-book es importante y otros donde pasa absolutamente desapercibido. Por ejemplo, si una editorial va a publicar un libro que es un bestseller, por lo general lo va a realizar de ambas formas –papel y digital–, siendo esta última la más utilizada, ya que la mayoría lo lee una vez y nada más. Ahora bien, los libros de cocina, de arte, de arquitectura, etcétera, son rubros en donde no hay manera de que las versiones digitales puedan publicar algo”.

El comportamiento del consumidor en otros segmentos está influyendo en la adopción de libros digitales, con podcasts en coexistencia con audiolibros. En algunos casos, los formatos se refuerzan mutuamente.

El libro digital en la pandemia

Podemos afirmar que la situación producida por la pandemia, sumada a una menor circulación de público en general, llevaron a muchas librerías y editoriales a digitalizar obras que ya habían registrado en papel. En este sentido, el aumento de libros digitales pareció ser una mera reacción a una situación excepcional más que un cambio abrupto en el modelo de producción.

“La pandemia fue un detonante muy importante para que nos volcáramos mucho más en lo que respecta a las publicaciones digitales. Desde la Ediunc, a raíz de esta complejidad surgida por la situación sanitaria, nos propusimos darles aún más recorrido a las versiones digitales, y lo primero que tuvimos que hacer fue capacitar al personal –editores/as y diseñadores/as– para lograr estandarizar las publicaciones digitales”, afirmó Bosio.

“Cuando uno habla del 'e-book', está refiriéndose a muchas cosas. Un 'e-book' puede desarrollarse bajo el formato PDF, puede incluir el formato ePub (formato para leer en un aplicación o plataforma como el celular), incluye un formato 'movie' (propio de Amazon) y las web diseñadas como libros. Desde la Ediunc, preferimos optar por dos de estos formatos digitales –ePub y PDF–, ya que los dos tienen funcionalidades distintas y nos permiten abarcar un amplio abanico de diseños y trabajos en las publicaciones digitales”, remarcó Teresa Bruno.

La editorial de la UNCUYO se encuentra desarrollando dos tipos de proyectos: el primero tiene que ver con publicar en versión digital libros ya publicados de forma impresa, para lo que se debe realizar una tarea de adaptación; el otro proyecto se enfoca en la publicación de libros digitales nativos, es decir, libros que ya son pensados y diseñados exclusivamente para formatos digitales.

Ventajas y desventajas de los libros impresos

Ventajas

  • La sensación de entrar en una librería, ver lo nuevo que se ha publicado y decidir qué obra acabarás comprando;
  • Cómo huelen las páginas de un libro, ya sea nuevo o viejo, y pasar una a una sus hojas;
  • Tener ediciones firmadas de tus escritores favoritos como recuerdo;
  • No llevan batería, por lo que esta nunca te dejará "colgado";
  • No dependen de una conexión a Internet.

Desventajas

  • Si te gustan mucho los libros, necesitarás un espacio generoso para guardarlos todos en tu biblioteca;
  • Su precio suele ser superior al que tienen las obras publicadas en formato digital;
  • El desgaste de tapas y hojas es más rápido;
  • Algunas ediciones se agotan;
  • Peso superior al de un e-book.

Ventajas y desventajas de los libros digitales

Ventajas

  • Las versiones digitales tienden a ser más económicas en su realización (no hay gasto de papel o de impresión);
  • Las versiones digitales no compiten con los libros impresos en papel, sino que acompañan y motivan las ventas en papel;
  • Llegan a un segmento más grande de lectores –es más fácil su adquisición y compra en cualquier parte del mundo–;
  • Son inagotables en cuanto a contenidos, ya que no tienen problemas de extensión, del uso y la reproducción del color;
  • Permiten la publicación de libros muy específicos y de determinados temas que no serían publicados en el formato papel;
  • Permiten múltiples versiones, revisiones, correcciones y actualizaciones de los datos publicados;
  • Permiten enriquecer los textos no solo con imágenes, sino también con música, por ejemplo;
  • Favorecen la accesibilidad para personas con dificultades de visión;
  • No ocupan espacio físico y no tienen ediciones agotadas.

Desventajas

  • La gente todavía no está acostumbrada a leer en formatos digitales;
  • Si bien existen los celulares y las tablets como visualizadores, hay formatos específicos (como el ePUB) que requieren la instalación de una aplicación especial para visualizarlos;
  • A las y los diseñadores se les dificulta la implementación de decisiones de diseño;
  • En general, hay menos control a la hora de diseñar versiones digitales;
  • No todos los libros editados en papel tienen la correspondiente versión en digital;
  • Se necesita un aprendizaje inicial hasta que se llega a utilizarlos y sacarles el máximo partido posible a todas sus funciones y prestaciones.

Fuente: Cámara Argentina del Libro / Consultora PwC

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